La Fundación Barrera Zoofitosanitaria Patagónica dio un paso más en la modernización de los controles sanitarios en el sur del país con la incorporación de un nuevo sistema tecnológico aplicado a la liberación de insectos estériles, en el marco del Programa de Control de la Mosca de los Frutos. La herramienta apunta a optimizar los procesos operativos y mejorar la capacidad de respuesta del esquema sanitario que sostiene el estatus diferencial de la región.
Según informó la entidad, la tecnología incorporada permite mejorar la calidad y el control de las liberaciones, un aspecto considerado estratégico para sostener las condiciones sanitarias de la Patagonia. Este estatus es clave para la protección de la producción frutícola y, en particular, para garantizar el acceso a mercados internacionales que exigen altos estándares fitosanitarios.
El organismo destacó que “esta tecnología optimiza los procesos operativos y fortalece la capacidad de respuesta del programa, contribuyendo a la sustentabilidad de las acciones sanitarias en el mediano y largo plazo”. En ese sentido, remarcaron que el desarrollo e implementación del sistema “posiciona al programa entre los más avanzados a nivel mundial”, en línea con un modelo de gestión basado en la innovación y la mejora continua.

El Programa de Control de la Mosca de los Frutos en la Patagonia se apoya desde hace años en la técnica del insecto estéril, una metodología que consiste en la liberación masiva de ejemplares que, al no poder reproducirse, reducen progresivamente la población de la plaga. Este esquema ha sido central para que amplias zonas del sur argentino sean reconocidas como áreas libres o de baja prevalencia, una condición que ha permitido sostener y expandir las exportaciones frutícolas, especialmente de peras y manzanas.
La incorporación de tecnología en este tipo de programas no es nueva, pero sí responde a una lógica de actualización permanente. En distintas etapas, el sistema fue sumando mejoras en trazabilidad, monitoreo y eficiencia de las liberaciones, en línea con estándares internacionales. Con esta nueva inversión, se busca profundizar esa tendencia y reforzar la confiabilidad de los controles.
Desde Funbapa subrayaron que el financiamiento del programa proviene del propio sector productivo, que “continúa apostando al fortalecimiento de las herramientas sanitarias como base del desarrollo regional”. Este esquema de articulación público-privada ha sido una de las características distintivas del sistema sanitario patagónico.

En un contexto donde los mercados internacionales endurecen cada vez más los requisitos de ingreso para productos frescos, el mantenimiento del estatus sanitario se vuelve un activo estratégico. La actualización tecnológica del programa, señalaron desde la entidad, apunta precisamente a sostener esa ventaja competitiva en el tiempo.
La Fundación Barrera Zoofitosanitaria Patagónica incorporó un nuevo sistema de liberación que otorga más precisión operativa Campo

