Una creativa sociedad que nació en Nueva Orleans entre el trombonista Delfeayo Marsalis (61) y el Tango Jazz Quartet, del saxofonista Gustavo Firmenich, volverá a presentarse, después de tres años, en Buenos Aires.
Delfeayo, hermano menor de Branford y Wynton Marsalis, es sin duda parte de la aristocracia artística de la histórica cuna del jazz, Nueva Orleans. Durante la charla telefónica con Clarín, Marsalis sostuvo que “será un encuentro musical desafiante aunque divertido”.
El TJQ con Marsalis se presentarán este sábado 9 y el domingo 10, a las 20 y 22, en La Carbonera, en San Telmo.
-¿Cómo sentís el regreso a Buenos Aires con el Tango Jazz Quartet?
-Me siento muy bien y mucho más seguro para tocar tango, estoy deseoso de llegar a Buenos Aires.
Delfeayo es sin duda parte de la aristocracia artística de la histórica cuna del jazz, Nueva Orleans. Foto Steve Rapport
-Después de aquellas actuaciones tres años atrás, ¿cómo se prepararon para estas presentaciones?
-Tenemos material nuevo para estos shows. Gustavo propuso algunas nuevas canciones y por mi parte compuse dos temas, Yes, I See The Light y The Valley of Prayers. Va a ser desafiante, pero divertido al mismo tiempo con estas nuevas canciones. Me gusta mucho la atmósfera que hay en Buenos Aires y siento a su gente muy próxima, como si estuviese en Nueva Orleans.
Un fan de la historia
-Tanto "Yes, I See The Light" como “The Valley of Prayers” están dedicados al aniversario de la llegada de los primeros negros a los Estados Unidos ¿Cómo te inspiraste para estos dos temas y cómo observás la situación de la comunidad negra en estos últimos años?
Delfeayo conoció a la gente del Tango Jazz Quartet en 2018, en Nueva Orleans. Foto Eric Waters
-Me gusta mucho la historia, soy un fan de ella y siempre quiero dar mi propia interpretación. El desafío para la comunidad negra es que siempre se ha contado una parte de la historia; la cuenta el poder dominante y nos ubican como una comunidad triste y avasallada, que en parte es verdad, pero que no es la única realidad de nuestra comunidad que también es creativa, alegre y muy fuerte, como lo ha demostrado siempre.
Estas canciones muestran otra mirada. De hecho, los primeros africanos que llegaron a estas tierras no fueron esclavizados, ya que los colonos aún no habían establecido las leyes para ello. A diferencia de la mayoría de los colonos, los africanos poseían destrezas en la caza, la agricultura, la medicina herbaria, el uso de especias en la cocina y otras áreas que salvaron a los colonos de morir de hambre.
Solemos asociar a los afroamericanos con la esclavitud porque eso encaja con la narrativa nacional, pero existe una larga historia de personas que fueron libres, que obtuvieron su libertad, que tuvieron negocios y que encontraron la manera de prosperar dentro de un sistema corrupto. Son una minoría, por supuesto, pero existen. Veo a la comunidad negra de manera muy similar hoy en día. Existen desafíos evidentes, pero siempre encontramos la forma de superar la situación. ¡Al igual que en el jazz, los afroamericanos saben cómo sobrevivir en los momentos más difíciles!".
Delfeayo cuenta cómo ve la situación de la comunidad negra en los últimos años. Foto Eric Waters
-¿Cómo sentís que tu identidad de Nueva Orleans influye en el Tango Jazz Quartet?
-Hay una enorme afinidad entre el tango y la música de Nueva Orleans, su raíz negra nos conecta; no siento que Nueva Orleans esté lejos musicalmente de Buenos Aires. Precisamente, el tango como el blues y el jazz reconocen orígenes parecidos
Improvisador consumado
Delfeayo es un improvisador consumado, influido desde sus inicios por el potente sonido bebop del trombonista J. J. Johnson. Marsalis surgió a finales de los años ochenta como intérprete y productor, con trabajos en álbumes de sus hermanos Branford y Wynton, y en la producción de discos del saxofonista inglés Courtney Pine y del pianista Marcus Roberts, entre otros.
Con una sólida reputación como productor, su disco Pontius Pilate’s Decision (1992) fue su consagración como artista: un disco formidable, estilísticamente hard bop y creativamente original.
Otro de sus grandes trabajos fue Sweet Thunder: Duck & Shak (2010), en el que el trombonista revisita la suite Such Sweet Thunder (1957), de Duke Ellington y Bill Strayhorn, de inspiración shakesperiana. Un trabajo impecable que muestra su dominio de la tradición del jazz al que le aporta ideas creativas con una mirada muchas veces conceptual.
Sobre la esa quintaesencia que tiene el jazz, la improvisación, señaló: “La improvisación refleja la vida. La música no tiene por qué ser simple, pero tampoco tiene por qué ser compleja. Algunas personas son amables y consideradas, otras egocéntricas y egoístas, y existen muchísimas variaciones entre ambas”.
-Más allá de tus trabajos como músico y productor siempre estuviste cerca de la enseñanza. ¿Sentís que tu trabajo como docente se ve reflejado en la Uptown Jazz Orchestra?
-Creo que toda mi labor como intérprete, productor, educador y compositor se refleja en el trabajo que realizo. Concretamente, hay cuatro o cinco miembros que estudiaron directamente conmigo, y existe un componente de enseñanza en el que transmito a los músicos -durante los conciertos- la mayor cantidad posible de los conocimientos que he adquirido a lo largo de los años.
Delfeayo nació en Nueva Orleans el 28 de julio de 1965, hijo de Dolores Marsalis y del pianista y docente Ellis Marsalis, creció rodeado de música con sus hermanos Branford, saxofonista, Wynton, trompetista, y su hermano menor Jason, baterista. Primero tocó el bajo, después la batería hasta decantarse por el trombón en sexto grado. Estudió su instrumento y producción en Berklee College of Music, donde obtuvo una maestría en interpretación de jazz.
Un repertorio variado
Sobre estos shows del Tango Jazz Quartet con Delfeayo Marsalis, en La Carbonera, Gustavo Firmenich adelantó: "Haremos Footprints, de Wayne Shorter, en tiempo de chacarera, El último café, que ya lo tocamos la vez anterior en Buenos Aires y gustó tanto que luego lo grabó en su último álbum Crescent City Jewels (2024), con la Uptown Jazz Orchestra y Branford Marsalis como solista. También tocaremos Libertango, Doña Ubenza y sumamos Yuyo verde y Afiches.
Se conocieron en 2018. “Nosotros estábamos de gira en los Estados Unidos y llegamos a Nueva Orleans el día anterior a nuestro concierto, y en el mismo club de jazz tocaba Delfeayo. Obviamente fuimos a escuchar el concierto y en el medio del mismo Delfeayo hace la publicidad de nuestro concierto del día siguiente (me llamó la atención que había leído sobre nosotros para hacer esa promoción), en el momento le agradezco y él dice: 'Ya que están acá suban así la gente los escucha'. Bueno, subió el pianista y el baterista (yo no tenía el instrumento conmigo) y tocaron Footprints, en seis por ocho, en tiempo de chacarera y quedó muy bien”, recordó Firmenich.
POS
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