El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, logró conseguir un poco de oxígeno político luego de que la jefa de la bancada oficialista en el Senado, Patricia Bullrich (Capital), consiguiera el apoyo de la oposición dialoguista para postergar hasta la semana próxima la sesión de la Cámara alta en la que se iba a discutir un pedido de interpelación y moción de censura impulsado por el kirchnerismo.
Como moneda de cambio, Bullrich debió aceptar que en la siguiente sesión, convocada para el próximo jueves 25, la Cámara alta aprobará un pedido de interpelación para el próximo 2 de julio. De cómo se desempeñe en esa tenida dependerá que Adorni pueda ser sometido a una moción de censura ese mismo día.
Según el artículo 101 de la Constitución Nacional se necesita el voto de la mayoría absoluta, mitad más uno del total de los miembros de cada Cámara (37 senadores y 129 diputados) para destituir a un jefe de Gabinete.
En otras palabras, el jefe de Gabinete ya no concurrirá al Senado sólo a brindar su informe sobre la marcha del Gobierno, tal como había informado el propio funcionario en la noche del martes, sino que antes deberá someterse a la preguntas de los senadores sobre el crecimiento de su patrimonio registrado en el último año.
El acuerdo fue confirmado por la propia Bullrich al término de la reunión de Labor Parlamentaria, en la que se decidió postergar por una semana el tratamiento de los proyectos que piden la interpelación del jefe de Gabinete. “Se acordó sesionar el próximo jueves 25: ese día se van a tratar todos los proyectos que piden la interpelación y la moción de censura de Adorni. Si tienen mayoría, se lo llamará a interpelación para el 2 de julio”, dijo la jefa del boque de LLA.
La jefa de la bancada libertaria también explicó que el artículo 101 es operativo, por lo que no se necesita de un proyecto con dictamen de comisión para someter a votación en el pleno del Senado la comparecencia del jefe de Gabinete.
La resolución fue adoptada por los jefes de todos los bloques y fue el corolario de tensas y nerviosas negociaciones bilaterales sostenidas por la senadora libertaria con los líderes de la oposición dialoguista a lo largo de las ultimas 24 horas.
Esas conversaciones terminaron de cristalizar en un nuevo encuentro en el salón de reuniones del bloque radical ubicado en el segundo piso del palacio legislativo en la que participaron los anfitriones Eduardo Vischi (Corrientes) y Mariana Juri (Mendoza), presidente y secretaria de la bancada del centenario partido.
También estuvieron los jefes de los bloques de Pro, Martín Goerling (Pro-Misiones); de Provincias Unidas, el peronista Carlos Espínola (Corrientes), y de Convicción Federal, Carolina Moisés (PJ-Jujuy); la salteña Flavia Royón, que responde al gobernador Gustavo Sáenz; y los provinciales Natalia Gadano (Santa Cruz) y Carlos Arce (Frente Renovador de la Concordia de Misiones).
Aunque los protagonistas se negaron a dar precisiones cuando abandonaron la reunión, una primera señal del cuerdo la dio el presidente provisional del Senado, el libertario Bartolomé Abdala (San Luis). “Hay humo blanco”, dijo, enigmático, ante la consulta de LA NACION.
Abdala se dirigía al primer piso, a las oficinas de la presidencia de la Cámara alta, donde desde hacía varios minutos aguardaban los kirchneristas José Mayans (Formosa) y Juliana Di Tullio (Buenos Aires) el inicio de la reunión de Labor Parlamentaria, encuentro en el que los jefes de bloque definen las fechas de las sesiones y sus temarios.
En la reunión, que encabezó la vicepresidenta Victoria Villarruel, Bullrich planteó la propuesta que había acordado con la oposición dialoguista, la que se impuso casi sin mayores inconvenientes.
Más allá de que pretendían apurar los tiempos y acelerar la caída de Adorni, el kirchnerismo aceptó casi de inmediato la propuesta ante la certeza de que, otra vez, su postura había quedado en minoría y que tampoco estaban en condiciones de forzar este jueves la apertura del recinto sin la anuencia del oficialismo y sus aliados.
Lo confirmó Mayans al término de la reunión, al afirmar que se había decidido pasar para las emana próxima la sesión con el compromiso de votar la interpelación de Adorni. No obstante, el senador insistió en la intención de la bancada kirchnerista de avanzar con la moción de censura una vez terminada la interpelación del ministro coordinador. “Se llegó a un acuerdo que se va a pedir la interpelación, pero nosotros vamos a pedir la moción de censura porque (Adorni) ha incurrido en varios delitos”, sentenció Mayans.
El senador kirchnerista le restó importancia al informe sobre la marcha del Gobierno que, por el momento, también esta previsto que brinde Adorni ante el Senado el día que será convocado para su interpelación.
“Va a venir el 2 de julio, pero no para que venga a dar un informe, sino para que venga a responder la cuestión de lo que mal informó en Diputados y sobre su enriquecimiento ilícito”, dijo Mayans.
La jefa del bloque oficialista, Patricia Bullrich, logró un acuerdo con la oposición dialoguista para sesionar el 25 de junio; ese día el jefe de Gabinete será convocado a comparecer ante la Cámara alta; sigue abierta la posibilidad de que avancen con una moción de censura Política

