España volvió a ganar, aunque tuvo que transpirar más de lo esperado. E elenco campeón del mundo venció 3-1 a República Checa en Oviedo, consiguió su tercera victoria en fila en la Nations League y estiró a 41 partidos su impresionante racha sin derrotas. Sin embargo, estuvo lejos de mostrar la superioridad de sus últimas presentaciones ante Inglaterra y Croacia.

El comienzo fue el esperado. Ante un rival que llegaba como colista del grupo, España salió a imponer condiciones y encontró rápidamente a su figura. A los 6 minutos, Lamine Yamal volvió a sacar a relucir toda su magia: recibió en la esquina del área, dejó desairado a un defensor y sacó un zurdazo perfecto que se metió contra un ángulo. Otra obra de arte del delantero del Barcelona, que atraviesa un momento extraordinario y alimenta su candidatura al Balón de Oro.

Con Pedri y Rodri en el medio, y Dani Olmo y Álex Baena como socios para generar juego, la Roja monopolizó la pelota. República Checa casi no pudo salir y España tuvo varias chances para ampliar. El segundo llegó a los 35 minutos: una recuperación rápida dejó mal parada a la defensa y, después de un rebote en Macek, Rodri quedó de frente al arco y definió para poner el 2-0.

Parecía partido liquidado, pero España se relajó. Luis De la Fuente sacó a Lamine Yamal y Baena, y sin el crack del Barcelona el equipo perdió buena parte de su desequilibrio. República Checa aprovechó el desconcierto y encontró el descuento a través de Sláma, que apareció por izquierda y la cruzó para el 2-1.

El gol cambió el partido. Los checos se animaron y hasta llegaron a marcar el empate, aunque el árbitro anuló la acción por una infracción sobre Le Normand. España y recién pudo respirar sobre el final, cuando Mikel Merino aprovechó un rebote tras una corrida de Víctor Muñoz y sentenció el 3-1.

"Siempre es especial marcar con la Selección. Venía de no hacer muchos goles; espero volver a encontrar esa dinámica. Me he descolgado un poco más y ha llegado el gol", explicó el capitán Rodri. Y amplió: "Hicimos muchos cambios y el equipo sigue rindiendo al máximo nivel. Necesitamos de todos".

España ganó y sigue invicta, pero esta vez quedó una sensación diferente: la campeona europea y mundial volvió a mostrar que también puede ser terrenal.