En esta 98.ª entrega de los premios Oscar, Gwyneth Paltrow se convirtió en tendencia mundial. No fue por su gran regreso a la fiesta de la industria cinematográfica ni por llevarse muchos galardones por su film Marty Supremo, sino por un episodio que protagonizó con su look y que se convirtió en uno de los más comentados de la noche.
Sin dudas, la actriz es uno de los grandes íconos de Hollywood y, en la noche de ayer, volvió a demostrarlo. Para la gran cita cinematográfica, Paltrow eligió un vestido de seda en tonos marfil de Giorgio Armani Privé, reafirmando su gusto por la moda italiana. A simple vista, este modelo minimalista y sin breteles se veía refinado y sofisticado; sin embargo, escondía un detalle atrevido e inesperado: a los costados, el diseño contaba con unas profundas aberturas que dejaban al descubierto la esbelta silueta de la rubia.
Si bien muchos creyeron que la intérprete estaba desnuda, lo cierto es que llevaba unos pantalones de tul en color nude debajo. Un recurso estilístico que fusiona el glamour tradicional de Hollywood con una estética contemporánea.


Tras acaparar todas las miradas en la alfombra roja, este look se convirtió en el blanco de todos los flashes cuando la intérprete quiso bajar las escalinatas del Dolby Theatre en Los Ángeles. Al parecer, la estructura del vestido dificultó los movimientos de la actriz, mostrando mucho más de lo permitido. En un intento por acomodar su falda, quedó al descubierto la prenda de tul que, hasta el momento, para muchos había pasado inadvertida. Por supuesto que inmediatamente la imagen se viralizó, convirtiendo a la actriz y empresaria en trending topic. A pesar del incómodo momento, Paltrow continuó su caminata con total naturalidad, demostrando por qué es una de las figuras más respetadas de Hollywood.
Por supuesto que las reacciones no tardaron en llegar. Mientras algunos usuarios elogiaron la elegancia con la que Paltrow resolvió la situación, otros debatieron si se trató de un simple accidente o de una estrategia para llamar la atención.
Su gran regreso
Marty Supremo es la película que ha marcado el regreso de Gwyneth Paltrow a los Oscar. Coescrita, dirigida y coproducida por Josh Safdie, esta historia está inspirada en la vida de Marty Reisman, un talentoso jugador de ping-pong. Además de Paltrow, el elenco está compuesto por Timothée Chalamet (que era uno de los grandes candidatos de la noche y que en las últimas semanas protagonizó una gran polémica), Odessa A’zion, Kevin O’Leary, Tyler Okonma, Abel Ferrara y Fran Drescher.
A pesar de ser una de las películas más reconocidas y aplaudidas de la temporada, no se llevó ninguna de las 9 estatuillas por las que competía en esta edición de los Oscar. Si bien la crítica calificó la actuación de Chalamet como una de las mejores de su carrera, el panorama cambió cuando el actor tuvo polémicos comentarios hacia el mundo de la ópera y el ballet.
La actriz de Marty Supremo sufrió un percance con su diseño de Giorgio Armani Privé y mostró más de lo planeado Personajes

