Hay una escena secreta de la música argentina que no aparece en los algoritmos ni en las premiaciones masivas, pero que sostiene, desde las sombras, la electricidad de nuestra cultura. En su libro Música experimental argentina: un pulso sónico inagotable (Ed. Yomismo), de Eugenio Fernández y Omar Grandoso, se traza esa cartografía fundamental de lo inaudito. La obra desentierra los márgenes auditivos de un país en general encasillado en el tango, el folclore o el rock, para demostrar que fuimos -y seguimos siendo- un laboratorio en ebullición.
Desde las audacias electroacústicas del Instituto Di Tella en los años '60 hasta las catacumbas del noise, el ambient y la libre improvisación contemporánea, el texto recuerda que el experimento no es un mero capricho formal, sino una necesidad vital: la urgencia de escuchar más allá de las normas del mercado.
En el epílogo del libro, Omar Grandoso concibe a la música experimental de vanguardia como una postura ética y política nacida al margen de la lógica comercial, la tecnología de consumo y las presiones del mercado.
A través de un recorrido histórico que abarca la irrupción del bebop afroamericano frente al blanqueamiento del jazz comercial y las rupturas académicas de figuras como John Cage o Alvin Lucier, el autor sostiene que, en el contexto latinoamericano, crear "con nada" -sin subsidios ni recursos- convierte a la marginalidad y a la reivindicación de lo disonante en un verdadero acto de resistencia, supervivencia y necesidad vital frente a la alienación del sistema capitalista.
Esa historia escrita en el papel cobra esta semana una presencia física e impetuosa. La tesis del libro -que entiende al ruido como lenguaje, al silencio como tensión y a la improvisación como un acto de libertad autogestionada- se encarna en dos citas imperdibles protagonizadas por los compositores Jorge Chikiar y el neoyorquino John King.
Jorge Chikiar y John King harán dos conciertos de música experimental.
Visita de lujo
John King no es un visitante cualquiera. Discípulo y colaborador de titanes como John Cage, David Tudor y Morton Subotnick, John King encarna la memoria viva de la vanguardia neoyorquina. Su vínculo con Jorge Chikiar -compositor y artista sonoro argentino que articula lo acústico, la electrónica en tiempo real y la exploración procesual- nació en 2003 durante la producción de la ópera La Belle Captive en el Centro de Experimentación del Teatro Colón. Más de dos décadas después, esa complicidad pulida en instalaciones, giras e intercambios a distancia entre Buenos Aires y Nueva York vuelve a reunirse sobre el escenario.
La primera parada de este diálogo se producirá el miércoles 9 de septiembre a las 20 en el Auditorio UNTREF Caseros II (Valentín Gómez 4828, Caseros), en el marco del Ciclo de Ensambles UNTREF y con entrada libre y gratuita.
Titulado Initiations of Sound, el concierto propone disolver cualquier frontera entre composición, improvisación y procesamiento electrónico. Sin jerarquías fijas, la música fluirá en tiempo real: cada gesto, cada pequeña fricción acústica o alteración digital podrá cambiar el rumbo de la obra, convirtiendo al auditorio en una caja de resonancia donde el sonido es un organismo vivo.
Otro show, con ruido en la sala
Violines y computadoras. La propuesta que unirá a Jorge Chikiar y John King.
Tres días más tarde, el sábado 12 de septiembre, ese mismo pulso abandonará el ámbito académico para adentrarse en la trinchera autogestionada. A partir de las 19 (primer show a las 19:30), la sala Jardín del Cuerpo (Migueletes y Blanco Encalada, Barrio Chino) albergará la edición N.º 17 de Ruido en la Sala, el ciclo producido por el colectivo GRUMEL (Grupo de Músicas Experimentales Libres) junto a Flor Con Venas.
Nacido en 2022, Ruido en la Sala no busca entregar un producto cerrado, sino desplegar una práctica. Esta fecha especial propondrá un ensamble que se irá construyendo en vivo: iniciará un trío, seguirá un dúo y culminará con los cinco músicos en escena. El colectivo sonoro integrado por Elena Buchbinder, Patricia García, Jorge Chikiar y John King se entrelazará con la intervención performática de Elena Caldierno y Martín Amigo, bajo el ecosistema visual de Milo y Mechapoch. (Las entradas se adquieren en Passline o en puerta, con descuentos para estudiantes y jubilados a través de sus redes).
Al igual que en los pasajes más lúcidos de Música experimental argentina..., donde se analiza cómo las crisis y las resistencias moldearon la disidencia sonora nacional, estas dos fechas demuestran que la vanguardia local no es un archivo congelado. Entre la academia y el sótano, entre la escucha profunda de la UNTREF y la catarsis performática del Barrio Chino, el sonido se revela como un territorio de afectos y riesgo.
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