Siempre tuve la sensación de que en Argentina se habla mucho más de este enfrentamiento que en Inglaterra, sobre todo por la estructura emocional y sociocultural que tiene para los argentinos. Desde afuera parece que en Argentina el cruce tiene una carga especial que va mucho más allá de lo futbolístico.

Sin embargo, tampoco diría que en Inglaterra pasa inadvertido. Quizás porque no ha pasado tanto tiempo desde aquellos partidos históricos, se sigue hablando mucho de la rivalidad de 1986. Pero lo nuestro es meramente futbolístico.

También se ha hablado bastante de la seguridad y del movimiento de hinchas. Creo que en el estadio puede haber entre 10.000 y 20.000 ingleses, aunque es difícil calcular el número exacto porque hay muchos ingleses que viven aquí, en América, y también van a los partidos. Hasta este momento, la mayoría se ha llevado bien y hay una gran presencia policial, así que espero que no haya problemas en Atlanta.

Cuando se hizo el sorteo ya se veía la posibilidad de una semifinal entre España y Francia y otra entre Inglaterra y Argentina. Al principio yo no quería ver este partido porque había visto a Argentina en sus primeros encuentros y me había impresionado mucho lo bien que jugó, además de todo lo que puede hacer Lionel Messi. Pero cambié de opinión.

Ahora quiero ver ese partidazo. Es un Mundial, es algo muy histórico y quiero estar ahí para verlo. Más allá de todo lo que rodea a este cruce, de la rivalidad y de los recuerdos, sigue siendo uno de esos partidos que cualquier amante del fútbol quiere presenciar.

Y, respecto de Malvinas, debo decir que no es algo que se sepa demasiado en Inglaterra. Sinceramente, no recuerdo haber escuchado hablar del conflicto en mis años escolares. Luego sí supe de la guerra porque la estudié en mi etapa de formación académica. La figura de Margaret Thatcher también es controversial en Inglaterra.

Sé, además, lo que representa esa etapa para los argentinos. Hace años, por cuestiones de trabajo, estuve en Rosario, la cuna de Messi, y me sorprendió la cantidad de murales con referencias a Malvinas. Ahí, el fotógrafo local que me acompañó también me contó distintas historias.

Por lo demás, espero que el de esta tarde sea un enorme partido de fútbol, en paz. Y que gane el mejor.

*Paul Hirst es periodista del diario The Times (Inglaterra) y siguió la campaña de la Selección Argentina en el Mundial 2026.