El Inter Miami de Lionel Messi volvió al triunfo en la MLS, y lo hizo con una actuación de esas que sirven para hacer borrón y cuenta nueva: goleó 7-1 a CF Montreal, donde tuvo minutos Alexis Sánchez, y le dio un mensaje a sus competidores en la Conferencia Este, allí donde manda Nashville. La idea del equipo rosado es pelear hasta el final, en especial ahora que espera la llegada de su nuevo entrenador, Cristian Kily González. Pero a pesar de todo esto, hay que empezar hablando del 10.

Una, dos, tres y cuatro veces festejó Messi, ese que tiene los gritos atragantados desde el 19 de julio, la tarde en que España fue simplemente mejor que la Argentina y la Scaloneta se tuvo que conformar con el subcampeonato del mundo. Enorme mérito. Pero el 10 regresó a su Inter Miami y no sólo tuvo que acoplarse a un equipo anodino, que terminó quedándose sin entrenador, sino que en el medio sufrió la muerte de su padre, Jorge.

Se merecía una noche de estas Leo, en la que le salieron todas. Por ejemplo, en el primer gol. Pateó un tiro libre desde la derecha, la pelota rozó en un defensor y descolocó al arquero. A cobrar: fue el 2-1 para Las Garzas, que se habían puesto arriba por la cabeza de Casemiro.

El pibe de 39 se sigue burlando de los calendarios. Foto: AP Photo / Rebecca Blackwell.

En el segundo tiempo siguió el show del capitán, que de a poco va recuperando la sonrisa. Entró con pelota dominada, tiró varias gambetas y definió de derecha, su pierna menos hábil, y lo hizo mejor que cualquiera de los diestros del equipo canadiense, a expeción de Alexis. Quizás.

El tercero llegó con una especilidad de la casa, picándola tras una salida desesperada del arquero. Inter Miami ya ganaba 4-1, a diez del final. Y faltaban más emociones: las pusieron Luis Suárez (tras asistencia de Leo) y Alexander Shaw, con un golazo, para llegar a la media docena.

En el 90+4 se terminaba el tiempo adicionado y un canadiense no tuvo mejor idea que bajar a Germán Berterame en el borde del área. "Era más negocio que resolviera Berterame a que le den este tiro libre a Messi", dijo el comentarista de la TV, con tonada mexicana, consciente de lo que iba a pasar en unos instantes. Y pasó.

Messi sacudió su zurda, la pelota fue redondita al ángulo izquierdo del arquero chileno Thomas Gillier, y Leo sonrió avergonzado como cada vez que el mundo llega a la misma conclusión, que este tipo vino de otro planeta. Incluso a los 39 años sigue generando ese sentimiento.

Con estos cuatro goles, Messi llegó a 927 tantos en los 1171 partidos que disputó en toda su carrera, y es el grito 98 con la camiseta del Inter Miami.

Todos para uno: los compañeros de Inter Miami, fascinados con Leo. Foto: Sam Navarro-Imagn Images.

Además, es la novena vez en que convierte cuatro goles o más, ya que ahora acumula siete pokers (seis con Barcelona, el primero con Inter Miami) y dos repókers (uno como blaugrana y otro con la Selección), encuentros en los que hizo cinco tantos. Justamente, la última vez con semejante cosecha fueron los 5 que le hizo a Estonia con la Alibeceleste, en un amistoso de junio de 2022.

Por otro lado, Leo marcó dos goles de tiro libre en un mismo partido por cuarta vez en su carrera, las primeras tres fueron jugando para Barcelona, y esta constancia clavándola desde el borde del área no es un dato menor.

Tras esta noche ideal en Miami, Messi alcanzó los 74 goles de tiro libre y quedó a cuatro del récord del brasileño Marcelinho Carioca, que hasta hace poco parecía inalcanzable. ¿Cuánto falta para que tengamos que actualizar todos estos números? Por lo pronto, Inter vuelve a jugar el próximo sábado, contra Atlanta United.