Max Verstappen vivió un triunfo tan contundente como efímero en la segunda fecha de la Nürburgring Langstrecken-Serie (NLS). El neerlandés, junto al español Dani Juncadella y el francés Jules Gounon, había ganado con claridad el 58° ADAC Barbarossapreis, pero el resultado fue anulado horas más tarde tras una infracción técnica detectada en la verificación posterior.
Según informó la organización de la competencia en su comunicado oficial, durante el control de rutina de los registros —basado en el seguimiento de códigos de barras de los neumáticos— la comisión técnica determinó que el Mercedes-AMG GT3 #3 del equipo Winward Racing utilizó siete juegos de compuestos a lo largo de la carrera, uno más de los seis permitidos por reglamento para la jornada.
#NLS – FIRST RACE. FIRST VICTORY. 🙌🏁#AMG pic.twitter.com/x05PThgzFI
— Mercedes-AMG Motorsport (@amgmotorsport) March 21, 2026
La NLS mantiene un reglamento técnico estricto, sin margen de interpretación en este tipo de casos, por lo que los comisarios deportivos resolvieron la descalificación del vehículo ganador como única sanción posible. De este modo, el triunfo fue reasignado al BMW M4 GT3 #99 del equipo Rowe Racing, conducido por Dan Harper y Jordan Pepper.
“La descalificación es difícil de aceptar. Lamentablemente, cometimos un error interno que dejó a los comisarios sin otra opción que excluir al coche ganador”, afirmó el jefe de equipo de Winward Racing, Christian Hohenadel, en declaraciones recogidas por Motorsport.com. “Era nuestra primera participación como equipo Mercedes-AMG Performance en el Nordschleife y queremos pedir disculpas a todos los que nos apoyaron”, agregó.
#NLS – Official statement regarding the NLS2 disqualification.
More info: https://t.co/YtZ0vWRjcd#AMG pic.twitter.com/1Vl6fyN9kT
— Mercedes-AMG Motorsport (@amgmotorsport) March 21, 2026
El segundo lugar quedó en manos del Porsche #44 de Falken Motorsport, pilotado por Tim Heinemann y Sven Müller, mientras que el tercer puesto fue heredado por el Porsche #48 de Losch Motorsport by Black Falcon, con Dylan Pereira, Tobias Müller y Patrick Assenheimer, que además firmaron un resultado destacado al imponerse en la clase Pro-Am y lograr su primer podio absoluto en la categoría SP9.
Más allá de la sanción, el dominio del trío integrado por el neerlandés, Juncadella y Gounon había sido contundente. Tras largar desde la pole position —con una ventaja cercana a los dos segundos—, el Mercedes-AMG lideró la competencia y cruzó la meta con 59,5 segundos de diferencia sobre sus perseguidores. Una brecha que, según distintos análisis, no puede explicarse únicamente por el uso de un juego adicional de neumáticos.
El episodio se produjo en un contexto particular para Verstappen, que atraviesa un inicio de temporada irregular en la Fórmula 1. El neerlandés venía de abandonar en el Gran Premio de China y había conseguido en Nürburgring un alivio deportivo, aunque momentáneo. Su incursión en la NLS forma parte de su preparación para las 24 Horas de Nürburgring, una de las pruebas de resistencia más exigentes del calendario, que disputará en mayo.
La descalificación dejó una imagen poco habitual: un piloto que celebra en el podio, domina con autoridad y, horas después, pierde la victoria por un error administrativo dentro de su equipo. Un detalle mínimo en términos deportivos, pero determinante en el marco de un reglamento técnico que no admite excepciones.
Con información de AFP
El piloto neerlandés había dominado la carrera de la NLS junto a Juncadella y Gounon, pero el Mercedes-AMG GT3 de Winward Racing excedió el límite reglamentario de compuestos Automovilismo

