Se nos ha pedido a los críticos, casi implorado, que no revelemos mucho de la trama de Digger, la nueva película de Alejandro González Iñárritu, que tiene en el personaje del título a Tom Cruise, no irreconocible, pero con prótesis, peluca y barriga prominente.
En especial, cierto giro en la narrativa, que cambia no solo la percepción del filme y de lo que se viene contando, sino que es tan sorpresivo como necesario para comprender todo lo que se verá en la pantalla. Eso que se descubre da marco a lo que seguirá.
Digger y la sorpresa
Y en eso que sí se revela al espectador pasada apenas la media hora de proyección de las dos horas 10 minutos que dura la película, fue partícipe principal Nicolás Giacobone, el guionista argentino ganador del Oscar por el libreto de Birdman, también de González Iñárritu. El director mexicano de Amores perros y El renacido lo llamó para darle una vuelta al guion que tenía casi listo desde hacía diez años.
Y crean que lo que sucede es tan sorprendente como descubrir a qué gente muerta veía Cole, el niño protagonista de Sexto sentido.
Tom Cruise (Digger), hablando en una asamblea en Europa ante el descalabró que causó. Fotos WB
Muchos habrán sido los motivos por los que Tom Cruise aceptó involucrarse en el proyecto, giro inesperado de la trama incluido.
Pero vayamos por partes.
Hay que ver el contexto en el que sucede lo que sucede.
Digger es un multimillonario con contactos en lo más alto del poder de los Estados Unidos: a hacerse cargo.
Veamos cómo arranca.
Lo primero que dice Tom Cruise en "Digger"
La primera toma de Digger Rockwell lo toma recostado en una enorme cama en su mansión en Washington DC. Bosteza y "Buen día, hermosa" es lo primero que pronuncia. Se lo dice a una gatita, pero no en doble sentido, sino a Maggie, su gata blanca de 38 años (!) que está en franca descomposición durmiendo con él. Digger la alimenta metiendo su larga uña del dedo meñique en un tarro de pasta de salmón.
La vida del multimillonario no pasa por más preocupaciones que la de saber si a su mascota -bastante repugnante- le quedan "dos semanas o cinco minutos de vida". Eso hasta que decide aceptar una comunicación desde Groenlandia. Desde allí le informan que se produjo una grieta en su plataforma petrolera, algo que debería saber si hubiera leído alguno de los 42 mails que le enviaron.
Digger y su gata de ¡38 años!, tal vez el ser vivo al que más quiere.
Pero no.
Cine catástrofe
La cosa se desmadrará cuando a los 5 minutos "Jenny", como llaman a esa enorme masa de hielo del tamaño de cinco veces Washington DC, comience a desplazarse por el Atlántico Norte. Los cálculos más optimistas aseguran que, en tres días, llegará primero a la costa de Noruega, pero si las corrientes cambian, puede producir un tsunami en toda Europa, causando la muerte de millones de personas.
Una catástrofe de la que nadie quiere hacerse cargo, ni Digger ni el presidente de los Estados Unidos (un demacrado John Goodman, tal vez porque su personaje sufre de un cáncer en el ano), que firmó un acuerdo con el magnate permitiéndole extraer petróleo, lo que causó una fuga de metano de las profundidades y ocasionó el desprendimiento de la masa helada.
Un flaquísimo John Goodman interpreta al presidente de los Estados Unidos.
Hasta allí, los hechos. Pero faltan las palabras.
Y las palabras llegan en tono de discurso de Digger cuando deba enfrentar a la asamblea de la Unión Europea, esto mucho después de que se produzca "el giro" que no se nos permite contar.
Sin Tom Cruise sería otra cosa
¿Era lo mismo Digger sin Tom Cruise? Decididamente, no. El actor se la juega con esta apuesta discursiva, extravagante, excesiva, fuera de lo común y anticonvencional.
Increíblemente, toda la película fue rodad en estudios. No hay un solo exterior.
Es una sátira política, un alegato en contra de quienes están terminando con nuestro planeta, y no solo los petroleros como Digger, también políticos, congresistas y, se dice en el filme, "the social media".
Cruise hasta habla en castellano (una de sus sirvientas es mexicana) y está en el 95% de las tomas y escenas. Lo rodean desde el mencionado Goodman a Riz Ahmed (El sonido del metal), como el responsable de seguridad y protección de la compañía de Digger, Sandra Hüller (Anatomía de una caída) como su media hermana y Jesse Plemons como un personaje del que no podemos revelar nada.
Por momentos grotesca, pero no ridícula, Digger para bien o para mal tiene algo de Bardo, la película anterior de González Iñárritu, que era igualmente riesgosa.
Digger y su responsable de seguridad, interpretado por Riz Ahmed. Para lo que sirvió...
Al director mexicano le gusta crear un clima circense, también desde la composición de la música y todo el rollo del cambio climático, que es central en la película, allí parece tamizado por el grotesco.
Algo es seguro. Digger no dejará indiferente a ningún espectador, sea que entre, se involucre en lo que plantea la película o precisamente sienta que le hicieron una jugada que al fin de cuentas lo desconcierta más de lo que lo satisface.
"Digger"
Buena
Sátira / comedia dramática. Reino Unido / México / Estados Unidos, 2026. 129'. De: Alejandro González Iñárritu. Con: Tom Cruise, Riz Ahmed, John Goodman, Sandra Hüller, Jesse Plemons. Salas: IMAX, Cinemark Palermo, Abasto, Dot y Unicenter, Cinépolis Recoleta, Showcase Norcenter, Belgrano y Rosario.
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