• 26 de febrero de 2026 16:05

¿Tenés presión alta? Estas bebidas no hay que tomar

Porradioplayjujuy

Feb 26, 2026

Instituciones médicas internacionales recomiendan la modificación de la ingesta de líquidos en pacientes con diagnóstico de hipertensión. La medida busca estabilizar los valores de presión arterial mediante la exclusión de sustancias que alteran el sistema circulatorio. Los especialistas difunden estas guías alimentarias para prevenir complicaciones cardíacas graves en la población adulta durante los tratamientos crónicos.

¿Qué bebidas perjudican el control de la hipertensión?

Estas son las bebidas que hay que evitar si tenés la presión alta:

1. Alcohol

La precaución con los líquidos que ingresan al organismo preserva el bienestar integral. El portal Medical News Today explica que “el alcohol encabeza la lista de bebidas que deben evitarse en caso de padecer presión arterial alta”. Su consumo excesivo se relaciona con el desarrollo de enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares. Esta sustancia aporta calorías vacías al cuerpo humano y favorece el aumento de peso involuntario.

El consumo de alcohol es desaconsejado por los especialistas (Foto: Freepik)

Este producto provoca además deshidratación en el organismo. El National Council on Aging advierte que este problema es común en adultos mayores, ya que este grupo de personas suele perder la sensación de sed hasta que la deshidratación ya está presente. Esta condición incrementa la tensión en el sistema circulatorio. El alcohol posee un efecto directo en los vasos sanguíneos, ya que la sustancia relaja los conductos y disminuye la presión de manera temporal. La presión vuelve a elevarse después de periodos prolongados o ingesta de grandes cantidades. Los niveles finales superan a los valores iniciales. Los médicos sugieren evitar la cerveza, los cócteles y los licores.

2. Cafeína

La cafeína eleva los valores de tensión de forma inmediata. La British Heart Foundation aclara que se trata de un efecto de corta duración y esta suba disminuye cuando el paciente reduce el consumo del estimulante. No es una sustancia estrictamente prohibida como el alcohol, pero requiere una ingesta moderada. El sitio especializado Medical News Today aconseja la consulta con un especialista para determinar la dosis segura en cada caso.

La cafeína eleva los valores de tensión de forma inmediata

La presencia de este componente no se limita al café o al . Las bebidas energéticas, el chocolate y los refrescos de tipo cola contienen niveles significativos de esta sustancia. La vigilancia sobre estos productos previene picos de tensión innecesarios. El control de estas infusiones forma parte de la estrategia eficaz para el manejo de la patología crónica.

3. Bebidas con azúcar

Los alimentos y líquidos con alto contenido de azúcar y grasas saturadas afectan la salud cardiovascular. El sitio de salud Vimec señala que el azúcar desempeña un papel importante en el aumento del riesgo de hipertensión. El consumo excesivo y habitual de este ingrediente perjudica las arterias. Una ingesta elevada incrementa la presión arterial sistólica. El azúcar favorece la inflamación interna y la resistencia a la insulina.

Los refrescos, los jugos industrializados y los tés embotellados son ricos en calorías vacías y contribuyen al aumento de peso. El portal Vimec menciona que las personas con un consumo superior al 25% de sus calorías diarias a partir del azúcar tienen hasta tres veces más probabilidades de desarrollar enfermedades cardíacas.

La sustitución de estos productos por agua natural o agua mineral sin azúcar es una estrategia saludable. Las infusiones sin endulzar y los jugos naturales en pequeñas cantidades representan opciones válidas para la hidratación. La elección de bebidas naturales evita que los síntomas de la enfermedad se agraven con el tiempo.

El consumo frecuente de refrescos y jugos industrializados eleva la presión sistólica y favorece la inflamación de las arterias.

Estrategias alimentarias y hábitos para estabilizar la presión alta

La mejor manera de contribuir al tratamiento de esta patología es la adopción de hábitos saludables. La actividad física regular, el mantenimiento de un peso adecuado y el cuidado estricto de la alimentación resultan fundamentales. Un artículo de la British Heart Foundation señala la existencia de planes alimentarios especializados para estos casos.

La dieta DASH, cuyas siglas en inglés significan “Enfoques Dietéticos para Detener la Hipertensión”, establece pautas precisas para los pacientes. Este régimen alimentario propone la limitación de la ingesta de sodio a no más de 2300 mg al día y promueve el consumo de alimentos naturalmente bajos en sal. Los productos lácteos con poca grasa, los granos integrales, las frutas y las verduras componen la base de este plan nutricional, junto con las carnes magras y otras fuentes de proteína como lentejas, nueces, quinoa y tofu. Estos alimentos ricos en nutrientes cardiosaludables, fibra, antioxidantes y grasas saludables ayudan a reducir la retención de líquidos.

Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA.

​Guía sobre los líquidos que afectan la tensión arterial y las recomendaciones de especialistas para proteger la salud cardiovascular mediante una dieta equilibrada.  Cuidado del cuerpo y belleza