• 11 de mayo de 2026 08:35

Estos concept cars prometían revolucionar al mercado pero no superaron “la prueba”

Porradioplayjujuy

May 11, 2026

O porque era muy costoso ingresarlo a la cadena de montaje para producirlo en serie, porque no hubo un entendimiento definitivo entre diseñadores e ingenieros, porque la tecnología aplicada estaba varios años adelantada y era poco viable su puesta en marcha, o el diseño de la carrocería demasiado extravagante. Están también los que únicamente buscan marcar un rumbo de diseño sin intenciones de llegar a fábrica.

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Pueden ser varios los motivos por los cuales a lo largo de la historia los conocidos como concept cars no superaron esa fase de “banco de pruebas” que es para lo que las automotrices crean este tipo de desarrollos.

De un tablero a una maqueta de arcilla y de ahí a corporizarlo para ser presentado en un salón del automóvil. El paso siguiente sería —tras ajustes y una cierta bajada a tierra de los aspectos más radicales— su llegada a la producción como autos de calle. Muchos no lograron dar ese paso. Esta segunda entrega de la saga explora el vuelo creativo y la inventiva de idiosincrasias bastante dispares como las de Italia, EE. UU. y Alemania.

1-Maserati Boomerang (1971)

Se presentó en el Salón de Turín a comienzos de la década del 70. Apareció sin motor, como una maqueta hecha y derecha, porque el objetivo era mostrar el concepto de estilo siendo una nueva creación de Giorgetto Giugiaro. Meses después, en el Salón de Ginebra de 1972, el Boomerang se presentó ya dotado de un motor de 310 CV.

Maserati Boomerang

Era otra carrocería, no la vista en la cita italiana, y fue vendido a un empresario español, quien lo tuvo hasta que años más tarde alguien lo descubrió sumido en total abandono. Rescatado, el auto concepto de Maserati conservaba el motor V8 4.7 que incorporaba el modelo Bora (sí, hubo un Bora que no fue el de Volkswagen), el primero de la marca motor central. Estaba asociado a una caja manual de cinco relaciones, la tracción era trasera y, según cuentan las crónicas de la época, podía alcanzar los 300 km/h.

Por dentro no era menos llamativo, ya que tenía un volante sin radios interiores, cuyo aro enmarcaba los comandos principales del vehículo. Aquellos botones y relojes, dispuestos radialmente en una consola de forma circular, causaron furor en la época. El Boomerang marcó un antes y un después en el diseño.

Maserati Boomerang

Otras marcas como Lamborghini, con su Countach, BMW con el M1 o Lotus con el Esprit siguieron esas líneas esbozadas por Giugiaro. Hace algunos años fue subastado por 3,3 millones de euros. Del prototipo que se presentó en Turín poco se sabe. Es posible que no haya sido conservado por Maserati y que fuera destruido, sin más vueltas. Que no supere la fase de concept se debe a que fue concebido por Giorgetto Giugiaro como un ejercicio de diseño extremo y futurista, enfocado en mostrar estilo en lugar de viabilidad comercial.

2-Plymouth XNR Concept (1960)

Una continuidad muy audaz (para la época) del estilo “streamliner”, un concepto de líneas suaves, estilizadas y aerodinámicas surgido a finales de los 40.

Ya se pensaba en disminuir la resistencia al viento buscando en cierto modo un mejor desplazamiento. Chrysler había sido una de las que se opuso a esa corriente que invitaba a dejar los formatos tradicionales, sin embargo, con este concept pateó el tablero. Un prototipo de roadster deportivo, presentado en 1960 por Plymouth (marca ya desaparecida que perteneciera a Chrysler), con el objetivo de generar una revolución.

Plymouth XNR Concept

Por su evidente diseño asimétrico iba a llamarse en principio directamente “Asymmetrica”, pero finalmente fue bautizado como Plymouth XNR, en honor a su diseñador, Virgil Exner. En su época, los autos eran bastante accesibles, por lo tanto, el consumo de combustible importaba poco y por eso tenían motores enormes y sedientos.

En este caso se optó por un propulsor de seis cilindros en línea de 2.8 litros y 250 CV. Y como tenía componentes heredados de NASCAR de la época, el XNR era capaz de alcanzar los 241 km/h, algo sensacional para la época. Fue fabricado por la firma italiana Ghia sobre el chasis alargado de un Plymouth Valiant.

Plymouth XNR Concept

El biplaza pretendía competir con los llamativos y exitosos Ford Falcon y el famoso Chevrolet Corvette. Lamentablemente, no prosperó y no se informó cuál fue el real motivo, aunque no es de extrañar que fuera por su diseño demasiado radical, asimétrico y de nicho, directamente inviable para el mercado masivo de la época, a pesar de sus intenciones de competir con el deportivo de General Motors.

