Martín Demichelis se despidió de River en julio de 2024 entre lágrimas y sollozos. Desde entonces, el oriundo de Justiniano Posse ha hablado lo justo y lo necesario de su paso por la institución que lo formó y a la que ama. “Fui, soy y seré un hincha. Y River es tan grande que está por encima de todos los nombres. Fue un verdadero placer y estaré inmensamente agradecido. Me tocó vivir la transición más grande en este club. No solo por quién se fue, sino por los jugadores que le dieron tanta gloria. Me vine a hacer cargo y cometí errores, pero lo hice con gran sentido de pertenencia”, avisó tras la última victoria 1-0 ante Sarmiento, con gol de Franco Mastantuono. Esa jornada, el Monumental acompañó su llanto con aplausos. Micho dejaba atrás tres títulos: Liga Profesional, Trofeo de Campeones y Supercopa Argentina. El dato que sigue no es menor: fueron los últimos tres campeonatos del elenco de Núñez.
El tiempo transcurrió y algunas cosas se resignificaron. Una fue el juego que desplegaba el equipo de Demichelis: lindo. O, como mínimo, efectivo. Pero los errores no forzados (el ya famoso off con periodistas) fueron los que terminaron por torcer el ciclo de Micho, que regaló 52 triunfos, 17 empates y 18 derrotas.
El camino de Demichelis siguió con un paso irregular por Rayados de Monterrey, que le sirvió para dar el salto a Europa. Los 12 partidos en Mallorca, a quien no pudo salvar del descenso pese a sumar muchos puntos, lo pusieron en el radar de varios elencos del Viejo Continente. Y fue el Leipzig de Alemania el que se quedó con sus servicios. El arranque en tierras teutonas le derrama esperanzas: 6-0 ante Eintracht Trier por la Copa local y 3-0 a Borussia Mönchengladbach por la Bundesliga. El jueves 10, en tanto, llegará el debut por Champions League ante Como, en Italia.
“Tengo claro que no somos los favoritos, pero es movilizante poder vivir la Champions League, medirme contra grandes equipos, jugadores y entrenadores. Me voy a encontrar con amigos, además, como lo son Enzo Maresca y Willy Caballero, que están en Manchester City. Me hubiese encantado cruzarme con el Cholo Simeone, a quien admiré como jugador y ahora como entrenador. O con Manuel Pellegrini. Me tocará hacerlo contra José Mourinho y Real Madrid en el Bernabéu. Cada uno de los partidos será de experiencia”, le dice Demichelis a Clarín y a otros medios en una ronda de prensa organizada por la Bundesliga y Red Bull Leipzig.
-¿Qué te genera que algunos argentinos sigan tus partidos y se alegren por tus triunfos?
-Hace poco tiempo abrí mis redes sociales y siento el apoyo de mucha gente, especialmente de los hinchas de River, que me escriben y se manifiestan. A mí también me pasó de niño de empatizar con un jugador o un entrenador que está en el extranjero. Ojalá pueda hacer que algún argentino se sienta identificado con el fútbol que vamos a proponer en Leipzig. En River, por momentos, salió muy bien.
Los encargados de organizar el diálogo con el DT fueron enfáticos en un pedido: nada de preguntas sobre el presente de River ni por el paso de Micho por la institución. “Me he mantenido en silencio durante mucho tiempo y quiero seguir así. Sepan disculpar”, se pronunció Micho. Igual, algunas perlitas regaló.
Martín Demichelis durante un entrenamiento de Leipzig.
“Siempre dije que para ser entrenador lo primero que hay que hacer es definir tus principios y después recién una metodología. Si el método conecta con la institución, bárbaro. La verdad es que no he cambiado mi metodología en todos estos años, desde que arranqué con los juveniles en Bayern Múnich. Es mi manera de entender el fútbol, más allá de que siempre hay cosas por corregir. Lo primordial es adaptarte a la cultura de cada lugar. A veces un mismo ejercicio aburre o entretiene según el sitio donde estás. O, por ejemplo, en Argentina no gustaba que explicara con detenimiento lo que pasaba en los partidos. En España y Alemania, sí. Es adaptarme según la experiencia”, analizó el entrenador de 45 años, que convocado para el nuevo desafío por Jürgen Klopp, el actual entrenador de Alemania que hasta hace unos días se desempeñaba como director deportivo global de la firma Red Bull.
Y agregó: “Es un honor y un orgullo que me hayan elegido para estar en este club particular. Me preparé, lo soñé y ahora es el momento de demostrar. Ser entrenador extranjero es una doble responsabilidad para poder abrir puertas. Esta institución viene creciendo a pasos gigantescos. A nivel mundial se presenta para seguir haciéndolo y ese es el objetivo. Me gusta la palabra evolución; el deseo es enorme”.
En la charla de más de 30 minutos, Demichelis destacó el orden del nuevo equipo. “Si la Bundesliga es estructurada, el club lo es aún más. Vengo a las 7 de la mañana y me voy a las 21; no me quedo a dormir acá porque no hay concentración. Acá se trabaja mucho con los scouts, que nos presentan opciones de refuerzos y luego los elegimos de manera mancomunada. Así buscamos sortear un mercado que se volvió loco en números en algunas posiciones específicas”, señaló.
-¿Cómo juegan los equipos de Demichelis?
-Mis equipos saben lo que quieren hacer. Y con el club entendemos el fútbol de la misma manera. Buscamos jugar agresivos y ser dominantes. En el fútbol moderno se ataca con el pase. Lo hemos hecho bien en el primer partido de Bundesliga, donde rotamos permanentemente para generar espacios. También intento presionar: es un arma que puede hacer daño contra rivales que no están bien organizados. Luego están las particularidades de cada lugar. En España se juega más a la posesión y acá me salían todos disparados en la primera semana de trabajo. El mix es lo que me gusta.
Por último, Micho se refirió al retiro de Lionel Messi de la Selección. “Leo me hizo recordar que todo pasa muy rápido: me hizo abrir un poco los ojos. Después, fue un honor compartir momentos con él. En mis redes sociales lo definí con tres fotos. Las primeras dos son de abrazos porque a Leo dan ganas de abrazarlo siempre. En la tercera está festejando porque él es fútbol, pureza y divertimento. Y yo lo quiero como lo quieren todos los argentinos”, cerró.
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