• 10 de febrero de 2026 06:47

Lo mejor y lo peor de Nioh 3, el nuevo soulslike disponible en Playstation 5 y PC

Porradioplayjujuy

Feb 10, 2026

Están de moda los videojuegos del estilo souls, los soulslike. Explicado en cordobés, son esos juegos de combates en tercera persona en los que la o el gamer dejan el cuerpo y el alma contra rivales que te hacen la vida lo suficientemente difícil como para pedir un turno de terapia. En la oferta de este género, se asoma con personalidad el Nioh 3. Tiene esa onda japonesa que no se gasta y ofrece peleas picantes contra criaturas colorinches, en medio de efectos audiovisuales imponentes. Está disponible para Playstation 5 y PC.

En La Voz lo jugamos en una Play 5. Adelantamos el veredicto. Satisfacción garantizada: saldrán ampollas en los dedos y “eso” es prueba de que valió la pena jugarlo. ¿Novedades? Se puede alternar entre dos estilos: ninja (más dinámico) y samurái (similar en su estilo a las entregas anteriores). Ninja y samurái tienen cada cual siete armas disponibles y mejorables.

Con un botón se cambia entre uno y otro. ¿Alcanza con elegir un estilo? Sí y no. Lo que Nioh 3 “pide” es que vayás alternando. De hecho, hace falta. Hay adversarios a los que es imposible vencer sin esa alternancia. A propósito… ¿es muy difícil Nioh 3? Claro, es un soulslike. En todo caso da para debate cuán difícil es. Quizás sea el menos difícil de los más difíciles.

Y en eso ayuda los diseños de exploración, que permiten ir mejorando el nivel y las variables con las que se va “tuneando” el personaje. Nada nuevo en videojuegos, sí para esta entrega del juego desarrollado por Team Ninja, que permitió a La Voz acceder a este juego y hacer esta review.

¿La historia? No es “wow”, tampoco un bodrio. Se protagoniza a Tokugawa Takechiyo, futuro shōgun del Japón del período Edo, que es traicionado por su hermano Kunimatsu. Como es de esperar, se complica y se arma una suerte de guerra sobrenatural. Ahí aparece un espíritu llamado “Guardián Kusanagi” lo que le da al protagonista el poder de estar y viajar por diferentes épocas con el objetivo de restaurar el equilibrio y asumir su destino. Como se ve, esto de los viajes por los tiempos es una temática que no se extingue.

Nioh 3 permite juego cooperativo online de hasta tres jugadores para explorar distintos sectores del mapa. Otra variante para ampliar la oferta jugable.

El análisis de La Voz de Nioh 3

Nioh 3 es de esos juegos que avisan: “No podés jugarme relajado… o estás 100 por ciento concentrado o no tenés chances…”. Team Ninja vuelve al Japón feudal, pero esta vez rompe el mapa, tira abajo los pasillos y abre la puerta a algo mucho más grande. Literal. El salto al mundo abierto, en algunos compases del viaje, cambia todo: ya no hay un camino marcado ni una forma correcta de jugar. Hay un territorio enorme, hostil, hermoso y peligrosísimo, esperando a que metas la pata… y aprendas a no volver a hacerlo. No es solo una secuela: es la saga animándose a reinventarse sin perder identidad.

La base sigue siendo la misma: acción frenética, reflejos al límite y combates que no perdonan distracciones. Pero ahora el juego te suelta la mano. Podés ir a la misión principal o perderte horas explorando, subiendo de nivel, buscando equipo, probando estrategias. El corazón está en el combate, que se vuelve casi una coreografía violenta gracias a la posibilidad de alternar en tiempo real entre dos estilos. El Samurái es fuerza bruta, armas pesadas y daño directo. El Ninja, velocidad, precisión y desgaste. Cambiar de uno a otro en medio de una pelea no es un lujo: es supervivencia. Cuando funciona, Nioh 3 se siente como una danza mortal donde cada decisión pesa.

Imagen del videojuego Nioh 3, lanzado para Playstation 5 y PC. (Prensa Team Ninja)

Claro que no todo es brillo. Y hay ítems que no permiten elogios. El inventario vuelve a ser un caos, con mucho de loot que abruman más de lo que entusiasman. Aquí sí se podría poner un asterisco: a quien le gusta Nioh, agradecerá esa densidad.

