• 31 de mayo de 2026 02:19

¿Pasó ya lo peor para Milei?

Porradioplayjujuy

May 31, 2026

En las últimas semanas Javier Milei comenzó a ensayar un cambio en su estrategia discursiva, desde el momento en que admitió entender “que la gente se sienta mal porque se frenó la actividad, porque cayó el salario real y porque hubo un salto en la tasa de inflación”. Se trata de un intento del primer mandatario por acercarse a quienes más se quejan de la situación económica y tal vez una respuesta a quienes lo tildan de “insensible”, aunque al Gobierno le sigue costando explicar a la población que el esfuerzo que está haciendo tendrá frutos positivos.

Hasta hace pocos días, las encuestas de opinión pública venían marcando una persistente caída en la imagen positiva del Presidente y de su gestión gubernamental, desde comienzos de este año, de la mano de un porcentaje cada vez mayor de argentinos que se acercaban a la frontera que va más allá del dolor tolerable. Un relevamiento de la consultora de Jorge Giacobbe, concluido el 9 de mayo entre 2500 personas, corroboraba ese sentimiento: el 41,9% de los encuestados afirmaba que no podía resistir más cuando se les consultaba cuánto tiempo creían que podrían aguantar la actual situación económica; otro 15,1% refería que podría resistir solo seis meses más y un 8,2% que podría aguantar un año. A ese contexto vinculado con un nivel no menor de malestar social se sumaron la percepción de corrupción en un gobierno que prometió ubicar a la moral como política de Estado y un internismo salvaje entre algunos de sus propios funcionarios. Uno de los datos políticos más llamativos fue que el jefe del Estado empezó a sufrir desafíos a su autoridad no provenientes de su principal adversario, el kirchnerismo, sino desde sectores del complejo ecosistema libertario, donde se ha cuestionado la obcecación del Presidente por sostener al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, tras su caída en desgracia. El dilema acerca de si Milei está en condiciones de liderar a su tropa comenzó a hacerse carne en no pocos corrillos del círculo rojo.

Sin embargo, la caída de la imagen de Milei y de las expectativas favorables habría encontrado un piso en la primera quincena de mayo, según consignan distintas consultoras de opinión pública. Tanto Aresco como Management & Fit, Atlas Intel, Synopsis y CB Global Data coinciden en que a lo largo de las últimas dos semanas se ha advertido una moderada recuperación de la percepción favorable sobre el Presidente.

Esto es lo que muestra, por ejemplo, el último tracking de CB Global Data, concluido esta semana. Mientras que en la primera semana de mayo, la imagen positiva de Milei alcanzaba el 34,8%, ahora ha ascendido al 36,2%. “Lo peor de la caída de Milei parece haber pasado después de una tendencia a la baja que se extendió por cuatro meses”, afirma el director de la consultora, Cristian Buttié.

El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, encabezó el martes último una reunión de la mesa política del Gobierno en la Casa Rosada

El nivel de imagen de abril, que marcó el peor registro del ciclo Milei, podría haber señalado el límite de la zona dura de apoyo al Gobierno, según Lucas Romero, a cargo de Synopsis. Ver al Presidente por debajo de ese rango de aprobación requeriría de una crisis económica más profunda y evidente, que no se advierte en el escenario presente, en la óptica del citado consultor, más allá de una economía chata que no exhibe el vigor deseado.

El declive que experimentó en la consideración pública el gobierno nacional poco después de haber revalidado la confianza del electorado en las urnas podría obedecer a incongruencias con la story telling o el relato oficial. Milei siempre comunicó que en la construcción del cambio iba a existir una etapa de dolor que sería seguida de otra de alivio, sostenida por la recuperación económica. La paciencia de quienes aguardan esta instancia superadora comenzó a verse amenazada, en coincidencia con la aparición de situaciones turbias como el Adornigate. Surgió ahí una fisura en la credibilidad, que afectó especialmente al llamado voto blando, conformado por los electores prestados que posibilitaron el triunfo de La Libertad Avanza en el balotaje presidencial de 2023. Ahí reside, precisamente, el déficit de Milei, que pareció perder la magia del comienzo y empezar a vestirse con el ropaje que él mismo tanto le criticó a la casta política. “Ya Milei es uno más, que hace las mismas cosas que el resto de los dirigentes políticos hacen habitualmente. Todo eso afectó su reputación”, reflexiona Lucas Romero, para quien el Presidente podrá recuperar apoyos sobre la base de resultados económicos, pero no volverá a ser el Milei que irrumpió en la escena como una novedad y como el artífice de un cambio profundo, tanto en lo económico como en lo político.

La confianza y las expectativas en el Gobierno se hallan afectadas por algunos datos de la realidad que encuentran su correlato en las propias estadísticas oficiales: desde diciembre de 2023, cuando Milei accedió a la Casa Rosada, los salarios privados experimentaron hasta hoy un incremento del 275% frente a una inflación que rondó en igual período el 300%.

Un estudio de la consultora Zentrix, concluido el 21 de mayo entre 1315 encuestados en el orden nacional, indica que para el 85% de los consultados su salario no le está ganando a la inflación, en tanto que solo el 11,3% considera lo contrario. El 64,4% aseguró que sus ingresos no alcanzan más allá del 20 de cada mes. Dentro de ese grupo, el 35,3% afirma que no llega al día 15 y el 12,2% confiesa que no supera el día 10.

