Juan Pablo Beacon fue la mano derecha de Pablo Toviggino, el tesorero de la Asociación Argentina del Fútbol Argentino (AFA), hasta mediados del año pasado. El abogado, nacido en Córdoba pero criado en la provincia de Río Negro, manejaba negocios y mucho dinero en efectivo, tal como surge de las pruebas a las que accedió LA NACION.
La lealtad se quebró en septiembre del año pasado. Toviggino lo acusó de ofrecer información sensible sobre sus negocios. Y el diálogo se interrumpió abruptamente. “Como socio e hincha de Talleres, celebro la presentación de TALLERES SOMOS TODOS, como un espacio que reivindica la pertenencia del Club a los socios y a la comunidad, respetando y trabajando con las instituciones q sostienen su vínculo con el futbol organizado y profesional”, fue su último mensaje en las redes el 23 de septiembre de 2025.
Beacon fue accionista de la empresa Malte SRL, utilizada para comprar la mansión de Pilar, entre mayo de 2021 y el mismo mes de 2022. Esa sociedad le facturó a la AFA. En enero de 2022 emitió una factura de $4,8 millones por 3000 test de coronavirus para la Liga Profesional, según los documentos que obtuvo este diario.

El 9 de junio de 2022, Beacon se convirtió en el principal beneficiario final de Recomi SA. Por entonces, el beneficiario minoritario era su ladero, Cristian Brian Prendes. Dos meses después, la empresa comenzó a facturarle a la casa madre del fútbol argentino. Según los documentos que obtuvo LA NACION y que cotejó con fuentes fiscales, la primera factura fue el 8 de agosto de ese año, por $544.500, y la segunda, del 5 de septiembre siguiente, tenía el mismo monto. “Servicio de asesoramiento”, escribió en el detalle del producto/servicio comercializado.

De la mano de Beacon, Recomi se involucró en el negocio de las pelotas de fútbol. La empresa le facturó 250 balones a Prosetec SRL el 17 de noviembre de 2022. ¿El monto total? $6.050.000 y en la factura se lee: “Compra social de balones Oficiales Kagiva”. Menos de un mes después, el 12 de diciembre, Recomi volvió a facturarle a Prosetec. Esta vez fueron 267 pelotas y el total ascendió a 6.500.000 de pesos.
El radio de influencia de Malte y Recomi se expandió a otros equipos del Ascenso. Entre ellos se encuentran Arsenal, de Sarandí, actualmente presidido por Lara Grondona (nieta del expresidente de AFA), pero también Sol de Mayo (Río Negro) y Estudiantes de Río Cuarto.
Las empresas de Beacon se ocupaban de la gestión del fútbol profesional y, para eso, recibían ingresos de los clubes, que incluían desde los pagos por la televisación, el pase de jugadores, los sponsors de las camisetas o el alquiler del estadio, entre otros. Toviggino solía estar al tanto de algunos de estos movimientos.
Beacon ante la FIFA
Beacon se hizo cargo personalmente de otra fuente de ingresos de Arsenal: los reclamos ante la FIFA por impagos en el “mecanismo de solidaridad”, que es un porcentaje del 5% en las transferencias de futbolistas que fueron formados por Arsenal. Grondona (hijo) delegó en el entonces dirigente de AFA la representación del club ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) de la federación internacional.
Pero los resultados deportivos dejaron a Arsenal en otra situación. El club descendió en 2024 y la situación cambió. La relación entre el club y la gerenciadora se quebró: Recomi demandó a Grondona por incumplir el contrato de “reconocimiento” y adujo que no les había entregado el dinero por la venta de los jugadores. Al final, la Justicia consideró que ese acuerdo era inválido y sobreseyó a Grondona.
Las causas judiciales
Beacon está siendo investigado en la causa por la mansión de Pilar. En diciembre, cuando el expediente estaba en manos del juez en lo Penal Económico Marcelo Aguinsky, se dispuso el levantamiento del secreto fiscal, financiero y bancario de Toviggino y de su ladero, entre otras personas. La misma medida se aplicó sobre Real Central, que en los papeles pertenece al monotributista Luciano Pantano y su madre Ana Conte.
El expediente ahora está en manos del juez federal de Campana Adrián González Charvay, que decidió imprimirle otro ritmo a la investigación.
En la mansión se encontró un bolso negro con el nombre “Pablo Toviggino” y una placa que tiene escrito: “El Club Atlético Barracas Central en reconocimiento al compañero y amigo Pablo Ariel Toviggino Tesorero de la AFA, por su constante compromiso hacia el club Barracas Central en la reinauguración del nuevo estadio”.
El abogado, hijo de un dirigente del fútbol de Río Negro, supo tejer contactos con financieras de la City porteña Política

