WASHINGTON.- En uno de los momentos más complejos de su segundo mandato, con un alto nivel de desaprobación a su gestión, el duro revés en la Corte Suprema a su política arancelaria, las fisuras en el Partido Republicano de cara a las elecciones de medio término y la creciente la preocupación de los norteamericanos por el alto costo de vida, el presidente Donald Trump pronuncia esta noche en el Congreso el tradicional discurso sobre el Estado de la Unión.
“Nuestra nación ha regresado, más grande, mejor, más rica y más fuerte que nunca”, comenzó Trump su discurso. “Esta es la edad dorada de Estados Unidos”, aseguró.
President Donald J. Trump’s 2026 State of the Union Address https://t.co/UqD2fvZOWV
— The White House (@WhiteHouse) February 25, 2026
En la presentación, Trump promueve su agenda económica y destaca lo que considera sus mayores logros políticos, y será vital para develar cómo el presidente norteamericano planea encarar su gestión rumbo a los cruciales comicios del 3 de noviembre, en los que necesita un éxito republicano para apuntalar el segundo tramo de su mandato.
“Hoy, nuestra frontera está segura. Nuestro espíritu se ha recuperado. La inflación se desploma, los ingresos aumentan rápidamente. La economía, en pleno auge, avanza como nunca antes. Y nuestros enemigos están asustados. Los estadounidenses son respetados, de nuevo, quizás como nunca antes”, dijo Trump.
“Será un discurso largo, porque tenemos mucho de qué hablar”, había anticipado Trump, quien pasó parte del fin de semana preparándose para su discurso en el Congreso junto a un reducido grupo de asesores.
La presentación tiene como tema central “Estados Unidos a los 250: fuerte, próspero y respetado”, en referencia al aniversario de la fundación del país que se cumplirá el próximo 4 de julio.
Trump también aprovecha el discurso para defender sus duras medidas contra la inmigración ilegal, pese a que la aprobación a su estrategia en la materia cayó a su nivel más bajo en enero: 39%, según una encuesta de Reuters/Ipsos.
“En los últimos nueve meses, no se ha admitido a ningún inmigrante ilegal en Estados Unidos, pero siempre permitiremos el ingreso legal de personas que amen a nuestro país y trabajen arduamente para mantenerlo”, señaló el mandatario.
En la primera referencia a Venezuela en el discurso -se espera que haga otras-, Trump afirmó que “la producción petrolera estadounidense aumentó en más de 600.000 barriles por día”, y que acaban el país acaba de recibir de su “nuevo amigo y socio, Venezuela, más de 80 millones de barriles de petróleo”. Fue también la primera referencia a la política exterior de su segunda administración.
A los seis minutos de su discurso, Trump lanzó además el primer ataque contra su predecesor, Joe Biden, a quien calificó de “desastre”.
Uno de los momentos que más aplausos y cánticos de “¡USA!» despertó del público presente en el Congreso fue el ingreso del equipo masculino de hockey sobre hielo norteamericano, que ingresaron con las medallas de oro ganadas el domingo en los Juegos Olímpicos de Invierno en Milán.
En la arena deportiva, también destacó que el país tiene por delante la Copa del Mundo de la FIFA este año y los Juegos Olímpicos en Los Ángeles, en 2028. “Eso es una noticia emocionante”, dijo.
El segundo discurso sobre el Estado de la Unión de Trump desde su regreso a la Casa Blanca, el 20 de enero de 2025, llega en un momento crítico de su presidencia. El promedio de encuestas muestra que su índice de aprobación está en caída (56% de los norteamericanos rechaza su gestión) y el 59% desaprueba su gestión de la economía, según una encuesta de AP-NORC este mes. La llamada crisis de asequibilidad está en el centro de la agenda interna norteamericana, y el crecimiento del PBI se desaceleró en el último trimestre del año pasado.
Además, inquietos por varios éxitos de los demócratas en diversos comicios en los últimos meses, los republicanos temen perder el control del Congreso en las elecciones de medio término, lo que ha generado fisuras dentro del partido y en el movimiento MAGA del presidente. Trump deberá presentar un mensaje para reunificar a su tropa.
En ese sentido, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, había dicho esta mañana que Trump explicará por qué los republicanos son los más indicados para seguir abordando las preocupaciones de los votantes sobre el coste de la vida.
