La decisión de la FIFA de abrir las puertas a inversores privados para financiar sus grandes torneos mediante el proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE) recibió el miércoles fuertes críticas de numerosas organizaciones, federaciones y mandatarios del fútbol internacional, como así también de organizaciones y dirigentes políticos.

La casa madre del fútbol mundial y su presidente, el suizo Gianni Infantino, están en el centro de la polémica luego de que se conociera un plan del organismo rector para la creación de la FFE, con la que gestionaría sus actividades comerciales, con la promesa de generar ingresos por 10.000 millones de dólares.

Según la institución con sede en Zúrich, la FIFA mantendrá "el control exclusivo de la FFE a través de una representación mayoritaria en el consejo de administración", así como "la autoridad exclusiva" sobre la gobernanza del fútbol, las competiciones, el calendario o las decisiones sobre el reglamento.

Según el diario británico The Times, Infantino dio un plazo de 53 días a las 211 federaciones que integran la FIFA para que tomen los 53 millones de dólares que corresponderían a cada una de ellas si aceptan la nueva propuesta. En caso de no ser convalidada en ese plazo, luego del 19 de septiembre la oferta sería retirada.

Further UEFA statement on FIFA plans: ⬇️ pic.twitter.com/EgQSUob9B5

— UEFA (@UEFA) July 29, 2026

Las respuestas críticas no tardaron en llegar. “La FIFA no puede seguir utilizando nuestro deporte para enriquecerse a sí misma y a sus amigos. Podemos hacer crecer el fútbol de la forma correcta. Es hora de dar prioridad a federaciones, clubes, ligas, jugadores y aficionados”, objetó a través de un comunicado la Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol (UEFA), que remarcó que existía “una oposición significativa y creciente al plan de la FIFA”.

Por su parte, la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) aseguró que no había sido consultada sobre esta propuesta y se expresó “decepcionada porque un asunto de semejante importancia se haya hecho público antes de que los miembros que forman la familia de la AFC tuvieran la oportunidad de examinar y conversar sobre el proyecto, a través de los canales de gobernanza apropiados y establecidos".

AFC takes note of FIFA's announcement on the proposed establishment of FIFA Forward Enterprise (FFE). https://t.co/btAnIDYkpg

— AFC (@theafcdotcom) July 29, 2026

"Las decisiones que puedan reconfigurar el futuro comercial y financiero de este deporte requieren un compromiso previo y exhaustivo con las Confederaciones, las Asociaciones Miembro y otras partes interesadas pertinentes antes de presentar cualquier propuesta al órgano o a los órganos de decisión correspondientes", añadió el organismo presidido por el jeque bareiní Salman Bin Ebrahim Al Khalifa.

En tanto, la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Fútbol (Concacaf) expresó su "preocupación profunda" por la falta de información acerca de la propuesta. "Concacaf tuvo conocimiento de este asunto únicamente a través de informaciones publicadas por los medios de comunicación y, posteriormente, mediante un comunicado de prensa", lamentó el ente presidido por el canadiense Victor Montagliani en un comunicado publicado en su página web y sus cuentas en las redes sociales.

Concacaf Statement Regarding the Proposed FIFA Forward Enterprise

"Concacaf was only made aware of this matter through media reports and, subsequently, via a media release.

We are deeply concerned by the lack of due process.

We share the disappointment of many within our…

— Concacaf Media (@ConcacafMedia) July 29, 2026

La Unión de Clubes Europeos de fútbol (UEC) exigió transparencia sobre los planes de inversión de la FIFA y consideró que "vender participaciones en sus competiciones insignia de selecciones nacionales y clubes plantea cuestiones fundamentales sobre la futura gobernanza de este deporte". Este colectivo, que representa a más de 150 clubes profesionales del Viejo Continente, añadió que las decisiones que pueden remodelar el fútbol "durante décadas" no pueden ser negociadas "por unos pocos a puerta cerrada" y luego presentadas al conjunto del mundo del fútbol como "un hecho consumado".

Las objeciones no se circunscribieron al estricto ámbito del balompié. El comisario de Equidad Intergeneracional, Juventud, Cultura y Deporte de la Unión Europea, Glenn Micallef, mostró su "particular preocupación "por el alineamiento entre los poderes reguladores de la FIFA y los intereses financieros de entidades privadas. "La implacable comercialización del fútbol se ha vuelto corrosiva. Está amenazando las cosas que hicieron del fútbol el deporte más popular del mundo", afirmó. Y adelantó que "la Comisión Europea estudiará cuidadosamente estas propuestas" porque podrían ser violatorias del derecho de la competencia.

This isn’t baseball.

The @FIFAcom World Cup remains the greatest sporting tournament on the planet, despite FIFA exploiting every commercial opportunity.

But enough is enough.

The relentless commercialisation of football has become corrosive. It’s threatening the things that…

— Glenn Micallef (@GlennMicallef) July 29, 2026

A su vez, diputados demócratas de la comisión judicial de la Cámara de Representantes en el Capitolio fueron durísimos con Infantino y con el presidente estadounidense Donald Trump. “Parece que el falso Premio de la Paz y el gigantesco alquiler acordado en la Trump Tower no fueron suficientes. Ahora, Gianni Infantino intenta el hat-trick buscando un acuerdo con el hermano de Jared Kushner para vender partes de los derechos comerciales del Mundial a inversores privados. Los fanáticos del fútbol, que ya quedaron privados del Mundial por los precios excesivos, ven ahora cómo los intereses de oligarcas y grandes empresas empañan todavía más la belleza del juego”, cuestionaron.

Si bien la información sobre este proyecto escasea, la FIFA aseguró que la FFE "obtendría 4.200 millones de dólares" este año, garantizó que "todos sus beneficios netos se reinvertirían en el fútbol" y prometió a las asociaciones miembro repercusiones económicas a través de un nuevo mecanismo de financiación, el FIFA Fast Forward Programme (FFFP).

Para realizar ese proyecto de sociedad comercial, que debe todavía ser validada por el Consejo de la FIFA, la institución trabaja con el banco de negocios J.P. Morgan y el fondo de inversión Thrive Eternal, creado por el hermano de Joshua Kushner, yerno de Donald Trump. Según The Times, Infantino, que mostró regularmente su cercanía con el presidente estadounidense, podría convertirse en director general de la FFE.