Para mejorar rápidamente tu jardín, elegir especies de crecimiento rápido puede marcar la diferencia. El bambú encabeza esta lista: la especie Phyllostachys edulis, conocida como bambú moso, está considerada la planta de crecimiento más rápido del mundo, un récord registrado por el Libro Guinness de los Récords.
El crecimiento diario puede variar, pero las investigaciones indican que oscila entre 91 cm y 114,5 cm. Esto es posible gracias a un sistema denominado crecimiento intercalar, en el que la elongación se produce entre los nudos del tallo.

Además, la planta posee rizomas subterráneos: tallos que crecen horizontalmente bajo tierra y funcionan como una red para almacenar energía y nutrientes. Estos rizomas forman brotes pre-desarrollados que simplemente se expanden y absorben agua, lo que permite que el bambú crezca rápidamente sin necesidad de crear nuevas estructuras desde cero.
“Sin embargo, el tallo del bambú alcanza su altura máxima en una sola temporada de crecimiento, que dura de tres a cuatro meses”, añade Melina Álvarez, bióloga y diseñadora paisajista de Âmbar Jardins.
Generalmente, la planta alcanza hasta 25 metros de altura. “Su diámetro puede llegar a los 20 centímetros. Debido a estas características, el bambú se utiliza ampliamente en la construcción, la fabricación de muebles y productos naturales”, explica el ingeniero agrónomo Eduardo Funari.

En paisajismo, el bambú moso es apreciado por su imponente tamaño y su elegante apariencia, y puede utilizarse en macizos de flores lineales, jardines grandes o balcones.
Cómo cuidar el bambú moso
El suelo es uno de los principales secretos para mantener el bambú sano. “Debe ser fértil, rico en materia orgánica y tener buen drenaje, evitando el encharcamiento. Lo ideal es que sea un suelo ligero y profundo que no se seque”, señala Eduardo.
El cultivo se suele realizar mediante esquejes tomados de los rizomas de la propia planta, que son los tallos subterráneos que brotan lateralmente.
La planta debe regarse hasta tres veces por semana, asegurándose de que la tierra se mantenga húmeda. Sin embargo, el riego excesivo puede ser perjudicial: el suelo encharcado puede pudrir el rizoma y dificultar su crecimiento.
La ubicación de la plantación también es importante. Phyllostachys edulis prefiere pleno sol o semisombra. “Es una especie resistente, pero prospera en climas tropicales y subtropicales húmedos”, dice Melina.
Prestá atención al crecimiento
Su rápido crecimiento hace que el bambú gane volumen rápidamente en el jardín. Pero esta característica también requiere atención.
Sin control, la expansión de los rizomas puede considerarse agresiva y acabar afectando al desarrollo de otras plantas cercanas.
Por lo tanto, en los jardines se recomienda instalar barreras físicas en el suelo para limitar la propagación de las raíces, como por ejemplo estructuras cilíndricas de plástico instaladas bajo tierra.
Desde un punto de vista estético, la poda no es obligatoria, pero puede ayudar a mantener la planta. “La poda de limpieza consiste en eliminar los tallos secos, lo que contribuye a la estética y la salud de la planta”, explica Melina.
Cómo plantar bambú en una maceta
Cultivar bambú en macetas puede ser una buena alternativa para balcones e interiores bien iluminados. Para que la planta se desarrolle saludablemente, es fundamental brindarle algunos cuidados:
- Elija macetas grandes y pesadas que puedan albergar el crecimiento del rizoma y que no se vuelquen con el viento;
- Aplique una capa generosa de arcilla expandida en el fondo para asegurar un buen drenaje;
- En las macetas, la tierra se seca más rápido; manténgala húmeda, pero nunca deje que se encharque.
- Utilice fertilizantes ricos en nitrógeno cada tres meses para mantener el color verde intenso de la planta.
*Por Bianca Camatta.
Conocé cómo funciona el crecimiento acelerado del bambú moso (Phyllostachys edulis) y los principales consejos para su cultivo en el jardín Lifestyle

