Francia tiene titulares de primer nivel y un recambio que le permite seguir siendo fuertemente competitivo. Esas son las confirmaciones que se lleva el director técnico Didier Deschamps tras la serie de amistosos contra dos rivales sudamericanos de envergadura. Al 2-1 sobre Brasil con Kylian Mbappé como líder ofensivo, le siguió el 3-1 a Colombia de este domingo, construido con un sobrio trabajo colectivo, un libreto que osciló entre el juego de posición y el contraataque, y que tuvo como individualidades destacadas a Rayan Cherki, N’Golo Kanté y Warren Zaïre-Emery.
El balance de los dos amistosos en los Estados Unidos es negativo para Colombia en cuanto a los resultados. Tras la derrota 2-1 contra Croacia, la caída contra el subcampeón del mundo solo le deja el espíritu de reacción en el segundo tiempo, la rebeldía ante la superioridad adversaria y la mayor profundidad ofensiva con los ingresos de Jaminton Campaz (autor del descuento) y Juanfer Quintero (intentó un córner olímpico y participó en el gol).
El ciclo de Néstor Lorenzo al frente de Colombia dio un giro a partir de la derrota contra la Argentina en la final de la Copa América 2024. Hasta entonces registraba un invicto de 25 partidos. A partir de ahí sufrió seis derrotas en 17 encuentros. Colombia perdió consistencia y confianza, no parece en su mejor momento a 79 días del debut en el Mundial, contra Uzbekistán.
Resumen de Colombia vs. Francia
Después de ganarle a Brasil con la mayoría de los titulares que seguramente comenzarán el Mundial, Deschamps aplicó una rotación completa. Aprovechó la profundidad del plantel que convocó y armó una formación con otros 11 apellidos, algunos ya con un largo recorrido en la selección, como el defensor Lucas Hernández y el volante Kanté, que llevó la cinta de capitán. En cuanto a Colombia, si bien Lorenzo había hecho hincapié en el desgaste y lo contraproducente de afrontar los dos amistosos con menos de 72 horas de descanso, mantuvo a nueve de los titulares ante Croacia. Los únicos cambios fueron los ingresos del arquero Montero y el zaguero Cabal.
Por las características de los elegidos, esta versión de Francia exhibió un registro futbolístico más asociativo, de pases cortos y triangulaciones. Tuvo la posesión e iniciativa ante una Colombia que intentó achicar espacios en su campo y salir de contraataque, con James Rodríguez de lanzador, Luis Díaz abierto para profundizar y Lucho Suárez por el centro para finalizar.
Gran parte de las tribunas del estadio FedEx de Maryland estuvieron pintadas de amarillo, cubiertas por hinchas colombianos, pero el que jugó con la soltura y presencia de un local fue Francia. Con Zaïre Emery (Paris Saint-Germain) y Cherki (Manchester City), se aseguró control, pase y panorama. Cherki es un prodigio técnico con la pelota en ambos pies; engaña por igual con el derecho y el izquierdo. El marcador nunca sabe para dónde le va a salir. A veces se excede y hace una de más, también se lleva alguna patada -le hicieron cinco foules- por gambetas que el rival toma como una provocación, pero para su equipo es una fuente de inspiración constante.
Bien afirmada en los zagueros centrales Lacroix (Crystal Palace) y Hernández (PSG), Francia sumó al ataque a los laterales Kalulu (Juventus) y Digne (Aston Villa) para combinar con los extremos Akliouche (Monaco) y Doué (PSG).
Al dominio francés, Colombia respondía por la vía del contraataque y con algún volante que se soltara, como lo hizo Richard Ríos con un remate de media distancia. El equipo de Lorenzo necesitaba ajustar bien las marcas para no verse en problemas; Francia movía la pelota y mostraba variantes. De una sucesión de pases por la derecha, Doué sacó un remate dentro del área que se desvió en Muñoz y descolocó a Montero, el arquero de Vélez. El 1-0 reflejaba la superioridad de Francia.
La victoria empezó a consolidarse a los 40 minutos del primer tiempo, con un cabezazo de Thuram, tras un centro de Akliouche. Colombia sintió los goles y se salvó de recibir dos más antes del descanso.
Lorenzo realizó tres cambios para la segunda etapa y Colombia pasó a jugar más en campo rival, mientras Francia adoptó una postura de espera y réplica. Por esa vía también fue incisivo, a partir de una recuperación en mitad de campo y una secuencia de pases entre Aliouche, Cherki y Thuram para la definición de Doué.
Colombia no bajó los brazos, creció con las entradas de Campaz y Quintero, mientras Francia pasó a ser más intimidante en el contraataque con los ingresos de Olise, Muani, Ekitike y Mbappé. Los últimos 15 minutos tuvieron un ritmo altísimo, entre las embestidas de Colombia y los estiletes que despachaba Francia con sus velocistas. Colombia estuvo cerca de achicar diferencias, pero Francia también acarició el cuarto con dos ocasiones de Ekitike y otras dos de Mbappé. Fue un amistoso que no tuvo minutos de desperdicio.
En un amistoso en Maryland, el equipo de Deschamps mostró buen recambio tras la victoria de los titulares frente a Brasil Fútbol

