• 4 de febrero de 2026 11:32

El fútbol de Brasil avisa que su reinado no sólo es una cuestión de dinero

Porradioplayjujuy

Feb 4, 2026

Lucas Tolentino Coelho de Lima era un niño que se ganaba algunos reales paseando turistas por la bella isla de Paquetá, en Río de Janeiro. El abuelo Mirão cruzaba todos los días la Bahía de Guanabara, cuarenta minutos con el ferry, para que “Luquinha” se entrenara en Flamengo. Ese niño jamás imaginó que su nombre-apodo, Lucas Paquetá, terminaría siendo el de su isla natal. Y, mucho menos, que marcaría un cambio de era. Flamengo pagó el record impensable de 42 millones de euros para recuperarlo de Europa. Un nuevo golpe económico que, ahora que comienza una nueva edición de la Copa Libertadores, acaso avisa el reinado eterno del fútbol brasileño. Y, esta es la novedad, el aviso de que ese reinado pueda deberse no solo al dinero.

En el momento más impensado (once cambios de autoridad en los últimos trece años), y cuando se hablaba del lanzamiento de un poder paralelo (Liga de Clubes), la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) sorprendió con un paso “histórico”. Lo reconoció, entre otros, Irlan Simões, investigador de peso, con mirada crítica al funcionamiento de las SAF, como se llama a los Clubes-SA en Brasil. La CBF invertirá casi 40 millones de dólares en dos años para el “Programa de Profesionalización de Arbitros”, 72 de los cuales serán contratados con salarios promedio de 2.500 dólares mensuales (casi 6.000 en caso de bonus). Habrá asistencia física, técnica y sicológica. Tecnología (offside automático para el VAR) y evaluación de rendimiento. Para agilizar un calendario siempre saturado y priorizar al Brasileirão (que sufre 27 faltas por partido, tiene 53 minutos de juego neto y 2,52 de media de gol), la CBF se animó también contra otro poder que parecía “intocable”, el de las Federaciones estaduales (cada Federación es un voto), que ahora deberán ajustar sus campeonatos.

El poderoso Flamengo, campeón de la Copa Libertadores 2025. (Photo by Luis ACOSTA / AFP)

El nuevo “Manual de Competición” incluye sanciones para los clubes que cesen su fútbol femenino, obligará a tener una infraestructura adecuada (canchas, vestuarios, etc), Protocolo Antirracismo, Derechos de los aficionados (tickets regulados para los hinchas visitantes) y, acaso lo más importante, un mayor control de Fair Play Financiero, clave para la nueva era: seis de los veinte clubes de Primera son SAF y una SAF deberá limitar ahora a un diez por ciento su participación en otra SAF de la misma competición. Habrá control y sanciones. El caso Cuiabá fue un alerta: clubes rivales le quitaron jugadores, incumplieron pagos y precipitaron su descenso en 2024.

Corinthians, un caso grave de endeudamiento -no pudo pagar siquiera US$200.000 en efectivo para fichar a préstamo a un jugador-, venció sin embargo el domingo por la Supercopa de Brasil a Flamengo, rey de todo en 2025, Copa Libertadores incluida, y que compró por 42 millones de euros a Lucas Paquetá. Flamengo, único club no europeo entre los 30 más ricos del mundo, cerró 2025 con facturación record de 400 millones de dólares. Corinthians perdió 48 millones el último año y debe más de 500 millones de dólares. Se trata de los dos clubes más populares de Brasil. Ninguno de ellos es SAF. Son casos opuestos de buena y mala administración.

Memphis Depay levanta la Supercopa do Brasil; a pesar de los problemas financieros, Corinthians le ganó la final a Flamengo (Photo by Sergio Lima / AFP)

La nueva reglamentación busca cuidar “el producto Brasileirão” (veinte equipos, campeonato de ida y vuelta, 38 fechas, cuatro descensos). Hay una deuda global de 2.400 millones de dólares. Pelota inflada. Los últimos años estallaron casos de corrupción de árbitros y jugadores, arreglos y apuestas. La selección verdeamarela dejó de ganar Mundiales. Una formidable investigación de Globo contó días atrás que 30 de los 161 clubes que formaron parte de la élite sencillamente ya no existen más, la mayoría porque no pudieron sobrevivir económicamente ya antes de los años ’70. En 2021 se autorizaron las SAF, con beneficios fiscales con el argumento de incentivar la inversión. Hoy son 122 en 22 Federaciones estaduales, la mayor cantidad en San Pablo (29), aunque algunas solo como centros de formación. El caso Botafogo del estadounidense John Textor (de campeón de la Libertadores a las cuentas embargadas) desnudó que los controles eran precarios.

La inesperada nueva CBF de Samir Xaud, médico de 41 años, presidente de la alejada Federación de Roraima, sorprendió a todos. Apoyado por Fernando Sarney -hijo de ex presidente brasileño, un eterno en la CBF-, el principal sostén político de Sauad es Romero Juca, gran articulador político de Roraima (estado con la mayor reserva indígena de Brasil, vecino a Venezuela y Guyana, industria minera), aliado primero y conspirador luego contra la presidenta Dilma Rousseff, con sectores bolsonaristas, pero también otros cercanos a Lula, quien supo elogiarlo a su modo: “Romero es tan inteligente que siempre es senador, incluso cuando no está en el cargo”.

“El Fair Play Financiero no es un castigo, es una protección”. Lo escribió días atrás en Globo el ex jugador Paulo André, al recordar que esa fue una de las banderas del reclamo de “Bom Senso” (Sentido Común) en 2013, cuando el fútbol brasileño sufría calendarios gigantes, salarios atrasados y clubes endeudados y los que solo pedían debate “eran apedreados en la plaza pública”. Un grupo de jugadores formó entonces “Bom Senso FC”. El primer gesto fue simple: sentarse en el césped, brazos cruzados y minuto de silencio.

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