Argentina piensa en lo propio. Todos acá en Neuquén saben muy bien que la Copa Davis está llena de historias que desafían a la lógica y que ningún cruce puede darse por ganado de antemano, pero el favoritismo frente a Turquía, que no tiene singlistas ni doblistas entre los 200 mejores del mundo, es tan claro que el estadio Ruca Che con capacidad para 3.000 espectadores parece prepararse para vivir una fiesta. Por eso, en gran parte, es que Javier Frana, en conjunto con el subcapitán Eduardo Schwank y con el visto bueno de los jugadores, no dudó en elegir jugar esta serie sobre superficie dura, lo que en el país no se ve desde la tristemente recordada final de 2008. Desglosa ese tema, en diálogo con Clarín, el propio capitán albiceleste.

"Se veía con buenos ojos que los chicos prácticamente no cambien de superficie, que no les cambien las condiciones de juego. Vienen de cuatro o cinco semanas largas de jugar sobre cemento y si cambiábamos de superficie, el hecho de pasar al polvo y después que en la continuidad de la temporada tengan que volver a jugar en cancha dura bajo techo, había cierto riesgo de lesiones propio de los cambios de superficie o de las adaptaciones rápidas, forzadas", contó Frana en plena preparación para el cruce ante los turcos.

"Es muy positivo. Venimos hace uno o dos meses jugando en cemento y la gira sigue, así que nos viene bien a todos no cambiar", había dicho en la misma sintonía Francisco Cerúndolo, quien alcanzó los octavos de final del US Open en la previa del viaje a la Argentina. La explicación es sencilla y no admite mayor análisis o discusión. Sin embargo, esa elección abre la puerta a un debate un tanto más profundo.

"La decisión también tiene que ver con que vamos teniendo jugadores con un rendimiento similar en superficies como en la que vamos a jugar acá", lanzó el capitán como disparador.

El capitán, @javifranatenis entrenando junto a @FranCerundolo 🫡🇦🇷 pic.twitter.com/arFVK5PFmm

— Asociación Argentina de Tenis (@AATenis) September 16, 2026

"Antes, cuando yo jugaba y más atrás en el tiempo también, pasaba que había jugadores contra los que sabías que no podías perder en polvo de ladrillo. Directamente no podían jugar, se caían. Y esos mismos, en cemento o más todavía en césped, si te tocaban, no la veías. En Wimbledon, por ejemplo, contra esos te ibas rápido, aunque tal vez no fueran los más conocidos. Eso ya no pasa. Hoy, con ajustes menores, los jugadores pueden adaptar su juego a una superficie u otra", explicó Frana a nivel general.

¿Qué pasa con los jugadores argentinos en particular? "Cuando mirás los récords, nuestros jugadores no es que tienen un 70% de efectividad en polvo y una efectividad muy baja jugando indoor. Nuestro tenis evolucionó de una manera que nos permite tener posibilidades en distintos escenarios. Debemos hacer un cambio de mentalidad", profundizó al respecto.

Los casos de Fran Cerúndolo y Thiago Tirante, dos de los convocados a Neuquén cuyos juegos se adaptan a la velocidad que hoy domina en la elite, dan sustento a esa explicación. El porteño de 28 años, 23° del mundo y número 1 de Argentina, suma 95 victorias y 60 derrotas en polvo de ladrillo que da un 61,29% de efectividad y que no dista mucho del registro de 63-60 en cemento (51,21%) y 12-11 en césped (52,17%). De hecho, dos de los cinco títulos que ganó en su carrera fueron sobre césped.

Y el platense (25 años, 52° del ranking), con escaso recorrido sobre césped, tiene números incluso más parejos entre polvo y cemento, lo que consiguió al alcanzar los cuartos de final en el reciente Masters 1000 de Cincinnati y los octavos en el de Canadá: ostenta un 58,97% de eficacia sobre la también llamada arcilla producto de 23 victorias y 16 derrotas y un destacado 54,54% sobre cancha dura con 12 triunfos y 10 caídas.

El caso de Mariano Navone (25 años, 45° en la clasificación), quien completa el trío de singlistas que son parte de la nómina en Neuquén, rompe con esa tendencia dado que tiene un estilo de juego de fondo de cancha que va en la línea de lo que históricamente caracterizó a los tenistas argentinos: 57,89% de efectividad en polvo y 31,81 sobre cemento. Es por eso, justamente, que a más de uno le llamó la atención la ausencia de Tomás Etcheverry. También sobre eso le respondió Frana a este medio.

Frana y de fondo Schwank, capitán y subcapitán. Foto: AAT

"Tomy estuvo a disposición, pero entendí que había jugadores que estaban haciendo mérito para tener su posibilidad. Sigue siendo parte del equipo porque ha demostrado toda su jerarquía, incluso en partidos de Copa Davis. Afortunadamente tuvo un muy buen torneo en el US Open y simplemente se le dio posibilidades a otros jugadores para que también ellos puedan ir sumando horas y sintiéndose más cómodos porque cuantos más jugadores tengamos con experiencia, eso hará que el equipo a futuro sea más fuerte", analizó.

"Nuestros tenistas han tenido una enorme evolución propia del circuito, que te va llevando a esa adaptación. Hoy necesitás rendir bien en otras superficies. Eso ha llevado a que los chicos vayan adquiriendo una gran capacidad y han demostrado toda su jerarquía en otras superficies. Eso nos hace más fuertes y nos da posibilidades, dependiendo del adversario u otras situaciones, tener más opciones sobre el piso en que jugar", concluyó al respecto del análisis inicial.