En Houston, el candidato de las matemáticas cantó presente. Muchos esperaban la rendición de Países Bajos tras el empate en el debut contra Japón. Encima, el rival, Suecia, llegaba al duelo después de golear a Túnez. Por eso se habló de una final anticipada. Pero la Naranja apareció en todo su esplendor y, en un partidazo de ritmo altísimo, se impuso 5-1 para ubicarse en lo más alto del Grupo F, que se cruzará en 16avos de final con la zona de Brasil y Marruecos.
En Europa se juega así. Se lo toma o se lo deja; no hay más vueltas. Países Bajos-Suecia fue un choque de Champions League, con ataques masivos, transiciones veloces, desbordes, errores defensivos y una enorme cantidad de situaciones de peligro. La diferencia la marcó la efectividad: los neerlandeses convirtieron 5 de las 10 oportunidades claras que tuvieron, mientras que los suecos apenas aprovecharon una de 16.
Aunque cueste decirlo por el mentado orgullo argentino, es posible que Brasil y Países Bajos sean las selecciones que mayor empatía generan entre los estadounidenses y los mexicanos, que son muchísimos en el estado de Texas y que terminaron cantando por su Selección en el estadio. Al menos eso es lo que se desprende de las primeras jornadas. Literalmente, el NRG Stadium de Houston se vistió de naranja y pocos de los espectadores eran europeos. El fervor por estas selecciones (de camisetas amarillas estuvieron repletos tanto el MetLife de Nueva Jersey como el Lincoln Financial Field de Filadelfia) tal vez haya que entenderlo por sus llamativos colores o por sus gloriosos antecedentes. Ambos, además, crearon una escuela futbolística y eso pesa. Estampados en las espaldas de los hinchas neerlandeses se mezclaban nombres pesados como Van Basten, Gullit, Kluivert, Bergkamp y Robben. Por supuesto, tampoco faltó el icónico Johan Cruyff. Los suecos, por su parte, fueron menos y bastante más ruidosos; el apellido que más se vio fue el de Ibrahimovic.
Summerville celebra el 5-1. (AP)
Y habrá que empezar a anotar el nombre de Brian Brobbey, que resuena familiar para los argentinos. Ocurre que el atacante neerlandés, autor de un doblete, fue quien lesionó a Cristian Romero en la Premier League. Por esa acción fue blanco de insultos y mensajes racistas en las redes sociales. El tema escaló tanto que hasta Sunderland, club donde milita el delantero, tuvo que publicar un comunicado pidiendo que cesaran los ataques.
La inclusión del potente Brobbey, cuyo hermano Derrick Luckassen (utiliza el apellido paterno en lugar del materno) juega para Ghana, fue sorpresiva porque Ronald Koeman decidió sacar a Crysencio Summerville, autor de uno de los goles en el empate 2-2 frente a Japón. Y la apuesta del entrenador fue un pleno: en apenas 16 minutos marcó un doblete.
Desde el fondo de los tiempos se sabe que no hay fórmulas mágicas en el fútbol. La presencia de Brobbey es una cachetada a la máxima que sostiene que nunca hay que sacar a un futbolista que viene de convertir. Otro lugar común que quedó desterrado es el que asegura que una línea de cinco defensores sirve para evitar que un equipo sea desbordado. Pues bien, Suecia jugó con tres zagueros y dos carrileros, y en pocos minutos recibió dos goles con desbordes, uno por izquierda y otro por derecha.
Fue un gol de futsal el primero. Los suecos intentaron una presión alta, el arquero Bart Verbruggen salteó líneas con una pelota larga para Brobbey, que aguantó de espaldas y descargó antes de ir a buscar el corazón del área. El centro de Cody Gakpo fue perfecto. Lo mismo ocurrió con el de Denzel Dumfries para el segundo tanto del goleador.
Países Bajos es un equipo que tiene algunos puntos de comparación con la Scaloneta, más allá de que los europeos juegan con mayor vértigo. A ambos les cuesta la recuperación porque no cuentan con volantes de corte netamente defensivo. Suecia les generó muchas situaciones y Bart Verbruggen tuvo que revolcarse varias veces para ahogarle el grito al movedizo Viktor Gyökeres. También Yasin Ayari dispuso de dos ocasiones muy claras.
Los suecos se fueron golpeados de Houston. (Reuters)
En el complemento, Gakpo completó rápidamente su doblete con un par de jugadas que, otra vez, nacieron por afuera y a toda velocidad. El descuento del ingresado Anthony Elanga fue un acto de justicia. Y el mencionado Summerville le puso la frutilla al resultado.
Ganó, goleó y gustó Países Bajos al ritimo de la Champions League. Respira entonces el entrenador Ronald Koeman y también suspiran aliviados los autores del informe de Panmure Liberum, cuyos miembros anticiparon correctamente a los campeones de los últimos tres Mundiales y que pronosticaron que esta vez el título quedará en manos de los neerlandeses. Jugando como ante Suecia, argumentos no les faltan.
El resumen de Países Bajos vs Suecia
Los puntajes de Países Bajos 5 - Suecia 1
Países Bajos: Bart Verbruggen 8; Denzel Dumfries 8, Jan Paul van Hecke 5, Virgil van Dijk 5, Micky van de Ven 5; Ryan Gravenberch 6, Frenkie de Jong 6, Tijjani Reijnders 6; Donyell Malen 5, Brian Brobbey 8 y Cody Gakpo 9. DT: Ronald Koeman
Suecia: Nordfeldt 3; A. Bernhardsson 2, Gustaf Lagerbielke 3, Isak Hien 3, Victor Lindelof 3, Gabriel Gudmundsson 3; Benjamin Nygren 4, Jesper Karlstrom 4, Yasin Ayari 6; Viktor Gyokeres 6 y Alexander Isak 6. DT: Graham Potter
CALIFICACIÓN DEL PARTIDO: Muy bueno
ÁRBITRO: Michael Oliver (Inglaterra) 6
Cancha: Houston. Goles: PT, 5m y 16m Brobbey; ST, 3m y 8m Gakpo, 13m Elanga y 45m Summerville. Cambios: ST, Crysencio Summerville (8) por Malen, 10m Anthony Elanga (7) por Bernhardsson, Lucas Bergvall (6) por Nygren, Besfort Zaneli por Karlstrom, 14m Teun Koopmeiners (5) por De Jong, Guus Til (5) por Reijnders, 27m Memphis Depay por Brobbey, 34m Taha Ali por Ayari, 45m Noa Lang por Gakpo y Elliot Stroud por Gudmundsson. Amonestados: Gudmundsson, Ayari y Bergvall.
Figura: Cody Gakpo (9)
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