"No es la muerte del fútbol", desdramatiza Luiz Inácio Lula da Silva. "En Argentina están celebrando", le responde Luiz Eduardo Baptista, mandamás del Flamengo y se pregunta: "¿Cómo voy a pagar a Paquetá en enero?". La polémica nació el último viernes cuando el presidente brasileño decretó prohibir las apuestas deportivas por internet y los clubes poderosos del país vecino pusieron el grito en el cielo. Y, de alguna manera, la decisión puede poner en riesgo las finanzas de las instituciones que disputan el Brasileirao ya que la medida no contemplaría un período de transición que les permita buscar fuentes alternativas de ingresos. Entonces, surge la pregunta: ¿Este nuevo orden puede causar un efecto rebote que llegue hacia nuestro país?

En Brasil están prohibidos los casinos, pero en 2018 se liberaron las casas de apuestas que no tardaron en copar el fútbol hasta convertirse en el mayor patrocinador de los clubes. Estampan la mayoría de las camisetas, patrocinan los torneos, los nombres de los estadios, las transmisiones por televisión y usan en sus anuncios la imagen de estrellas actuales o del pasado, entre ellos Neymar Jr., Vinícius Jr. o Ronaldo Nazário.

Tan sólo en patrocinios directos, las famosas "bets" aportaron el año pasado casi el 10 por ciento de los dólares que ingresaron a los clubes. Los que más dependen de ellas son dos gigantes: uno de ellos es el Corinthians, que casualmente es el club de Lula, con el 17,3 porciento de sus ingresos. El otro es el Flamengo, con el 12,6.

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Lula Da Silva prohíbe las apuestas deportivas: "esto es como un cáncer"

En el año 2024, Flamengo firmó un acuerdo de sponsoreo histórico de 46 millones de dólares anuales que lo ubicaba entre los clubes más poderosos, ya no de Sudamérica, sino del mundo entero. Vale aclarar que el convenio se extendía a todas las actividades del Mengão. ¿El patrocinador? Betano, una casa de apuestas online. Ahora, esa sociedad fue puesta en jaque con la medida de Lula.

Quién pagará a Paquetá, se pregunta el presidente de Flamengo.

Con esos ingresos, este año el Flamengo le pagó 42 millones de dólares al West Ham para repatriar a Lucas Paquetá. La estrella brasileña firmó un contrato de 4,6 millones de dólares por los próximos cinco años. Ahora, el presidente Baptista se pregunta cómo va a pagarlo sin su mayor sponsor.

En el caso de Corinthians, Esportes da Sorte le paga cerca de 29 millones de dólares por el pecho de su camiseta. Según Marketing Registrado, la cifra puede ascender a 38 millones si se cumplen una serie de objetivos. Lo curioso es que en el pantalón del Timao aparece Fatal Fans, una plataforma de contenido para adultos que le deposita más de cuatro millones de dólares.

Durante 2026, la dependencia fue ligeramente menor debido a que el número de clubes de primera división con casas de apuestas como patrocinadores cayó de 18 en 2025 a 13 en 2026.

Los patrocinios directos de este año llegan a 977 millones de reales (191 millones de dólares), de los que el 71,7 % se concentra en cinco clubes: Flamengo (52,6 millones de dólares anuales), Corinthians (29,4 millones de dólares), São Paulo (22 millones de dólares), Palmeiras (19,6 millones de dólares) y Santos (13,7 millones de dólares).

"¿El fin del fútbol? Eso es una estupidez"

Con "los grandes a la cabeza", los clubes brasileños se le plantaron la semana a Lula. Difundieron un manifiesto defendiendo al mercado regulado de apuestas y advirtieron que si, se cumplía la promesa del Da Silva de prohibirlas, "las apuestas no se acabarán: es el fútbol el que se acaba".

Casas de apuestas y un OnlyFans brasileño, los sponsors de Corinthians.. EFE/ Demian Alday

"Esa historia de que acabar con las apuestas deportivas va a acabar con el fútbol es una estupidez", respondió Lula en un mitín con vistas a los comicios del 4 de octubre, en los que aspira a la reelección.

Los especialistas consideran que el riesgo de que una eventual prohibición cause problemas financieros a los clubes es factible ya que la medida de Lula es inmediata y no se les concederá un período de transición.

"No será el fin del fútbol en Brasil como aseguran los clubes, pero sí es una amenaza grave si no tienen un período de transición para buscar alternativas debido a su alta dependencia con los patrocinios de las casas de apuestas", le dijo a la agencia EFE Moisés Assayag, un especialista en el tema, y socio director de la consultora en gestión empresarial Channel Associados.

De acuerdo con este especialista en finanzas del fútbol, la actual situación financiera de los clubes brasileños es tan "dramática" que cualquier pérdida de ingresos, por pequeña que sea, agravará el tamaño de los déficits con los que operan.

"Pese a que sean valores relativamente bajos frente a sus ingresos, la prohibición es una amenaza seria debido a la grave situación financiera que enfrentan los clubes", afirmó Assayag.

¿Por qué los grandes beneficiados de la medida de Lula pueden ser los clubes argentinos?

Los poderosos de Brasil alegan en su manifiesto que la inversión de las empresas de apuestas "ayudó al fútbol brasileño a dominar el escenario sudamericano" en competiciones como la Copa Libertadores y la Copa Sudamericana.

La relación entre los ingresos estratosféricos y el éxito deportivo es directa: los clubes brasileños ganaron las últimas siete ediciones de la Libertadores. Y en cinco de esas finales, el rival también fue del país tropical. Según el presidente de Flamengo, con la medida de Lula esa hegemonía podría cambiar: “En Argentina están celebrando esto. No tengan la menor duda de que habrá un debilitamiento aún mayor del fútbol brasileño y un fortalecimiento del fútbol argentino”.

En la edición 2025 de la Libertadores, Flamengo eliminó a Estudiantes y a Racing. Este año se enfrentará nuevamente con el Pincha. Foto: AP

Pero el patrocinio de las casas de apuestas no es exclusivo de los brasileños. De los 32 equipos que disputaron los octavos de final de la Libertadores y de la Sudamericana este año, 23 contaban con el apoyo de estas firmas. Entre ellos, los argentinos.

Sin embargo, los contratos que firmaron River, Boca y Racing, varían entre los 2,5 y 7,5 millones de dólares anuales, muy lejos del acuerdo por más de 40 millones firmado por el Mengao hace dos años.

Para Assayag, clubes grandes como Palmeiras y Flamengo, que pueden reestructurarse sin los patrocinios de las apuestas, tienen la posibilidad de seguir manteniendo su dominio en los torneos continentales. "Pero el resto de los clubes no", lo que se traducirá en menos brasileños en instancias finales.

"Y los clubes brasileños quedarán en desventaja porque lo que buscan los patrocinadores es exposición regional. Si no consiguen estampar las camisetas de Flamengo o Palmeiras, buscarán la de River. Por ser un torneo regional expondrán su marca para audiencias brasileñas, pero el dinero y la inversión será desviado a clubes de otros países", afirmó.