Un avión de la aerolínea somalí Starsky Airline protagonizó un impactante siniestro este martes 10 de febrero de 2026, al estrellarse en una playa de Mogadiscio, la capital de Somalia.
A pesar de la gravedad del impacto, las 55 personas que se encontraban a bordo lograron sobrevivir y fueron vistas saliendo a pie por la orilla del océano Índico.
Desperfecto técnico y aterrizaje de emergencia
El aparato, un Fokker 50, había despegado poco antes del Aeropuerto Internacional Aden Adde con destino a la ciudad de Galkayo, en la región de Mudug. Sin embargo, a los pocos minutos de vuelo, la tripulación detectó un fallo técnico e intentó regresar de urgencia a la terminal aérea.

Durante la maniobra de aterrizaje, la aeronave se salió de la pista y terminó varada en una playa próxima. Videos difundidos por medios locales y redes sociales capturaron el momento en que los servicios de emergencia trabajaban en el lugar mientras los ocupantes evacuaban el avión por sus propios medios.
Reporte oficial: sin pérdidas de vidas
Ahmed Moalim Hassan, director de la Autoridad de la Aviación Civil de Somalia (SCAA), confirmó que tanto los pasajeros como la tripulación fueron evacuados de manera segura.
Según informó la Agencia Nacional de Noticias de Somalí (Sonna), no se registraron víctimas fatales en el siniestro.
Antecedentes e investigación
Las autoridades somalíes ya iniciaron una investigación oficial para determinar las causas exactas del hecho. El Aeropuerto Internacional Aden Adde, donde ocurrió el evento, es un punto neurálgico de la capital, situado junto a la “Zona Verde”, que alberga embajadas y oficinas de organizaciones internacionales.
Este incidente ocurre meses después de que, en julio del año pasado, un helicóptero de la Misión de Apoyo y Estabilización de la Unión Africana en Somalia (Aussom) se estrellara en el mismo predio, provocando la muerte de cinco efectivos ugandeses. En esta ocasión, afortunadamente, la pericia de los pilotos y las circunstancias del aterrizaje permitieron que las 55 personas resultaran ilesas.
Un avión de la aerolínea somalí Starsky Airline protagonizó un impactante siniestro este martes 10 de febrero de 2026, al estrellarse en una playa de Mogadiscio, la capital de Somalia. A pesar de la gravedad del impacto, las 55 personas que se encontraban a bordo lograron sobrevivir y fueron vistas saliendo a pie por la orilla del océano Índico.Desperfecto técnico y aterrizaje de emergenciaEl aparato, un Fokker 50, había despegado poco antes del Aeropuerto Internacional Aden Adde con destino a la ciudad de Galkayo, en la región de Mudug. Sin embargo, a los pocos minutos de vuelo, la tripulación detectó un fallo técnico e intentó regresar de urgencia a la terminal aérea.Durante la maniobra de aterrizaje, la aeronave se salió de la pista y terminó varada en una playa próxima. Videos difundidos por medios locales y redes sociales capturaron el momento en que los servicios de emergencia trabajaban en el lugar mientras los ocupantes evacuaban el avión por sus propios medios.Reporte oficial: sin pérdidas de vidasAhmed Moalim Hassan, director de la Autoridad de la Aviación Civil de Somalia (SCAA), confirmó que tanto los pasajeros como la tripulación fueron evacuados de manera segura. Según informó la Agencia Nacional de Noticias de Somalí (Sonna), no se registraron víctimas fatales en el siniestro.Antecedentes e investigaciónLas autoridades somalíes ya iniciaron una investigación oficial para determinar las causas exactas del hecho. El Aeropuerto Internacional Aden Adde, donde ocurrió el evento, es un punto neurálgico de la capital, situado junto a la “Zona Verde”, que alberga embajadas y oficinas de organizaciones internacionales.Este incidente ocurre meses después de que, en julio del año pasado, un helicóptero de la Misión de Apoyo y Estabilización de la Unión Africana en Somalia (Aussom) se estrellara en el mismo predio, provocando la muerte de cinco efectivos ugandeses. En esta ocasión, afortunadamente, la pericia de los pilotos y las circunstancias del aterrizaje permitieron que las 55 personas resultaran ilesas. La Voz