Otro punto no tan bueno es el reciclaje de enemigos es evidente y, para un juego de 2026, el apartado técnico queda un paso atrás de lo esperado. También un asterisco acá: puede ser que para ciertos gamers ese reciclado de enemigos sea un guiño a volver a enfrentar a algunas de las criaturas que “se hicieron odiar” en entregas anteriores.

Como sea, el Nioh 3 cumple en lo que promete. Explorar lleva a un desafío. Siempre hay un jefe oculto, un secreto, una mejora que justifica seguir adelante.

Lo dicho, Nioh 3 no es para cualquiera. Es exigente, intenso y demandante.

En el gameplay, Nioh 3 es una máquina de exigir atención constante. No hay botón mágico ni combate automático que salve. Cada pelea es lectura del rival, manejo de energía y timing quirúrgico. El cambio instantáneo entre Samurái y Ninja no es un gimmick: es la gran apuesta jugable.

Pasar de una postura pesada y devastadora a otra veloz y técnica en medio del caos redefine cómo se encaran los enfrentamientos. El resultado es un sistema profundo, complejo y adictivo, que premia al jugador que se anima a aprender en lugar de repetir fórmulas.

Imagen del videojuego Nioh 3, lanzado para Playstation 5 y PC. (Prensa Team Ninja)

En duración, el juego no escatima. La campaña principal, sin desesperaciones con todo lo secundario, va entre las 55 y 60 horas. Pero eso es apenas la superficie. El contenido opcional, los distintos finales y el clásico New Game Plus estiran la experiencia. Nioh 3 es de esos títulos que no se terminan: se abandonan cuando el cuerpo (y la mente) dice yatayá (dicho en cordobés).

¿Lo mejor? Un mundo abierto que no adorna: propone. Explorar tiene sentido, recompensa y riesgo. El combate es, sin discusión, uno de los más refinados del género. ¿Lo peor? El exceso de loot, el reciclaje de enemigos y un apartado técnico que no siempre acompaña la ambición.

Nioh 3 exige, “castiga” y, cuando se lo asimila, regala una de las experiencias más intensas del año. Nioh 3, para decirlo más directo, suelta la espada en la mano gamer y “abandona” al lema: se aprende peleando y perdiendo. ¿Puntaje? 8.

Seguí en esta canal de videojuegos de La Voz con más contenidos para un 2026 que viene a full en materia de lanzamientos.