Teniendo en cuenta todos estos datos, suena lógico que fuentes del equipo económico de Milei hayan salido rápidamente a negar la puesta en marcha de algunas ideas que, en materia de reforma tributaria, recomendó en los últimos días el Fondo Monetario Internacional (FMI) para la Argentina. Eliminar el monotributo y aumentar la base de contribuyentes alcanzados por el régimen general de IVA y Ganancias haría, según cálculos de especialistas, que quien hoy es monotributista pase a tributar el triple que en la actualidad. Una reforma de ese tipo podría derivar, asimismo, en un aumento de la informalidad, según sostuvo el tributarista César Litvin, quien postula que, antes que nada, deberían reducirse los impuestos al consumo. En cambio, rescata como atendible la recomendación del FMI de avanzar hacia la eliminación de impuestos distorsivos como el de Ingresos Brutos y las tasas municipales.

La caída de la imagen de Milei habría hallado un piso en la primera quincena de mayo

El ministro de Economía, Luis Caputo, embarcado en una campaña para reducir al máximo cualquier margen de incertidumbre en torno del futuro proceso electoral que pueda afectar el devenir económico, arrimó una declaración polémica: “La economía, por primera vez, se va a llevar puesta a la política”, afirmó respecto de 2027, antes de pronosticar que Milei ganará las próximas elecciones presidenciales “con comodidad”.

Analistas de opinión pública coinciden en que la economía será el péndulo entre el éxito o el fracaso del actual gobierno y que, más allá de cualquier causa por corrupción, hay un tercio de los argentinos que no votan por cuestiones ideológicas, sino por su metro cuadrado. Si la economía hogareña y el poder adquisitivo de esos ciudadanos mejoran, la reelección de Milei podría quedar encaminada. Si eso no sucede, podría acontecer lo contrario: Milei se quedaría con su núcleo duro del electorado y un balotaje se le haría cuesta arriba.

Nadie puede obviar que la incertidumbre económica registrada en buena parte del año pasado, que incluyó bruscos movimientos del dólar y una suba del riesgo país, fue la consecuencia de la derrota de La Libertad Avanza en las elecciones provinciales bonaerenses, cuyo resultado fue a su vez explicado por los errores políticos de Karina Milei y los Menem. En aquel entonces, al contrario de lo que sostiene hoy el ministro Caputo, fue la política la que se llevó puesta a la economía.

Para que su análisis sea más completo, el titular del Palacio de Hacienda debería tener en cuenta que la consolidación de la recuperación económica exigirá más reformas estructurales, y para que estas sean sancionadas se requerirá de arduas negociaciones en el Congreso. Es allí donde interviene la política. Las decisiones que adopte el oficialismo en términos de conformación de las listas de candidatos para las próximas elecciones y de competir o no frente a gobernadores provinciales que influyen sobre los parlamentarios serán cruciales en ese sentido.

Luis Caputo:

Lo que parece decirnos el ministro es que la economía va a volar tanto a partir de ahora y durante todo 2027 que no habrá dudas en el escenario político electoral. No deja de ser una expresión de deseos, al margen de que el espacio vacante que hoy está dejando la oposición política ayuda mucho al oficialismo. Durante los tres meses en que la conversación pública estuvo dominada por el affaire Adorni, no asomó con claridad ninguna voz de la oposición que pudiese capitalizar lo que acontecía, al tiempo que es elemental que ningún dirigente kirchnerista puede hablar con credibilidad del patrimonio de nadie. Esta situación justificaría que Milei piense que solo compite contra sí mismo, como lo insinuó días atrás cuando fue consultado por los movimientos de Mauricio Macri. Claro que ese vacío opositor termina potenciando y magnificando la lucha por espacios de poder dentro del propio partido gobernante.

¿Cuáles son las chances de Mauricio Macri de jugar con la idea de un segundo tiempo para él? Hay coincidencia en que cualquier decisión que tome estará asociada al devenir de Milei, porque está claro que, con el resultado electoral de 2025, el actual jefe del Estado se convirtió en la principal referencia para la mayor parte del ecosistema de votantes que ambos líderes políticos podrían compartir. Analistas como Buttié opinan que hoy Macri “es una segunda marca de Milei para el tercio de argentinos que se definen como antiperonistas”. Si bien las probabilidades del líder de Pro de ser un gran protagonista de cara a las elecciones presidenciales son limitadas, su hipotética participación electoral como candidato condicionaría las probabilidades de Milei de ganar en una primera vuelta electoral.

Inteligentemente, Macri se está asumiendo como defensor del mismo cambio que el actual Presidente promueve. Sería una manera de diferenciarse sin abandonar completamente un espacio y sin entrar en abierta contradicción con Milei. Como si se estuviera preservando para convertirse en un eventual postulante a reemplazar a Milei si la gestión de este llegara a fracasar. O, para el caso de que Milei no fracase, conservar la posibilidad de sentarse a dialogar y poner condiciones en el marco de una alianza política.

Mauricio Macri, durante un reciente encuentro con legisladores de Pro

El Gobierno procura en estas horas retomar el control de la agenda pública, que perdió en los últimos meses de la mano del Adornigate. Ansía que el Mundial de fútbol, que se iniciará el 11 de junio, tenga un efecto anestésico que amortigüe el impacto de aquel tema en la discusión pública y que, durante ese recreo, los enfrentamientos internos aún latentes sean solo subterráneos.

Mientras tanto, continuarán los esfuerzos para que los mensajes de Milei tengan un tono más empatizador con quienes no la están pasando bien. Pero las dudas no serán despejadas con facilidad. Basta citar un estudio de la consultora Zonda, según el cual durante las más de cuatro horas que recientemente pasó en los canales de streaming Neura y Carajo y sus posteos inmediatos, Milei profirió nada menos que 73 insultos, en su mayoría contra el periodismo. Inevitable resulta que las audiencias terminen hablando más acerca del estilo pendenciero del Presidente que de los eventuales logros de su gestión.

​Las encuestas le han dado un respiro al Presidente en los últimos días, tras una prolongada tendencia bajista en su imagen  Opinión