• 16 de mayo de 2026 22:17

Di María, repudiado por el público de River en el Monumental

Porradioplayjujuy

May 16, 2026

Ángel Di María fue repudiado por el público de River antes del inicio de la semifinal ante Rosario Central, en el Monumental: “¡Fideo secanucas!”, le cantó una multitud al campeón del mundo, cuyo nombre y apellido recibió una estruendosa silbatina cuando la voz del estadio anunció la formación visitante. El crack canalla mantiene una gran relación con Claudio Tapia, el presidente de la AFA, a quien también recordaron los fanáticos del Millonario al grito de “¡Chiqui Tapia botón, vos sos hincha de Boca, la puta madre que te parió!”.

A las 18.51, el plantel visitante saltó al campo de juego del Monumental para realizar los movimientos precompetitivos al duelo que define el primer pase a la final del torneo Apertura. Dos minutos después, desde una de las populares de River comenzó un cántico que rápidamente se replicó en los otros sectores: “¡Secanuuucaaas, Fideo secanuuucaaas!”.

Di María no reaccionó al hit, alusivo a la icónica imagen de Luciano Nakis, uno de los dirigentes más fieles a la conducción de la AFA, secándole la transpiración a Claudio Tapia durante la Copa América 2024. Aquella postal, considerada por los futboleros de distintos equipos como el summum de la obsecuencia, se convirtió en expresión inequívoca de crítica hacia los más próximos al poder del fútbol argentino.

Después del polémico arbitraje del binomio conformado por Darío Herrera (en el campo) y Pablo Dóvalo (en el VAR) en Rosario Central-Racing, por los cuartos de final de este certamen, Diego Milito, presidente de la Academia, había salido al cruce de los popes de la pelota con declaraciones explosivas: “El fútbol argentino está roto, no da para más. Nos sentimos robados”.

Di María junto a sus compañeros, antes del partido

La crítica del máximo dirigente albiceleste, debido a que la labor arbitral fue clave y rompió el normal desarrollo del encuentro al expulsar injustamente a Adrián Martínez (con el duelo 1-1), tuvo una dura respuesta de Di María. En una historia de Instagram, pese a no mencionarlo directamente, Fideo hizo alusión a su excompañero de la selección en Sudáfrica 2010, al hablar de “dirigentes que no pueden dirigir su club”.

Máxima figura del fútbol argentino, desequilibrante en cada partido, Di María es paralelamente es la referencia de la cercanía de algunos campeones del mundo con una gestión que acumula críticas permanentes en el plano doméstico, tanto por los arbitrajes como por los formatos de los torneos.

Con la entrega del título de campeón anual al Canalla en la temporada 2025, fuera de los reglamentos y tras la conclusión de la fase regular, la imagen de Di María quedó asociada a esa insólita determinación, al celebrar con el trofeo en una combi, acompañado por compañeros, el ex entrenador, Ariel Holan, y Gonzalo Belloso, presidente canalla que es uno de los “fieles” directivos de Tapia.

Cuando la voz del estadio anunció la formación visitante, el capitán de Central fue el más silbado por los hinchas de River, quienes también le dedicaron una reprobación a Guillermo Pol Fernández y Jorge Almirón, a quienes identificaron negativamente por su pasado en Boca.

Una acrobática acción de Di María

“¡Fideo secanucas!” volvió a sonar en los instantes previos al arranque del partido, cuando la pantalla gigante del Monumental mostraba al capitán de Rosario Central, quien nuevamente no exhibió gestos por la reprobación del público, que otra vez también insultó a Claudio Tapia y lo tildó de hincha de Boca. Antes del escarnio, cuando estaba en el túnel por salir a la cancha, Di María se saludó afectuosamente con Marcos Acuña y Germán Pezzella, dos de los campeones del mundo que tiene River (Franco Armani y Gonzalo Montiel, los otros), con quienes compartió plantel en la gesta de Qatar 2022.

Recostado sobre la derecha, Di María entró en contacto con el balón por primera vez a los 3 minutos, tras un envío largo de Emanuel Coronel para Enzo Giménez, quien tocó atrás para la aparición del campeón del mundo desde el vértice del área grande: enganchó hacia adentro, abrió el pie e impactó con la cara interna del botín para buscar el segundo palo, pero Matías Viña llegó con lo justo a bloquear el remate.

Montiel agarra la pelota para patear el penal y Di María se toma la cara

El timorato plantel del Canalla durante la primera parte convirtió a Di María, paradójicamente, en un actor secundario: como su equipo prácticamente no cruzaba la mitad de la cancha, él no influía en el trámite de esos 45 minutos iniciales. A los 28, cuando Nicolás Ramírez cobró penal para River tras revisar en el VAR un golpe de Gastón Ávila sobre Martínez Quarta, Di María siguió al árbitro para reclamarle la decisión. Luego, felicitó a Jeremías Ledesma por atajar la pena máxima ejecutada por Gonzalo Montiel.

La categoría de Di María quedó de manifiesto a los 37, cuando en posición de extremo derecho, al filo del área, dse hamacó antes de encarar y superar tanto a Matías Viña como Tomás Galván, se complementó con Pol Fernández y disparó con la marca encima, por lo que la acción terminó en tiro de esquina. Cuando fue a ejecutarlo, los hinchas que estaban en ese sector volvieron a silbarlo.

En el segundo tiempo, y luego de persignarse al entrar en el campo, Di María provocó la amarilla de Fausto Vera. El exArgentinos Juniors lo bajó en tres cuartos de cancha y el capitán del Canalla se quedó tendido en el césped. El mismo Fideo se hizo cargo del tiro libre. La pelota se fue cerca del ángulo. A los 26, otra pelota parada de Fideo llevó peligro. Y mucho: a la manera de Juan Fernando Quintero ante San Lorenzo, Di María le pegó con rosca al segundo palo… allí estaba el chileno Vicente Pizarro. Pero el trasandino no llegó a impactar la pelota, que dio en el palo. Y la gente de River respiró.

Vicente Pizarro no llega, el arquero Santiago Beltrán se estira y la pelota, impulsada por Ángel Di María, dará en el palo

A tres minutos del final del tiempo reglamentario, Di María, ojos en la nuca, sacó un pase de 40 metros que casi llega a destino. El objetivo era Copetti. Pero el pie derecho de Martínez Quarta impidió una asistencia deliciosa del capitán rosarino. Con todo su equipo jugado en ataque, Fideo recibió un topetazo de Acuña en un duelo de campeones del mundo. El capitán intentó lanzar un pelotazo largo desde su campo y el Huevo lo tumbó.

​El campeón del mundo fue objeto de cánticos y silbidos desde antes del partido; en el segundo tiempo estrelló un tiro en el palo  Fútbol