BARCELONA.– Un día antes del inicio del Mundial, el papa León XIV aprovechó su visita a España para hacer un guiño a todos los hinchas del fútbol alrededor del planeta y recordó que, al igual que en el deporte, en la vida se debe jugar “en equipo”.
“El futbol también nos ayuda a recordar algo muy importante, que la vida no es una carrera para vivir en una forma solitaria, es algo que se juega en equipo, y hay que aprender a correr juntos”, dijo el Pontífice el miércoles por la tarde en la iglesia de San Agustín, en el barrio El Raval de la capital catalana, donde se reunió con representantes de asociaciones que atienden a personas desfavorecidas.
Pope Leo XIV says he plays a lot of tennis, played defensive line American Football, and played as a defender in soccer/football says he “wasn’t much of a goal scorer”, and the first World Cup he ever really got into was Spain 1982, where Peru qualified, and which was won by a… pic.twitter.com/lXKTWZLBHe
— Catholic Sat (@CatholicSat) June 10, 2026
En respuesta a una pregunta de un chico de seis años, León XIV contó que aunque lo suyo es el tenis y en su juventud tuvo una aproximación al futbol americano, en su época de seminarista en Trujillo, Perú, “seguía mucho a los equipos locales” y si jugaba al fútbol.
“Defensa, si quieren saber”, sumó el Pontífice entre risas y aclaró: “no era un gran goleador”.
León rememoró además su “primera experiencia del Mundial” cuando estaba en Roma, durante el torneo celebrado precisamente en España en 1982. “Un poco de deporte hace bien para todos”, recordó el jefe de la Iglesia.
Visita histórica del Papa
Ya antes de su llegada a España, un país dónde el futbol pisa fuerte y que seguirá de cerca el torneo internacional, el Pontífice tuvo que definir su afinidad entre las dos potencias nacionales de este deporte, el Real Madrid y el Barcelona.
“El Papa es para todos los equipos, pero Prevost es del Real Madrid”, dijo Robert Prevost ante una pregunta sobre su equipo español preferido en el vuelo hacia Madrid el sábado.
El lunes, el presidente del club madrileño, Florentino Pérez, recibió al Pontífice en el mítico estadio Santiago Bernabeu, dónde recorrieron la sala de trofeos antes de que León se dirigiera a los 70.000 fieles que lo esperaban.
Más temprano el miércoles, el Papa de 70 años -estadounidense y con nacionalidad peruana- visitó por la mañana la prisión de Brians, a 40 km de Barcelona, para después ir en helicóptero a la espectacular abadía de Montserrat, en la montaña del mismo nombre.
La milenaria basílica es un lugar emblemático de la cultura y la historia de esta región del noreste de España, donde el sentimiento nacionalista es muy fuerte.
La bendición de la Sagrada Familia
Después de su paso por la Iglesia de San Agustín, León se dirigió a la famosa basílica de la Sagrada Familia de Barcelona, para bendecir la gran torre que la convirtió en la iglesia más alta del mundo, en uno de los momentos más esperados de su viaje por el país ibérico.
La visita de León XIV, la tercera de un Papa a la obra maestra modernista aún inacabada de Antoni Gaudí, después de Juan Pablo II y Benedicto XVI, tiene lugar un siglo, día por día, después de la muerte del venerado arquitecto, ferviente católico cuyo proceso de canonización avanza en el Vaticano.
El Pontífice fue recibido ante la basílica por los reyes de España, Felipe VI y Letizia, y antes de entrar, una chica invidente le mostró una maqueta de la torre que va a bendecir.
Como ha sido la tónica en toda su estadía en España, su recorrido en papamóvil hasta la basílica fue acompañado en las calles por una emocionada multitud.
“Toda nuestra vida ha estado la Sagrada Familia en construcción y el hecho de que ahora venga [el Papa] es como poner un punto final“, declaró a la AFP María José Sedano, una abogada de 30 años que llegó con varias horas de antelación con la esperanza de ver al líder espiritual de los 1400 millones de católicos en el mundo.
Para cerrar su viaje, León visitará las islas Canarias el jueves y el viernes. En el archipiélago atlántico ubicado frente a África, vía de entrada a Europa para muchos migrantes irregulares, el Pontífice insistirá en otro de los mensajes clave de su viaje: la acogida del inmigrante.
Agencia AFP
El Pontífice habló de fútbol en la previa del torneo, reveló su simpatía por el Real Madrid y apeló al deporte para llamar a vivir con otros, “correr juntos” y no enfrentar la vida en soledad El Mundo

