Enorme Bradley Cooper, emocionante lo que hace como director en ¿Está funcionando esto?, un derroche de talento y de capacidad para narrar y para fluir con ligereza en una película madura, efectiva, graciosa, equilibrada, precisa, con mucho timing, y en la que todo está manejado con convicción y firmeza y credibilidad.
Desde luego, sus logros como director se ven fortalecidos por esas fuerzas dramáticas que son Will Arnett y Laura Dern, que aquí son Alex Novak y Tess, una pareja en crisis que se está separando, pero que se sigue amando o se sigue viendo porque hay dos hijos de 10 años (Calvin Knegten y Blake Kane) de por medio y 20 años de relación y convivencia, y porque no es fácil irse con un portazo como si nada hubieran vivido.
Cooper no cuenta la típica historia de matrimonio maduro en crisis o de separaciones conflictivas, sino que apuesta por una visión clara de la pareja y del amor, y de lo que significa el compromiso en una relación de larga data.
Sabe qué es lo que tiene que defender a capa y espada y se hace fuerte justamente en los valores y en la mentalidad de los dos protagonistas, que pertenecen a otra época, a otro siglo.
Alex y Tess viven en una hermosa casa en los suburbios de Nueva York, con sus dos hijos y dos perros, pero el pesimismo de ella y el cansancio de él hacen que los cortocircuitos sean cada vez más prolongados.
Por eso él decide alquilar un departamento en el corazón de la Gran Manzana, y es mientras camina y toma un trago en el Olive Tree Café del Comedy Cellar (el legendario club de stand-up ubicado en un subsuelo de Greenwich Village) que siente como un llamado interior y decide anotarse para subir al escenario.

Allí Alex descubre un talento oculto para el stand-up y para ventilar sus penurias y fracasos de pareja; y es que el verdadero stand-up consiste en subirse a un escenario minúsculo a contar lo que nos pasa en la vida, incluso sin forzar lo cómico, ya que el solo hecho de exponer nuestras desgracias ante un público desconocido suele ser suficiente para provocar la risa.
Alex es gracioso, tiene chispa, sabe monologar. Y Tess es una exbeisbolista que fue muy buena en su juventud y que ahora añora ese pasado deportivo mientras toma la decisión de empezar una nueva vida con otro hombre.
Las referencias cinéfilas están ahí (Lenny, El rey de la comedia, El mundo de Andy) y la puesta en escena, con esa cámara en mano siguiendo a Alex para darle un tono documental (la película está inspirada en una historia real), hace que todo sea ligero, cercano, familiar.
Por eso mismo no podemos dejar de ver lo que sigue: cómo los protagonistas discuten, vuelven a estar juntos y se vuelven a separar mientras descubren un costado de la relación que desconocían e intentan revivir el amor que alguna vez supieron tenerse.
Los secundarios también hacen que la película fluya con soltura, como el personaje del propio Cooper, un rol tan justo y equilibrado para acompañar a Alex en algunas escenas, que redondea una película sin fisuras. Aunque, claro, es Arnett el que sostiene la historia, con una capacidad para el diálogo y para manejar los frente a frente con Dern que son un verdadero placer.
Así llegamos al final de una historia de amor y desamor, de crisis de madurez y de pareja en clave de una stand-up comedy, con ganas de que no termine. Cooper da cuenta, una vez más, de su capacidad para la dirección; y aquí mucho más porque es como si un crack de primera se hubiera juntado a jugar un picadito con amigos.
Para ver ¿Está funcionando esto?
Is This Thing On?, Estados Unidos, 2025. Comedia, Drama. Dirección: Bradley Cooper. Guion: Bradley Cooper, Will Arnett y Mark Chappell. Elenco: Will Arnett, Laura Dern, Andra Day, Bradley Cooper, Blake Kane, Calvin Knegten, Scott Icenogle, Sean Hayes, Ciarán Hinds, Christine Ebersole, Amy Sedaris y Peyton Manning. Fotografía: Matthew Libatique. Música: James Newberry. Duración: 121 minutos. Apta para mayores de 13 años (con reservas). En cines.
