• 7 de febrero de 2026 23:01

Julián Álvarez respondió con un hat trick para darle la victoria a Atlético de Madrid, tras su enojo con Diego Simeone

Porradioplayjujuy

Sep 24, 2025

Atlético de Madrid recibe a Rayo Vallecano por la sexta jornada de LaLiga, en un encuentro que tiene a Julián Álvarez nuevamente como titular, tras el gesto de fastidio que protagonizó el último domingo al ser sustituido frente a Mallorca. La presencia del delantero desde el inicio, en un partido clave antes del clásico ante Real Madrid, reaviva el foco sobre su relación con Diego Simeone, a partir de la posición en la que el técnico le ha asignado en este arranque de temporada.

Con la Araña nuevamente como titular, los colchoneros salieron a la cancha con otro argentino, Nahuel Molina. Mientras que Juan Musso, Nicolás González y Giuliano Simeone comenzaron en el banco de suplentes. El único que quedó afuera es Thiago Almada, que continúa lesionado. En la visita, arrancó el partido el arquero Facundo Batalla y, entre los suplentes, Oscar Trejo, surgido en Boca.

La celebración de Julián Álvarez tras convertir el 1-0 parcial para el Atlético de Madrid ante Rayo Vallecano

Álvarez necesitó apenas 15 minutos para dejar atrás los fantasmas del último partido. En la primera situación clara que tuvo, el delantero cordobés respondió con contundencia y convirtió el 1-0 para Atlético de Madrid. El español Marcos Llorente envió un centro, desde la derecha, pasado al segundo palo, donde la Araña conectó de primera con su pierna menos hábil, la zurda, y sacó un remate potente que dejó sin reacción a Batalla.

El gol pareció tener algo de catarsis. Apenas cinco días antes, Álvarez había fallado un penal ante Mallorca y luego mostró su enojo al ser reemplazado a los 62 minutos, cuando las cámaras lo captaron murmurando “siempre a mí” desde el banco de suplentes. Esta vez, su grito llegó temprano y en un contexto decisivo: en la previa del clásico ante Real Madrid y con los ojos puestos sobre su vínculo con Simeone, que imitó el remate desde el banco mientras sucedía la jugada y luego celebró el gol.

El Atlético estuvo cerca de ampliar la ventaja con conexión argentina. Molina desbordó por la derecha y envió un centro rasante al área chica, que lo dejo Julián Álvarez para su doblete. Apareció libre en el punto penal, pero no logró definir con precisión de zurda nuevamente, y la oportunidad se fue por encima del travesaño. Fue una chance clara que pudo haber significado la tranquilidad en el marcador, en un primer tiempo que le quedaba una emoción más.

Sin embargo, antes del cierre de la primera etapa, el Rayo encontró el empate en una acción aislada pero contundente. Josep Chavarría, el lateral izquierdo del conjunto visitante, recibió la pelota adelantado, cruzando la mitad de cancha por el sector izquierdo. Tras controlar sin oposición, se perfiló y sacó un potente zurdazo al primer palo que se clavó en el ángulo superior de Jan Oblak. Imposible para el arquero esloveno. Así, con dos goles de zurda y con protagonismo en ambas áreas, los equipos se fueron al descanso igualados 1-1.

En el segundo tiempo, el desarrollo se hizo más equilibrado y con ritmo de ida y vuelta. Rayo Vallecano contó con varias aproximaciones claras que obligaron a Oblak a intervenir con solvencia, confirmando una vez más su jerarquía en el arco colchonero. Atlético de Madrid, por su parte, también generó situaciones para recuperar la ventaja, aunque le faltó precisión en los últimos metros para transformar sus llegadas en gol.

Durante esa etapa, Simeone movió el banco y dio lugar a dos argentinos: Nico González y Giuliano Simeone, que ingresaron por el español Koke y Molina, que no era titular desde el 25 de mayo, en la última jornada de la temporada pasada.

A los 78 minutos, Rayo Vallecano dio un golpe que parecía definitivo. Isi Palazón filtró un pase entre líneas, por detrás de los defensores, para Álvaro García, que quedó mano a mano con Oblak. Con una gambeta en velocidad, el delantero dejó desairado al arquero y definió con el arco vacío para adelantar a la visita 2-1 en el Metropolitano.

La respuesta de Atlético de Madrid fue inmediata. Apenas dos minutos después, Simeone hijo ganó de cabeza en el área tras un centro y obligó a una tapada corta de Batalla; la pelota quedó boyando en el área chica y Julián Álvarez apareció con determinación para empujarla a la red y marcar el 2-2. El grito del cordobés fue tan explosivo como oportuno, en un partido que se había complicado más de la cuenta para los dirigidos por Diego Simeone.

Pero todavía faltaba la estampa final del gran protagonista de la jornada. A los 88 minutos, otra vez Julián Álvarez tomó la escena: recibió un pase preciso de Giuliano, que entró muy bien y le dio un aire al equipo, se acomodó en la medialuna y, con un zurdazo al primer palo, selló el 3-2 definitivo. Con ese gol, completó su hat-trick, rescató a Atlético de Madrid en la antesala del clásico ante Real Madrid y reafirmó su condición de figura, en un partido marcado por su reacción y contundencia.

​En la última fecha, el delantero argentino evidenció su enojo por haber salido frente a Mallorca  Fútbol