• 5 de abril de 2026 07:32

Rosario Central se apoyó en Campaz y Véliz y consiguió ganar sin Di María: 2-1 a Atlético Tucumán

Porradioplayjujuy

Abr 5, 2026

Y una vez, Rosario Central logró ganar sin Ángel Di María. Inquietud tan repetida como significativa, y con el debut por la Copa Libertadores a pocos días de distancia, se quitó la mochila en la noche oportuna. El combo incluyó, por un lado, el 2-1 a Atlético Tucumán por el Torneo Apertura que le permite ser único escolta parcial en la zona B y, por otro, que Alejo Véliz se desahogó con un doblete en un momento personal difícil.

‘Fideo’, que desde el clásico contra Newell’s arrastra una molestia muscular, ni siquiera fue al banco de suplentes en vísperas del estreno del jueves, frente a Independiente del Valle, de Ecuador. Vencer sin él resultaba una deuda de semanas, meses, que abarcaba hasta un partido del año pasado.

Javier Domínguez forcejea con Guillermo 'Pol' Fernández; el volante de Atlético Tucumán concedió el penal con el que el partido en Rosario comenzó eléctrico.

La llama popular se encendió muy temprano. A los 7 minutos, Nicolás Ramírez hizo la seña de la revisión VAR: el volante Javier Domínguez se durmió y pateó un talón de Véliz cuando quiso rechazar en el área. El delantero tomó el balón ante una responsabilidad que suele ser de Di María y cruzó su ejecución, pero se encontró con una estirada de Luis Ingolotti, que también impuso su cuerpo para ganarle el duelo del rebote a Jaminton Campaz.

El equipo dirigido por Jorge Almirón, que dispuso de una mezcla de usualmente titulares y revelos, se perdió. Pasó a ser un desprolijo. Vivió acaso uno de los tantos momentos ciclotímicos de cuando no tiene a su máxima figura. Entones, el Decano arremetió con presión, obtuvo tiros libres y ejecutó remates; uno de Nicolás Laméndola se estrelló en el travesaño.

Luis Ingolotti tapó el penal de Véliz, primero, y el rebote de Jaminton Campaz, después: el arquero mantuvo a su equipo en partido tanto en el primer tiempo como en el segundo.

Sin embargo, el partido volvió a invertirse. Cuando mejor estaban los dirigidos por Julio Falcioni llegó la explosión de Arroyito: darle a Campaz tanto tiempo y espacio para sacar un centro como el que le dieron sus rivales es un pecado mortal, que Véliz aprovechó para un cabezazo letal, a la media hora de juego. Sus ojos vidriosos, al final, tendrían una explicación extrafutbolística.

La alegría del local duró poco, por un error de juventud de Luca Raffin, o bien, una mera pifia. Siete minutos más tarde, un rechazo largo y alto derivó en un control de pelota aplomado de pecho, pero el defensor, después de girar, tocó defectuosamente el balón y quedó corto su pase al arquero Jorge Broun. Leandro Díaz intuyó el yerro, ganó la carrera, se fue al mano a mano y definió con total serenidad, previo leve amague.

La emoción que más tarde explicaría Alejo Véliz, que se quitó una canillera en la que guardaba imágenes; decidó los goles a su abuelo,

Las tribunas del Gigante, de todos modos, aplaudieron al chico de 20 años, que afrontó su tercer partido como titular en la primera división del club. Central debía volver a levantarse en la segunda mitad, en la que el conjunto tucumano salió a buscar agresivamente y así permitió un partido más abierto. Por caso, ‘Fatura’ Broun contuvo un mano a mano crucial contra ‘Loco’ Díaz.

El ida y vuelta fue beneficioso para el anfitrión, que fue discretamente mejor en la etapa final. No sólo por un bombazo de Franco Ibarra hacia un palo, a los 6 minutos, sino también por la influencia de quien asumió el liderazgo como nadie antes cuando no estuvo Di María: Campaz estuvo incontrolable.

La emoción de Véliz

Entre remates y búsquedas, el ‘Bichito’ colombiano (viene de hacerle un tanto a Francia en un amistoso de la ventana FIFA) volvió a encender la química con Véliz: ejecutó un centro raso para que el delantero empujara la pelota a la red, a los 30. No se le aguaron los ojos como en el primero, pero sí repitió su ofrecimiento de disculpas a las tribunas del Gigante de Arroyito: Alejo parece sentirse en deuda, más allá del penal fallado. Por caso, este sábado, con el doblete, hizo la misma cantidad de goles que contabilizaba en el año.

Lo mejor del triunfo canalla

“Necesitaba mucho estos goles. Se los regalo a mi abuelo, que no la está pasando muy bien. Ayer me pidió uno”, comentó Véliz, con la voz quebrada y el triunfo consumado.

Rosario Central suma 21 puntos en 12 partidos (se jugó por la fecha 13, ya que está pendiente la 9), mientras que Atlético Tucumán no gana como visitante desde hace 21 encuentros.

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