- Chile elige a su próximo presidente en un balotaje que enfrenta al candidato de la derecha conservadora José Antonio Kast con la candidata oficialista Jeanette Jara, del Partido Comunista.
- Unas 15,7 millones de personas estaban convocadas a las urnas para elegir al próximo presidente en unos comicios marcados por el temor a la delincuencia y la inmigración irregular.
- Los sondeos anticipan un triunfo de Kast.
Chile transita los últimos minutos de una jornada electoral clave. Aún falta media hora para el cierre de las mesas y el inicio del conteo de votos, mientras el país sigue con atención una elección que definirá al próximo presidente y el rumbo político de los próximos años, en un clima de normalidad y alta expectativa.
Esta elección podría marcar un giro histórico. Por primera vez desde el fin de la dictadura de Augusto Pinochet, la derecha dura aparece como favorita, según los distintos sondeos previos.
Más de 15,6 millones de personas están habilitadas para votar, en un escenario de fuerte polarización política.
En paralelo a la votación, 391.000 personas registraron su excusa para no votar a través de la Comisaría Virtual, de acuerdo a información entregada por Carabineros.

El presidente de Chile, Gabriel Boric, emitió su voto en Punta Arenas, su ciudad natal, en el marco del balotaje para elegir a su sucesor. El mandatario ingresó solo al local de votación, tras dejar a su hija Violeta con su madre en la puerta, y saludó a las autoridades de mesa. En declaraciones a la prensa llamó a la ciudadanía a participar del proceso electoral y a ejercer el derecho al voto como una forma de resguardar la democracia.
Boric subrayó que “la democracia se cuida todos los días”, pero remarcó la importancia particular de la jornada electoral, cuando “todos los ciudadanos y ciudadanas nos volvemos iguales y nuestra decisión vale lo mismo”. También destacó la solidez del sistema electoral chileno, al que definió como un ejemplo para la región y el mundo por su confiabilidad, transparencia y rapidez en la entrega de resultados. “Nadie pone en duda los resultados en las elecciones en Chile”, afirmó, y concluyó señalando que votar por última vez como presidente fue una oportunidad para recordar que este derecho y deber “no debe darse nunca por sentado”.
La candidata comunista emitió su voto en un colegio electoral de la comuna de Conchalí, un barrio popular de Santiago donde se crió. Llegó caminando desde la casa de su madre, como ya había hecho en la primera vuelta, acompañada por su pareja, periodistas y simpatizantes. Tras votar, sostuvo que “hoy día Chile se va a manifestar” y llamó a que, una vez que la democracia se exprese, el país “vuelva prontamente a unirse para seguir avanzando”.
Jara defendió su experiencia de gestión como exministra de Trabajo y destacó la conformación anticipada de equipos para un eventual gobierno, con un listado preliminar de ministros. Señaló que gobernar “requiere equipos, experiencia y oficio”, en una alusión crítica a su rival, y remarcó que no debe ser evaluada únicamente por el legado del actual Ejecutivo. “A mí lo que me interesa es el futuro de Chile y los cuatro años que vienen”, afirmó, al enumerar como prioridades el combate al crimen organizado, el narcotráfico, la corrupción y la colusión económica, junto con la reactivación de la inversión y el crecimiento.
El candidato presidencial de extrema derecha votó en el Colegio María Ana Mogas, en la Región Metropolitana de Santiago. A su llegada se mostró tranquilo y llamó a una alta participación ciudadana. En declaraciones a la prensa, sostuvo que quien resulte electo deberá ser “presidente o presidenta de todos los chilenos”, y remarcó que los principales problemas del país “no tienen color político”.
Además, recordó su trayectoria como concejal y diputado en esa misma zona, donde –según dijo– mantuvo una política de puertas abiertas incluso con quienes pensaban distinto. El candidato del Partido Republicano también subrayó la importancia de los primeros 90 días del próximo gobierno para sentar las bases de cambios en áreas como seguridad, educación y salud, aunque reconoció que las transformaciones profundas requieren tiempo y participación social.
Los chilenos acuden este domingo a las urnas para una segunda vuelta de las elecciones presidenciales en las que decidirán entre la permanencia del oficialismo, encabezado por la comunista y exministra de Trabajo Jeannette Jara, o dar un giro a la derecha más radical desde la redemocratización en 1990, plasmado en la candidatura de José Antonio Kast. El referente conservador se perfila como favorito en todas las encuestas.
Unas 15,7 millones de personas –dentro y fuera del país– estaban convocadas a las urnas para elegir al próximo presidente en unos comicios marcados por el temor a la delincuencia y la inmigración irregular.
Las mesas abrieron a las 8 y cerrarán a las 18 (hora local, la misma que en Argentina), con los primeros resultados preliminares previstos para las 19.30, según informó el Servicio Electoral de Chile (Servel).
Ambos candidatos convergieron en propuestas centradas en seguridad, migración y economía, reflejo de un clima político en el que la percepción de inseguridad y la presión migratoria dominan el debate público.
Casi 16 millones de electores eligen este domingo entre la continuidad del oficialismo, representado por la comunista Jeannette Jara, y un giro a la derecha con José Antonio Kast, favorito en las encuestas El Mundo