El fallo de la Corte Suprema contra su política arancelaria, piedra angular del plan económico con un amplio impacto global, será otro de los ejes.
Trump -que criticó con dureza a los magistrados que aprobaron el fallo- buscará en el discurso destacar su esfuerzo por mantener los aranceles globales en medio de esa pulseada con el máximo tribunal. Se espera otra dura reprimenda del presidente. Este martes por la madrugada empezó a regir la tasa del 10% por medio de la Sección 122, aunque al sábado el magnate había anunciado que la elevaría al 15%.
El mandatario también aprovechará para resaltar la capacidad de su administración para dirigir acciones militares rápidas en todo el mundo, como en Irán -con el ataque a sus instalaciones nucleares el año pasado- y en Venezuela, por el operativo del 3 de enero en el que fue capturado Nicolás Maduro.

En política exterior, Trump llega al discurso mientras evalúa nuevas opciones militares contra Irán y presiona por un cambio de régimen en Cuba, a pesar de que sus asesores insisten en que debería centrarse más en las preocupaciones económicas de los norteamericanos.
Tradicionalmente, el discurso sobre el Estado de la Unión -que los presidentes norteamericanos usan para destacar logros de la gestión y anunciar nuevas propuestas- cuenta con una altísima audiencia en Estados Unidos.
La reacción de los demócratas
En una inusual reprimenda a un presidente en funciones, cerca de 50 congresistas y senadores demócratas tienen previsto boicotear el discurso del Estado de la Unión de Trump. La mayoría no asistirá al Congreso y se presentará en otros eventos programados en Washington.
Un grupo realizará desde las 20.30 (hora local) una manifestación al aire libre en el National Mall, denominada “El Estado de la Unión del Pueblo”.
“Trump está llevando a Estados Unidos hacia el fascismo, y me niego a normalizar su destrucción de nuestra Constitución y democracia. Esto no puede seguir como si nada hubiera pasado”, escribió en X el senador Chris Van Hollen (Maryland), que estará presente en el National Mall.
Next week, Trump will deliver his State of the Union address. I won’t be there.
Trump is marching America towards fascism, and I refuse to normalize his shredding of our Constitution & democracy.
This cannot be business as usual.https://t.co/6j9viBramH pic.twitter.com/htYu1SuhbD
— Senator Chris Van Hollen (@ChrisVanHollen) February 18, 2026
“Los demócratas no tienen la obligación de recompensarlo [a Trump] con una audiencia mientras miente y ataca a quienes no están de acuerdo con él”, fustigó, por su parte, el senador Chris Murphy (Connecticut).
Otro evento, llamado “Estado del Pantano”, también está previsto para esta noche y contará con la participación de varios demócratas y celebridades, como los actores Robert De Niro y Mark Ruffalo, ambos críticos de Trump.
Con esta estrategia, los demócratas buscan un golpe de efecto de cara a las elecciones de medio término, mientras el partido intenta capitalizar el creciente descontento de los votantes con la gestión de Trump en la economía, la migración y otros asuntos.
Generalmente, al partido opositor al presidente norteamericano expresa su posición con una respuesta oficial inmediatamente después del discurso del Estado de la Unión. Pero desde el primer mandato de Trump, además de dar una respuesta formal, muchos demócratas han mostrado sus discrepancias de otras maneras. Varios legisladores faltaron a sus presentaciones o abandonaron la sala a mitad del discurso.
Esta noche, la gobernadora de Virginia, Abigail Spanberger, electa en noviembre pasado, será la encargada de dar la réplica demócrata.

En un comunicado, el líder de la minoría de la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, y el líder de la minoría del Senado, Chuck Schumer, elogiaron a Spanberger.
“Ella contrasta marcadamente con Trump, quien mentirá, evadirá el tema y culpará a todos menos a sí mismo por su fallida presidencia”, expresó Jeffries.
Spanberger señaló que planea usar su réplica para abordar las preocupaciones de los estadounidenses sobre “el aumento de los costos de vida, el caos en sus comunidades y el temor real sobre lo que puede pasar cada día”.
El presidente pronuncia esta noche la tradicional alocución, que tiene en la economía un eje central; calificó a Venezuela como un “nuevo amigo y socio” de EE.UU. Estados Unidos

