Las calles de Bakú son traicioneras y salir sin daños es uno de los primeros objetivos de los pilotos de Fórmula 1. Ser rápidos es el otro. Pero en el primer Gran Premio de Azerbaiyán de la nueva era técnica también hay una batalla menos visible: la de administrar, recuperar y desplegar la energía eléctrica que ganó protagonismo con los nuevos motores híbridos.

Franco Colapinto completó el primer día sin sustos en el circuito donde sumó sus primeros puntos en la categoría, pero también donde el año pasado sufrió un fuerte choque en la Q1. Por eso, acumular vueltas y recuperar confianza era importante. Fueron 46 en total, 23 en cada entrenamiento, y terminó la jornada en el 11° puesto después de haber sido 18° en la primera práctica.

Pero los tiempos finales cuentan apenas una parte de la historia. En las prácticas, Alpine aprovechó el jueves para recopilar información con sus dos autos y trabajar en la configuración que utilizará el fin de semana, con la clasificación como primera gran prueba.

Colapinto tiene como objetivo meterse en Q3 este viernes. Foto: REUTERS / Jakub Porzycki.

El piloto bonaerense se mantuvo a la misma distancia de la punta durante las dos sesiones -ambas lideradas por George Russell (Mercedes)-: 2s1. La primera diferencia, entonces, estuvo con su compañero de equipo: Pierre Gasly le sacó casi medio segundo en la FP1 y fue 636 milésimas más rápido en la FP2.

¿Dónde estuvo la diferencia? Stuart Barlow, el ingeniero de Colapinto, se lo dejó en claro en la comunicación por radio: el sector 1. Si bien había pérdidas en el 2 y en el 3, en la primera parte del circuito el argentino cedió entre 3s5 y 4 décimas. “Las áreas principales son las curvas 1 y 15. Así que vamos a ver cómo podemos darte más confianza en el frenaje ahí”, le informó Barlow.

“Falta un poco. Creo que nos está ayudando la mejora de pista, porque estaba muy sucio y a nuestro auto le venía peor. En la FP2 fue mejor, dimos un pasito con el auto. Pero falta un poco, no me siento muy cómodo”, le confesó Franco a ESPN.

"FALTA UN POCO, NO ESTOY MUY CONSISTENTE COMO EN OTRAS CARRERAS", dijo Franco Colapinto tras la FP2 del #AzerbaijanGP y también dejó bien claros sus objetivos para este fin de semana: "Q3 Y PUNTOS".

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— SportsCenter (@SC_ESPN) September 24, 2026

Apenas se bajó del coche, y sin más información que la que le había dado Barlow, remarcó que tiene que entender por qué no estuvo “consistente como en otras carreras”. “Me está costando extraer todo de los frenajes y de las entradas de curva, donde me está costando un poco. Por eso hay que trabajar y mejorar”, insistió.

Cuando la consulta apuntó al objetivo en Bakú, sin embargo, no dudó: repetir lo de Madrid. “Q3 y puntos”, remarcó Colapinto, quien viene de sumar consecutivamente en Italia y España, circuitos en los que corrió con la última actualización de Alpine, que en Azerbaiyán es uno de los cinco equipos que no llevó actualizaciones.

Franco junto a Lando Norris y Kimi Antonelli, en Bakú. Foto: REUTERS /Jakub Porzycki.

En ritmo de carrera, en tanto, la data de la telemetría mostró a Colapinto competitivo. Dio unas cinco vueltas y en la mejor giró en 1m48s681. Audi -que llevó la actualización más grande de la temporada, con 14 mejoras- y Racing Bulls, dos de los competidores de Alpine en la zona media, parecen estar un paso atrás. Encima, Arvid Lindblad sufrió un doble toque contra los muros en la Curva del Castillo durante la última práctica.

Así, el 11° puesto de Colapinto en la segunda sesión no cuenta toda la historia. El Alpine respondió mejor cuando la pista empezó a limpiarse y el argentino pudo dar un paso adelante respecto de la FP1, pero todavía tiene una tarea concreta por delante: encontrar confianza en las frenadas y en las entradas de curva. En Bakú, donde un error puede terminar contra el muro, esa diferencia puede ser decisiva cuando llegue la hora de buscar la Q3.