Enorme Bradley Cooper, emocionante lo que hace como director en ¿Está funcionando esto?, un derroche de talento y de capacidad para narrar y para fluir con ligereza en una película madura, efectiva, graciosa, equilibrada, precisa, con mucho timing, y en la que todo está manejado con convicción y firmeza y credibilidad.Desde luego, sus logros como director se ven fortalecidos por esas fuerzas dramáticas que son Will Arnett y Laura Dern, que aquí son Alex Novak y Tess, una pareja en crisis que se está separando, pero que se sigue amando o se sigue viendo porque hay dos hijos de 10 años (Calvin Knegten y Blake Kane) de por medio y 20 años de relación y convivencia, y porque no es fácil irse con un portazo como si nada hubieran vivido.Cooper no cuenta la típica historia de matrimonio maduro en crisis o de separaciones conflictivas, sino que apuesta por una visión clara de la pareja y del amor, y de lo que significa el compromiso en una relación de larga data. Sabe qué es lo que tiene que defender a capa y espada y se hace fuerte justamente en los valores y en la mentalidad de los dos protagonistas, que pertenecen a otra época, a otro siglo.Alex y Tess viven en una hermosa casa en los suburbios de Nueva York, con sus dos hijos y dos perros, pero el pesimismo de ella y el cansancio de él hacen que los cortocircuitos sean cada vez más prolongados. Por eso él decide alquilar un departamento en el corazón de la Gran Manzana, y es mientras camina y toma un trago en el Olive Tree Café del Comedy Cellar (el legendario club de stand-up ubicado en un subsuelo de Greenwich Village) que siente como un llamado interior y decide anotarse para subir al escenario.Allí Alex descubre un talento oculto para el stand-up y para ventilar sus penurias y fracasos de pareja; y es que el verdadero stand-up consiste en subirse a un escenario minúsculo a contar lo que nos pasa en la vida, incluso sin forzar lo cómico, ya que el solo hecho de exponer nuestras desgracias ante un público desconocido suele ser suficiente para provocar la risa.Alex es gracioso, tiene chispa, sabe monologar. Y Tess es una exbeisbolista que fue muy buena en su juventud y que ahora añora ese pasado deportivo mientras toma la decisión de empezar una nueva vida con otro hombre.Las referencias cinéfilas están ahí (Lenny, El rey de la comedia, El mundo de Andy) y la puesta en escena, con esa cámara en mano siguiendo a Alex para darle un tono documental (la película está inspirada en una historia real), hace que todo sea ligero, cercano, familiar. Por eso mismo no podemos dejar de ver lo que sigue: cómo los protagonistas discuten, vuelven a estar juntos y se vuelven a separar mientras descubren un costado de la relación que desconocían e intentan revivir el amor que alguna vez supieron tenerse.Los secundarios también hacen que la película fluya con soltura, como el personaje del propio Cooper, un rol tan justo y equilibrado para acompañar a Alex en algunas escenas, que redondea una película sin fisuras. Aunque, claro, es Arnett el que sostiene la historia, con una capacidad para el diálogo y para manejar los frente a frente con Dern que son un verdadero placer.Así llegamos al final de una historia de amor y desamor, de crisis de madurez y de pareja en clave de una stand-up comedy, con ganas de que no termine. Cooper da cuenta, una vez más, de su capacidad para la dirección; y aquí mucho más porque es como si un crack de primera se hubiera juntado a jugar un picadito con amigos.Para ver ¿Está funcionando esto? Is This Thing On?, Estados Unidos, 2025. Comedia, Drama. Dirección: Bradley Cooper. Guion: Bradley Cooper, Will Arnett y Mark Chappell. Elenco: Will Arnett, Laura Dern, Andra Day, Bradley Cooper, Blake Kane, Calvin Knegten, Scott Icenogle, Sean Hayes, Ciarán Hinds, Christine Ebersole, Amy Sedaris y Peyton Manning. Fotografía: Matthew Libatique. Música: James Newberry. Duración: 121 minutos. Apta para mayores de 13 años (con reservas). En cines.

