Dublín está confirmando el otoño en el hemisferio Norte. El día se apaga temprano y después de las 17 ya no queda ni una resolana de claridad natural. Hace frío y hay viento -'pero no llovió', aclara el taxista, como para no confundir los tantos- y la rutina en esta ciudad se va preparando para el reinicio del Nations Championship que tendrá a Los Pumas como rival de Irlanda -este viernes desde las 17.10 por ESPN y Disney+- en el que será un partido a la medida de las urgencias del Seleccionado que dirige Felipe Contepomi.

Porque el seleccionado quedó averiado. No solo por las lesiones de Santiago Carreras, Thomas Gallo –ambos con los ligamentos comprometidos-, sino por el derrotero de 2026: una victoria y un empate en seis partidos disputados que terminaron eyectando al entrenador de scrum, Andrés Bordoy, que fue reemplazado por Mario Ledesma y que permitió el ingreso del inglés Shaun Edwards para fortalecer el trabajo defensivo. Pocos de los logros de 2025 –un triunfo con cada potencia del Sur o la victoria ante los British & Irish Lions, en el mismo estadio del viernes- se espejaron en lo que va del año.

Por eso, los cuatro partidos que tienen Los Pumas por delante –Irlanda, Italia, Francia y el rival del fin de semana de finales- servirán principalmente para intentar terminar 2026 con otra perspectiva de cara al Mundial de Australia que se jugará el año próximo. El XV del Trébol es el primero en la lista. Y, por sus características, los elegidos por Contepomi tendrán que batallar mucho para dar el golpe. El equipo que comanda Andy Farrell no es de los 'fáciles'. Todo lo contrario.

"Esperamos una buena batalla en los rucks. Sabemos que son un equipo dinámico, pero que en defensa les gusta mantener mucho la pelota. Y después también creo que va a ser un partido físico porque pusieron un pack un poco más pesado de lo normal", analizó Marcos Kremer luego del Captain's run. Su lectura es fina: a falta de Caelan Doris, Josh van der Flier y Jack Conan, aparecen Ryan Baird, Nick Timoney y Sean Jansen, con mayor porte físico y capacidad de colisión que la que habitualmente utiliza.

Marcos Kremer volverá a ser titular en la tercera línea.

Contepomi también armó una muralla: con Pablo Matera de octavo –ya lo hizo un puñado de veces- y Juan Martín González con Kremer como alas, la tercera línea argentina no será poca cosa para Irlanda. Algo de eso también leyó Farrell, que además no cree que el año que llevan Los Pumas se convierta en un reflejo de su potencial.

"Los Pumas siempre son increíblemente difíciles de vencer. Y en un partido puntual pueden ganarle a cualquier equipo del mundo, algo que han demostrado una y otra vez. Tengo mucho respeto por Felipe. Creo que está haciendo un trabajo fantástico, al igual que todo su cuerpo técnico. Y, obviamente, también tendrán un impulso con la llegada de Shaun Edwards", precisó el entrenador del Trébol.

Nombres y elogios aparte, como si le faltara algún dato picante al partido, hay un dato que se vuelve fundamental: si bien Los Pumas empataron una vez y le ganaron seis a Irlanda, nunca se registró un triunfo en Dublín ante Irlanda.

La última vez que Argentina estuvo a punto, fue hace exactamente dos años cuando el Trébol ganó luego de que el árbitro Paul Williams –el neozelandés tuvo muchas polémicas ese día- cobró un knock on de Franco Molina en un ruck que nunca se llegó a observar en imágenes y dio por finalizado el encuentro que ganó el local por 22-19.

Gonzalo García juega la pelota, Justo Piccardo en el suelo y detrás Julián Montoya y Pablo Matera.

Sin lluvia pronosticada para el día del partido, el choque entre Irlanda y la Argentina se va encendiendo. Aunque el historial favorezca al equipo local, en Dublín nadie subestima a Los Pumas. Es más, en uno de los pubs de la zona céntrica, la decoración del frente tiene una temática de rugby y entre las caricaturas de forwards de principales selecciones está en primer plano uno con la camiseta celeste y blanca a bastones horizontales.

Es solo un partido de cuatro por delante, pero si Los Pumas logran ganarlo cortarán una racha adversa, inscribirán su primer triunfo en Dublín ante Irlanda y tal vez no solucionen todos los problemas de fondo, pero será como esos días que el frío cala y el sol se apaga temprano... que por lo menos no llueve.