En un momento clave para la democracia brasileña, el juicio contra el expresidente Jair Bolsonaro dio un giro trascendental este martes con el voto del magistrado Alexandre de Moraes, relator del proceso, quien lo declaró culpable de intentar subvertir el régimen democrático y establecer una dictadura tras su derrota en las elecciones de 2022.
Este primer voto anticipa una sentencia esperada para el viernes, que podría acarrear para el líder ultraderechista hasta 40 años de cárcel, según lo informado por Clarín.
El juez Alexandre de Moraes fue el primero en emitir su veredicto en la Primera Sala del Tribunal Supremo. Su voto declara a Bolsonaro responsable de haber intentado atentar contra el sistema democrático e instaurar una “dictadura” luego de ser derrotado en las urnas por Luiz Inácio Lula da Silva. El proceso ahora continuará con la votación de los otros miembros de la Corte Suprema, con sesiones programadas hasta el viernes para dictar la sentencia final.
El juicio a Jair Bolsonaro
La acusación central se basa en una supuesta trama liderada por Bolsonaro que planeó “detalladamente” el asesinato del actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, y de otras autoridades para así mantenerse en el poder tras perder las elecciones de 2022. Según De Moraes, este plan está “ampliamente comprobado” con un “exceso de pruebas” en los autos del proceso.
La Fiscalía reveló que este complot fue bautizado como ‘Puñal Verde y Amarillo’ y tenía como supuesto objetivo asesinar a Lula, a su vicepresidente Geraldo Alckmin, y al propio Alexandre de Moraes, quien en ese entonces presidía el Tribunal Superior Electoral. La existencia de este plan fue confirmada durante la fase de instrucción por el general retirado del Ejército Mário Fernandes, exmiembro de la Secretaría General de la Presidencia en el gobierno de Bolsonaro, quien confesó ser el autor del mismo.
Impactantemente, la investigación indicó que el documento con la operación para el magnicidio fue impreso en el Palacio de Planalto, sede del Gobierno, y posteriormente llevado al Palacio de la Alvorada, la residencia presidencial, en noviembre de 2022, mientras Bolsonaro aún era presidente. El juez De Moraes enfatizó: “El plan no se imprimió en una caverna, en una sala de terroristas, fue impreso en el Palacio de Planalto, en la sede del Gobierno”. Además, la Fiscalía sostiene que Bolsonaro tuvo conocimiento y avaló el plan.
El plan implicaba la participación de los “kid pretos”, miembros de fuerzas especiales, quienes “estructuraron ese plan para atentar contra la vida de este relator, del Presidente y el vicepresidente electos, con armamento pesado del Ejército brasileño”, según De Moraes. Se trató de una “planificación” tan minuciosa que “pensaron hasta en el envenenamiento” de las autoridades, detallando el armamento a usar y los posibles daños colaterales, con la participación de “seis militares de fuerzas especiales”.
El futuro de Jair Bolsonaro
Desde la semana pasada, la Primera Sala del Supremo está juzgando a Bolsonaro y a siete de sus antiguos colaboradores, incluyendo exministros y altos mandos militares. Son acusados de cinco delitos contra el orden democrático, por los cuales, si son declarados culpables, podrían recibir condenas de hasta 40 años de prisión.
Los cinco jueces del órgano colegiado comenzaron a votar este martes, y se esperan sesiones diarias hasta el viernes para la lectura de la sentencia.
En un momento clave para la democracia brasileña, el juicio contra el expresidente Jair Bolsonaro dio un giro trascendental este martes con el voto del magistrado Alexandre de Moraes, relator del proceso, quien lo declaró culpable de intentar subvertir el régimen democrático y establecer una dictadura tras su derrota en las elecciones de 2022. Este primer voto anticipa una sentencia esperada para el viernes, que podría acarrear para el líder ultraderechista hasta 40 años de cárcel, según lo informado por Clarín.El juez Alexandre de Moraes fue el primero en emitir su veredicto en la Primera Sala del Tribunal Supremo. Su voto declara a Bolsonaro responsable de haber intentado atentar contra el sistema democrático e instaurar una “dictadura” luego de ser derrotado en las urnas por Luiz Inácio Lula da Silva. El proceso ahora continuará con la votación de los otros miembros de la Corte Suprema, con sesiones programadas hasta el viernes para dictar la sentencia final.El juicio a Jair BolsonaroLa acusación central se basa en una supuesta trama liderada por Bolsonaro que planeó “detalladamente” el asesinato del actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, y de otras autoridades para así mantenerse en el poder tras perder las elecciones de 2022. Según De Moraes, este plan está “ampliamente comprobado” con un “exceso de pruebas” en los autos del proceso.La Fiscalía reveló que este complot fue bautizado como ‘Puñal Verde y Amarillo’ y tenía como supuesto objetivo asesinar a Lula, a su vicepresidente Geraldo Alckmin, y al propio Alexandre de Moraes, quien en ese entonces presidía el Tribunal Superior Electoral. La existencia de este plan fue confirmada durante la fase de instrucción por el general retirado del Ejército Mário Fernandes, exmiembro de la Secretaría General de la Presidencia en el gobierno de Bolsonaro, quien confesó ser el autor del mismo.Impactantemente, la investigación indicó que el documento con la operación para el magnicidio fue impreso en el Palacio de Planalto, sede del Gobierno, y posteriormente llevado al Palacio de la Alvorada, la residencia presidencial, en noviembre de 2022, mientras Bolsonaro aún era presidente. El juez De Moraes enfatizó: “El plan no se imprimió en una caverna, en una sala de terroristas, fue impreso en el Palacio de Planalto, en la sede del Gobierno”. Además, la Fiscalía sostiene que Bolsonaro tuvo conocimiento y avaló el plan.El plan implicaba la participación de los “kid pretos”, miembros de fuerzas especiales, quienes “estructuraron ese plan para atentar contra la vida de este relator, del Presidente y el vicepresidente electos, con armamento pesado del Ejército brasileño”, según De Moraes. Se trató de una “planificación” tan minuciosa que “pensaron hasta en el envenenamiento” de las autoridades, detallando el armamento a usar y los posibles daños colaterales, con la participación de “seis militares de fuerzas especiales”.El futuro de Jair BolsonaroDesde la semana pasada, la Primera Sala del Supremo está juzgando a Bolsonaro y a siete de sus antiguos colaboradores, incluyendo exministros y altos mandos militares. Son acusados de cinco delitos contra el orden democrático, por los cuales, si son declarados culpables, podrían recibir condenas de hasta 40 años de prisión. Los cinco jueces del órgano colegiado comenzaron a votar este martes, y se esperan sesiones diarias hasta el viernes para la lectura de la sentencia. La Voz

