La guerra política entre la FIFA y la UEFA sumó un nuevo y explosivo capítulo. Apenas horas después de que la FIFA acusara a la UEFA de impulsar una campaña de desprestigio contra Gianni Infantino, el presidente del organismo europeo, Aleksander Ceferin, volvió a cargar públicamente contra el dirigente ítalo-suizo.

"El fútbol no necesita emperadores", disparó el esloveno durante la asamblea general de la Asociación de Clubes Europeos (ECA) celebrada en Copenhague.

Aunque evitó nombrar directamente a Infantino en esa frase, el mensaje estuvo claramente dirigido al presidente de la FIFA, con quien mantiene una disputa cada vez más profunda por la conducción política y económica del fútbol mundial.

"Sí, hemos crecido, innovado y mejorado nuestros clubes y nuestras competiciones, pero no debemos olvidar que el fútbol es más grande que quienes lo gestionan. Somos custodios, no propietarios y ninguno tiene derecho a vender su futuro", agregó Ceferin.

Las declaraciones llegan en medio de la tormenta que provocó el proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE), impulsado por Infantino. La iniciativa contemplaba la venta de entre el 20 y el 30 por ciento de los futuros derechos comerciales de la FIFA a inversores privados a cambio de miles de millones de dólares.

Infantino y Ceferin, antes socios, hoy enemigos, en una foto de archivo. Foto: AP Photo / Christophe Ena.

La propuesta fue rechazada por la UEFA y por varios actores relevantes del fútbol internacional, hasta el punto de quedar archivada pocos días después de hacerse pública.

Sin embargo, el conflicto no terminó allí. La UEFA busca acceder a documentación relacionada con ese proyecto para sustentar una denuncia por presunta mala gestión financiera contra Infantino ante la Justicia suiza. La FIFA respondió esta semana con una presentación judicial en Estados Unidos en la que acusó al organismo europeo de intentar influir en las elecciones presidenciales que se celebrarán en marzo.

Esta semana Gianni Infantino pasó por Letonia, que busca ser sede del próximo Mundial Sub-20. Foto: EFE / EPA / TOMS KALNINS.

La pelea también tiene un trasfondo electoral. Infantino es, por ahora, el único candidato confirmado para los comicios en los que buscará un cuarto mandato al frente de la FIFA.

Mientras tanto, desde Europa siguen aumentando las críticas. En la misma reunión realizada en Dinamarca, el presidente de la ECA y dueño del Paris Saint-Germain, Nasser Al-Khelaifi, respaldó públicamente a Ceferin y lamentó el momento que atraviesa el fútbol internacional.

"Es realmente triste ser testigos de la actual situación", afirmó el dirigente qatarí.

Infantino también estuvo en Polonia, para la final del Mundial Sub-20 femenino. Foto: AP Photo / Beata Zawrzel.

Al-Khelaifi también pidió que Ceferin se presente para un nuevo mandato al frente de la UEFA cuando finalice el actual, en 2027, aunque el esloveno todavía no confirmó si volverá a competir por el cargo.

Detrás del enfrentamiento por el frustrado fondo de inversión aparece una disputa mucho más amplia. La UEFA considera que la FIFA de Infantino concentra cada vez más poder, mientras que desde Zúrich sostienen que Europa intenta mantener un dominio económico que perjudica a las federaciones más pequeñas.

El choque ya venía creciendo desde la creación del nuevo Mundial de Clubes, uno de los proyectos más ambiciosos impulsados por Infantino y cuestionado por el fútbol europeo. Ahora, con las elecciones de marzo cada vez más cerca y con la justicia involucrada en el conflicto, la batalla por el control del fútbol mundial parece estar lejos de terminar.