​Están de moda los videojuegos del estilo souls, los soulslike. Explicado en cordobés, son esos juegos de combates en tercera persona en los que la o el gamer dejan el cuerpo y el alma contra rivales que te hacen la vida lo suficientemente difícil como para pedir un turno de terapia. En la oferta de este género, se asoma con personalidad el Nioh 3. Tiene esa onda japonesa que no se gasta y ofrece peleas picantes contra criaturas colorinches, en medio de efectos audiovisuales imponentes. Está disponible para Playstation 5 y PC.En La Voz lo jugamos en una Play 5. Adelantamos el veredicto. Satisfacción garantizada: saldrán ampollas en los dedos y “eso” es prueba de que valió la pena jugarlo. ¿Novedades? Se puede alternar entre dos estilos: ninja (más dinámico) y samurái (similar en su estilo a las entregas anteriores). Ninja y samurái tienen cada cual siete armas disponibles y mejorables. Con un botón se cambia entre uno y otro. ¿Alcanza con elegir un estilo? Sí y no. Lo que Nioh 3 “pide” es que vayás alternando. De hecho, hace falta. Hay adversarios a los que es imposible vencer sin esa alternancia. A propósito… ¿es muy difícil Nioh 3? Claro, es un soulslike. En todo caso da para debate cuán difícil es. Quizás sea el menos difícil de los más difíciles.Y en eso ayuda los diseños de exploración, que permiten ir mejorando el nivel y las variables con las que se va “tuneando” el personaje. Nada nuevo en videojuegos, sí para esta entrega del juego desarrollado por Team Ninja, que permitió a La Voz acceder a este juego y hacer esta review.¿La historia? No es “wow”, tampoco un bodrio. Se protagoniza a Tokugawa Takechiyo, futuro shōgun del Japón del período Edo, que es traicionado por su hermano Kunimatsu. Como es de esperar, se complica y se arma una suerte de guerra sobrenatural. Ahí aparece un espíritu llamado “Guardián Kusanagi” lo que le da al protagonista el poder de estar y viajar por diferentes épocas con el objetivo de restaurar el equilibrio y asumir su destino. Como se ve, esto de los viajes por los tiempos es una temática que no se extingue.Nioh 3 permite juego cooperativo online de hasta tres jugadores para explorar distintos sectores del mapa. Otra variante para ampliar la oferta jugable.
El análisis de La Voz de Nioh 3Nioh 3 es de esos juegos que avisan: “No podés jugarme relajado… o estás 100 por ciento concentrado o no tenés chances…”. Team Ninja vuelve al Japón feudal, pero esta vez rompe el mapa, tira abajo los pasillos y abre la puerta a algo mucho más grande. Literal. El salto al mundo abierto, en algunos compases del viaje, cambia todo: ya no hay un camino marcado ni una forma correcta de jugar. Hay un territorio enorme, hostil, hermoso y peligrosísimo, esperando a que metas la pata… y aprendas a no volver a hacerlo. No es solo una secuela: es la saga animándose a reinventarse sin perder identidad.La base sigue siendo la misma: acción frenética, reflejos al límite y combates que no perdonan distracciones. Pero ahora el juego te suelta la mano. Podés ir a la misión principal o perderte horas explorando, subiendo de nivel, buscando equipo, probando estrategias. El corazón está en el combate, que se vuelve casi una coreografía violenta gracias a la posibilidad de alternar en tiempo real entre dos estilos. El Samurái es fuerza bruta, armas pesadas y daño directo. El Ninja, velocidad, precisión y desgaste. Cambiar de uno a otro en medio de una pelea no es un lujo: es supervivencia. Cuando funciona, Nioh 3 se siente como una danza mortal donde cada decisión pesa.Claro que no todo es brillo. Y hay ítems que no permiten elogios. El inventario vuelve a ser un caos, con mucho de loot que abruman más de lo que entusiasman. Aquí sí se podría poner un asterisco: a quien le gusta Nioh, agradecerá esa densidad.Otro punto no tan bueno es el reciclaje de enemigos es evidente y, para un juego de 2026, el apartado técnico queda un paso atrás de lo esperado. También un asterisco acá: puede ser que para ciertos gamers ese reciclado de enemigos sea un guiño a volver a enfrentar a algunas de las criaturas que “se hicieron odiar” en entregas anteriores.Como sea, el Nioh 3 cumple en lo que promete. Explorar lleva a un desafío. Siempre hay un jefe oculto, un secreto, una mejora que justifica seguir adelante.Lo dicho, Nioh 3 no es para cualquiera. Es exigente, intenso y demandante.En el gameplay, Nioh 3 es una máquina de exigir atención constante. No hay botón mágico ni combate automático que salve. Cada pelea es lectura del rival, manejo de energía y timing quirúrgico. El cambio instantáneo entre Samurái y Ninja no es un gimmick: es la gran apuesta jugable.Pasar de una postura pesada y devastadora a otra veloz y técnica en medio del caos redefine cómo se encaran los enfrentamientos. El resultado es un sistema profundo, complejo y adictivo, que premia al jugador que se anima a aprender en lugar de repetir fórmulas.En duración, el juego no escatima. La campaña principal, sin desesperaciones con todo lo secundario, va entre las 55 y 60 horas. Pero eso es apenas la superficie. El contenido opcional, los distintos finales y el clásico New Game Plus estiran la experiencia. Nioh 3 es de esos títulos que no se terminan: se abandonan cuando el cuerpo (y la mente) dice yatayá (dicho en cordobés).¿Lo mejor? Un mundo abierto que no adorna: propone. Explorar tiene sentido, recompensa y riesgo. El combate es, sin discusión, uno de los más refinados del género. ¿Lo peor? El exceso de loot, el reciclaje de enemigos y un apartado técnico que no siempre acompaña la ambición.Nioh 3 exige, “castiga” y, cuando se lo asimila, regala una de las experiencias más intensas del año. Nioh 3, para decirlo más directo, suelta la espada en la mano gamer y “abandona” al lema: se aprende peleando y perdiendo. ¿Puntaje? 8.Seguí en esta canal de videojuegos de La Voz con más contenidos para un 2026 que viene a full en materia de lanzamientos.