Luego de ser expuesto en varias exhibiciones, el ejemplar volvió a Italia. Pasó por algunas manos, incluso fue a parar al Líbano, durante la guerra civil de aquel país. Sobrevivió y luego de pasar por una restauración fue vendido en 2012, por US$935.000.

3-Lamborghini Marzal (1967)

En la segunda mitad de los años 60, Ferrucio Lamborghini ya había iniciado la trayectoria dentro del mundo GT con el 350 GT, el 400 GT (deportivo 2+2 plazas) y el Miura, un superdeportivo con motor V12. Ahora quería un GT como para que cuatro personas viajen cómodamente. Y se lo encargó a la empresa Carrozzeria Bertone que lo tuvo listo para ser presentado en el Salón de Ginebra de 1967.

Se llamó Marzal y proponía algo distinto en materia de diseño, con líneas futuristas que aún hoy parecen modernas. Puertas completamente vidriadas y con apertura “alas de gaviota”, trompa alargada y una caída pronunciada del sector trasero, que es donde estaba el motor.

Lamborghini Marzal

El elegido fue un V6 derivado del V12 de 4 litros que usaba el Miura, que contaba con tres carburadores Weber, desarrollaba 175 CV y estaba asociado a una caja de cambios manual de cinco velocidades. Al tener todo atrás (incluso el radiador) dejaba bajo el capó un amplio espacio —311 litros— para el equipaje. El chasis también estaba basado en el del Miura, con una distancia entre ejes aumentada en 12 centímetros para dar espacio a las plazas traseras.

Lamborghini Marzal

El cupé de cuatro plazas medía 4,45 m de largo, por 1,7 de ancho y 1,1 de alto. El peso: 1220 kilos. La aceleración de 0 a 100 km/h se declaró en 9,4 segundos, y cuentan que llegó a ser probado a una velocidad de 225 km/h.

Si bien no prosperó como un modelo que lleve su nombre a la producción en serie, fue la semilla del Lamborghini Espada, presentado al año siguiente con 4.0 V12 de 350 CV, ubicado en la zona delantera. Lo usó ese mismo año el Príncipe Rainiero III junto a Grace Kelly en el desfile previo al Gran Premio de Mónaco de Fórmula 1.

4-Maybach Concept (1997)

Fue en el Salón de Tokio, cuando Mercedes-Benz estrenó un prototipo que representaba la proyección a futuro de un vehículo absolutamente lujoso y cargado de tecnología. Ese era el rol que históricamente le correspondía al Clase S.

Maybach Concept

Y como la compañía germana buscaba un segmento aún más exclusivo y de nicho, presentó esta nave de más de 6 m de largo (3,5 m de distancia entre ejes) que debajo del capó llevaba un V12 de 6 litros y 400 CV.

Su listado tecnológico incorporaba una serie de ítems sumamente avanzados para la época, como por ejemplo la desconexión de cilindros (por demanda), la suspensión activa electrónica y los faros de bixenón, entre otros.

Maybach Concept

Pantalla “multimedia” de 20 pulgadas, respaldos traseros reclinables y un techo electro-transparente, también figuraban entre los destacados. Más allá de su nivel y presencia imponente, la función esencial del prototipo fue reflotar la marca de lujo extremo que luego tuvo modelos sumamente exclusivos, aunque no cosecharon el éxito esperado. Más allá de eso, los vehículos siguieron evolucionando y en la actualidad el Mercedes-Maybach Clase S (una limusina de 5,5 metros de largo) ocupa un lugar en el olimpo del segmento premium.

5-Fiat Abarth 2000 Scorpione (1969)

Fue un rabioso deportivo diseñado y construido por Pininfarina a finales de los 60. Su silueta futurista aún hoy, tomó como base el Abarth 2000 Sport Spider SE, es decir, un auto de competición.

Fiat Abarth 2000 Scorpione

El motor era un naftero de 2.0 litros con 220 CV a 8700 rpm, un bloque de cuatro cilindros de origen Fiat. Gracias a su baja resistencia al aire y a sus escasos 670 kg de peso, el deportivo italiano era capaz de alcanzar los 275 km/h, lo que para la década de los 60/70 era un auténtico logro.

A diferencia de otros concept, este fue totalmente funcional, es decir, andaba como un auto de producción en serie. Reapareció en 2014 —luego de varios años de estar en la sombra— en el “Concorso d’Eleganza Villa d’Este”.

Fiat Abarth 2000 Scorpione

Su dueño actual es un arquitecto japonés llamado Shiro Kosaka que se lo pudo comprar a Fiat sólo después de aceptar abrir un museo. Lo que hizo en 1992 y desde entonces el concept se ha mantenido en exhibición en la Galería Abarth, cerca del lago Yamanaka en Japón.

​Son cientos los proyectos que, con diferentes niveles de avance fueron descartados quedando a mitad de camino antes de llegar a la línea de producción  Autos