El Gran Premio de San Pablo tenía contrato hasta 2030, pero la novedad de este sábado en Interlagos fue la extensión hasta 2035, por lo que -independientemente de lo que suceda con la candidatura de Buenos Aires, tras la reunión del viernes de Jorge Macri con Stefano Domenicali- hay Fórmula 1 asegurada en Sudamérica por los próximos nueve años.
La renovación del contrato se anunció minutos antes de la última práctica libre en un encuentro en la oficina del promotor el GP -ubicada en el paddock de Interlagos- de la que participaron el alcalde paulista, Ricardo Nunes; el presidente y director ejecutivo de la Fórmula 1, Stefano Domenicali; y el organizador del Gran Premio de San Pablo, Alan Adler.
“La Fórmula 1 está tratando de captar el ADN de cada lugar que visita y aquí ese ambiente es único. Y la inversión propuesta es motivo de esta extensión porque servirá para que cada vez más gente venga y en mejores condiciones”, resaltó el dirigente italiano, que recordó su GP de San Pablo favorito. “El de Kimi Raikkonen en 2007, bueno y el del 2008, que tuvo a Felipe Massa cerquita de la consagración”, recordó como fanático de Ferrari.
Los dirigentes brasileños, en tanto, remarcaron en varias oportunidades que la carrera de Fórmula 1 representa ingresos millonarios para San Pablo y hablaron de 2.3 billones de reales. “Es un motor para el desarrollo de la ciudad”, sostuvo el promotor Adler. También puntualizaron que se generan 25 mil puestos de trabajo y la ciudad es la única en el mundo en tener tres eventos FIA: Fórmula 1, WEC y Fórmula E.
BREAKING: The São Paulo Grand Prix will remain on the calendar through 2035 following a new five-year extension 🇧🇷#F1 pic.twitter.com/Ed6ppHH5cx
— Formula 1 (@F1) November 7, 2026
Al ser consultado sobre por qué es importante esta renovación de un gran premio que está en el calendario desde 1990 -con la única excepción de 2020, durante la pandemia-, en tanto, Nunes destacó dos aspectos: la pasión por el automovilismo de los brasileños y el aspecto financiero. “Además de los ingresos de 2.3 billones de reales (unos 417 millones de dólares), los beneficios por la llegada de la carrera no se acaban en el autódromo: nuestros hoteles y restaurantes están llenos, aumenta el trabajo para los taxistas y los conductores de aplicación”, explicó.
Así, mientras Brasil celebra su continuidad en la Fórmula 1, a la que ingresó en 1973 -alternando Interlagos con Río de Janeiro-, Argentina espera sumarse pronto al calendario. El objetivo es seguir los pasos de los organizadores paulistas, que consiguieron una nueva extensión de cinco años, similar al contrato que Jorge Macri le confirmó a la prensa argentina aquí en San Pablo que buscarán cuando la negociación avance.
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