16/08/202622:58

Ganó River. Y es noticia. Después de 81 días, volvió al triunfo, a hacer goles y cortó una racha de cinco partidos consecutivos y seis por torneos de AFA. El Monumental deliró, cantó, aplaudió y se desahogó. También, el Chacho Coudet y los jugadores. Se respiró otro aire en Núñez.

Había otra atmósfera en el Monumental. A pesar de los malos resultados, los hinchas, que llenaron el estadio, alentaron desde el primer momento. Hasta entonaron con fuerza desde los cuatro costados el cántico contra Chiqui Tapia, en una clara señal de unión frente al presidente de la AFA. Y esa química se trasladó a la cancha. Porque hubo otra versión del equipo de Eduardo Coudet. Se vio un River más comprometido, compacto y sagaz.

Es que River no se volvió loco y esperó su momento. Y no se le cayeron los anillos por dejar que Argentinos maneje la pelota en varios pasajes. El Bicho, que había llegado al Monumental con puntaje ideal, sabe jugar con la redonda en los pies y si encuentra espacios puede hacer daño. Entonces, hubo una preocupación en River por evitar que ello sucediera.

Para eso, existió un compromiso de los jugadores de ataque en retroceder y no dejar solo a Aníbal Moreno en el mediocampo, una de las cuestiones que generaba incertidumbre al ver la formación inicial, con Ángel Correa y Thiago Almada desde el arranque, más Joaquín Freitas y Lucas Beltrán.

En el 4-2-3-1 que armó el Chacho, se sacrificó una vez más el pibe Freitas jugando por la banda derecha, mientras que Andrada estuvo cerca de Moreno, Almada se recostó a la izquierda y Correa se quedó detrás de Beltrán y por momentos se paró de punta para presionar la salida rival. Y cuando contó con la pelota, River fue más dinámico y directo.

Justamente, de los pies de Angelito salieron las mejores jugadas de River. De hecho, el ex Tigres estuvo cerca de convertir un gol al inicio del partido pero tardó en definir. Y sí tuvo lucidez en la previa del tanto que cortó una sequía de 399 minutos sin gritos. Mandó un centro atrás, Almada trabó y le ganó a Gutiérrez y la pelota le quedó a Montiel que definió de zurda como un centrodelantero, llegando por sorpresa al corazón del área rival como pasó en el Mundial contra Egipto cuando asistió a Lionel Messi.

Así, los más de 35 millones de dólares desembolsados por Correa y Almada empezaron a dar sus frutos. Es que ambos participaron en la jugada del gol. Y mientras a Ángel ya se lo ve más ágil, a Thiago le costó entrar en ritmo en los primeros minutos ya que tenía que recorrer muchos metros y recién tiene una semana de entrenamiento. Pero aportó sacrificio y cuando tuvo la pelota en los pies mostró sus destellos. Sobre todo cuando se juntó con Correa. También, con la pelota parada. Tiró un gran centro para un cabezazo de Lucas Martínez Quarta que se fue desviado.

Argentinos tuvo bastante la pelota pero le faltó profundidad. Nico Diez prescindió de un punta (Verón) para sumar un volante ofensivo (Viveros) aunque en la primera parte no logró encontrar fluidez de tres cuartos de cancha hacia adelante.

Al inicio del segundo tiempo, Argentinos se adelantó y López Muñoz quedó dos veces frente a Santiago Beltrán. En una convirtió pero estaba en posición adelantada y en la otra reventó el travesaño tras un gran pase de Lescano. Pero no fue más que eso. El Bicho tuvo vuelo bajo y no picó.

Los cambios de Coudet agruparon aún más a River, que tuvo espacios para liquidarlo, a partir de las contras que armaban Correa y Almada pero Borré no estuvo en sintonía. Y Otamendi que ordenó a todos desde atrás y tuvo salidas claras y limpias, casi convierte con un cabezazo que dio en el palo.

Hasta que Correa, testarudo para seguir jugando a pesar de que le hicieron falta afuera del área, siguió y Florentín lo derribó adentro del área. Lo llamaron a Tello desde el VAR, cobró el penal y Angelito lo cambió por gol y todos los jugadores, los que estaban adentro y afuera se fundieron en un abrazo. El abrazo de la victoria. River volvió a ganar. Y paró de sufrir.

El minuto a minuto de River vs Argentinos Juniors