La polémica por el casamiento en la zona protegida de Quebrada de las Conchas, en la localidad salteña de Cafayate, sumó un nuevo capítulo en las últimas horas. El Ministerio Público fiscal tomó intervención a raíz de la denuncia penal que realizó la intendenta, Rita Guevara, que señala una autorización falsa con la firma apócrifa del secretario de Turismo y Ambiente para realizar el evento entre las rocas y la fauna.
La fiscal Sandra Rojas inició la investigación luego de detectar que el permiso para realizar la boda no había sido emitido por el organismo ambiental correspondiente. En ese contexto, el Ministerio Público Fiscal busca determinar si existió falsificación de instrumento público y si hubo maniobras ilegales para habilitar el evento.
El caso escaló luego de que se viralizaran imágenes de la boda —cuyos protagonistas fueron Nicole Pocoví y Federico Maran— realizada en la Quebrada de las Conchas, sobre la ruta provincial 68, en el paraje La Punilla.

Según publicó el medio salteño El Tribuno, la Unidad Fiscal Contravencional también tomó intervención por violación de normativas vigentes en materia ambiental y de uso de espacios protegidos.
En los últimos días, fue el ministro de Turismo y Ambiente, Alejandro Aldazábal, quien aseguró que su firma habría sido falsificada. “No autoricé nada, ese documento es falso”, sostuvo, según consignó el medio local Informate Salta. En diálogo con los diarios locales, detalló: “El papel que exhibía es un papel que no tiene los membretes, no tiene número de expediente, no tiene resolución, es muy desprolijo. Sacaron una foto de mi firma, la pegaron abajo y se nota al kilómetro que es una foto pegada. No hay ninguna autorización que sea expedida con una foto”.
Aldazábal indicó además que la Justicia podría determinar una “multa ejemplar” para los responsables.
Previamente, la municipalidad de Cafayate había emitido un comunicado sobre el casamiento, que tuvo lugar el 23 de marzo. “Se solicitó la intervención policial correspondiente para garantizar el cumplimiento de la normativa vigente. La municipalidad reafirma su compromiso con el cuidado del entorno natural y solicita a la comunidad y a los visitantes respetar las disposiciones establecidas para la protección de estos espacios”, señalaron las autoridades.
El municipio también advirtió que el uso de luces y sonido potente en el paraje La Punilla afecta directamente el comportamiento de la fauna autóctona, mientras que la presencia de infraestructura y numerosas personas podría acelerar la erosión de las icónicas formaciones rocosas de la zona.
Quebrada de las Conchas es un área protegida por la Ley Provincial 6806 y su uso está sujeto a normativas específicas de preservación del patrimonio geológico, paleontológico y paisajístico. Todo lo que se haga allí debe contar con la autorización de los organismos correspondientes.
Los detalles
En las fotos difundidas en redes se puede ver el paisaje salteño y a los invitados sentados en distintas mesas, con manteles, mantas y macetas a tono con los colores naturales del lugar. A su vez, los novios contrataron luces especiales y un servicio de DJ que se instaló en un costado de la pista de baile.
Pocoví —asidua usuaria de redes— compartió numerosos posteos en su perfil sobre la boda, en los que se puede ver que se realizó en medio de la quebrada y en un lugar alejado.
Los novios incluso crearon un sitio web para informar a los invitados acerca de los eventos que incluían los cuatro días del casamiento, llamado “Cafayate Fantasy”. Allí se puede leer el paso a paso desde el viernes 20 de marzo —cuando los invitados llegaron a Salta—, hasta el lunes 23, el “Wedding day”, que se iba a realizar en una “secret location” a la que sólo podía accederse por medio de combis contratadas por ellos.
“Elegimos mantener en secreto el lugar porque creemos que hay algo sagrado en esa espera y en dejarse sorprender. Más adelante vamos a poner un punto de encuentro para poder salir todos en combis”, indicaban.

Sin embargo, daban algunos detalles a tener en cuenta: “El terreno es mayormente de tierra y piedras, aunque habrá zonas con suelo firme. Es un evento a la intemperie”.
Una de las organizadoras de evento, identificada como Lucía Grajales Soriano, aseguró que la boda se realizó en una propiedad privada y que contó con más de 100 invitados.
“Era un evento en una propiedad privada dentro de una reserva, pero se respetaron todas las leyes”, dijo en diálogo con Radio Cafayate. “Había abogados y un juez de la Corte Suprema. Fueron 110 invitados”, aseguró, y expresó que ella y su familia son dueñas de una propiedad en la reserva desde 1965.
Las fotos del evento







El Ministerio Público fiscal tomó intervención del caso a raíz de la denuncia que señala una autorización falsa para realizar el evento Sociedad

