• 4 de febrero de 2026 14:22

Delcy Rodríguez cumple un mes en el poder de Venezuela: diálogo directo con Trump y una ley de amnistía

Porradioplayjujuy

Feb 4, 2026

A un mes de la operación militar estadounidense que terminó con la captura de Nicolás Maduro, Delcy Rodríguez se afianza como la figura central de una transición inédita en Venezuela.

La presidenta encargada, quien asumió el mando el pasado 5 de enero, ha liderado un giro pragmático en la gestión, marcado por conversaciones directas con la Casa Blanca y reformas económicas de corte liberal.

“En estos 30 días, Venezuela ha transmutado y ha madurado el impacto de una agresión en tranquilidad”, afirmó Rodríguez desde el Palacio de Miraflores, destacando la ausencia de caos tras el descabezamiento de la cúpula chavista.

El nuevo escenario político se caracteriza por una dualidad: mientras el oficialismo mantiene el reclamo público por la libertad de Maduro, en los despachos oficiales avanza una agenda de entendimiento con Estados Unidos.

Teléfono rojo con Washington

Uno de los datos más relevantes de este primer mes es la comunicación fluida entre Caracas y Washington, rompiendo años de aislamiento diplomático.

La propia Rodríguez confirmó haber sostenido conversaciones telefónicas “directas” con el presidente Donald Trump y con el secretario de Estado, Marco Rubio.

Delcy Rodríguez, la presidenta encargada de Venezuela. (AP)

Según la mandataria, estas charlas se basan en el “respeto interpersonal” y buscan construir una agenda de trabajo “desde las diferencias”.

Trump, por su parte, calificó la relación inicial como “muy buena” y describió a la abogada venezolana como una persona con la que han “trabajado muy bien”.

Esta distensión se materializó con la llegada a Caracas de Laura Dogu, nueva encargada de negocios de EE.UU., quien ya se reunió con Rodríguez en la sede de gobierno para trazar una hoja de ruta bilateral.

Las tres fases del plan estadounidense

La presencia de Dogu en Venezuela no es protocolar. La diplomática explicitó que la estrategia del Departamento de Estado contempla tres fases claras: estabilización, recuperación económica y reconciliación, y finalmente, transición.

En este marco, el chavismo ha comenzado a ceder en áreas estratégicas que antes eran intocables para la “revolución bolivariana”.

La Asamblea Nacional aprobó una reforma a la Ley de Hidrocarburos que reduce el rígido control estatal y abre las puertas a la inversión extranjera privada en el sector petrolero.

Además, se anunció que los fondos sociales derivados de esta apertura estarán bajo supervisión de Estados Unidos, un esquema impensado durante la gestión de Maduro.

Delcy Rodríguez, la presidenta encargada de Venezuela. (AP)

Gabinete y estilo de gestión

El ascenso de Delcy Rodríguez también trajo cambios en el estilo de liderazgo y en la conformación del gabinete.

A diferencia de las largas alocuciones de sus predecesores, Rodríguez opta por mensajes “concisos” y una imagen más técnica y académica, aunque asumiendo plenamente su rol de comandante en jefe de la Fuerza Armada.

En el plano ministerial, se destaca la fusión de ministerios económicos y la salida del empresario colombiano Alex Saab, extraditado previamente a EE.UU. y retornado a Venezuela en 2023, quien quedó fuera del nuevo esquema.

Ley de Amnistía y presos políticos

En el plano interno, la medida de mayor impacto político es el anuncio de una Ley de Amnistía, presentada como un paso hacia la “reconciliación nacional”.

Si bien el gobierno niega la existencia de presos políticos —calificándolos de delincuentes—, se ha iniciado un proceso de excarcelaciones que las ONG monitorean con cautela.

Alfredo Romero, director de la ONG Foro Penal, advirtió que la amnistía “no es una varita mágica” y señaló discrepancias en las cifras: mientras el gobierno habla de 895 liberados, la organización ha verificado 344.

Analistas como Guillermo Tell Aveledo consideran la propuesta como una “señal embrionaria” de transición, aunque advierten que todavía faltan condiciones estructurales para una apertura democrática plena.

La situación de Nicolás Maduro

Mientras Caracas se reacomoda, Nicolás Maduro cumple su primer mes detenido en una cárcel de Nueva York, enfrentando cuatro cargos federales, incluido el de narcoterrorismo.

El expresidente se declaró “no culpable” ante el tribunal estadounidense y espera una nueva audiencia para finales de marzo.

Aunque el ministro Diosdado Cabello asegura que la prioridad es el regreso de Maduro y de su esposa, Cilia Flores, la dinámica diaria del gobierno parece enfocada en garantizar la supervivencia institucional bajo las nuevas reglas de juego.

“Llegó la patria, llegó la paz”, coreaban los simpatizantes en las marchas, evidenciando el intento oficial de normalizar la vida política del país bajo la tutela de facto de la nueva administración interina.

​A un mes de la operación militar estadounidense que terminó con la captura de Nicolás Maduro, Delcy Rodríguez se afianza como la figura central de una transición inédita en Venezuela.La presidenta encargada, quien asumió el mando el pasado 5 de enero, ha liderado un giro pragmático en la gestión, marcado por conversaciones directas con la Casa Blanca y reformas económicas de corte liberal.“En estos 30 días, Venezuela ha transmutado y ha madurado el impacto de una agresión en tranquilidad”, afirmó Rodríguez desde el Palacio de Miraflores, destacando la ausencia de caos tras el descabezamiento de la cúpula chavista.El nuevo escenario político se caracteriza por una dualidad: mientras el oficialismo mantiene el reclamo público por la libertad de Maduro, en los despachos oficiales avanza una agenda de entendimiento con Estados Unidos.Teléfono rojo con WashingtonUno de los datos más relevantes de este primer mes es la comunicación fluida entre Caracas y Washington, rompiendo años de aislamiento diplomático.La propia Rodríguez confirmó haber sostenido conversaciones telefónicas “directas” con el presidente Donald Trump y con el secretario de Estado, Marco Rubio.Según la mandataria, estas charlas se basan en el “respeto interpersonal” y buscan construir una agenda de trabajo “desde las diferencias”.Trump, por su parte, calificó la relación inicial como “muy buena” y describió a la abogada venezolana como una persona con la que han “trabajado muy bien”.Esta distensión se materializó con la llegada a Caracas de Laura Dogu, nueva encargada de negocios de EE.UU., quien ya se reunió con Rodríguez en la sede de gobierno para trazar una hoja de ruta bilateral.Las tres fases del plan estadounidenseLa presencia de Dogu en Venezuela no es protocolar. La diplomática explicitó que la estrategia del Departamento de Estado contempla tres fases claras: estabilización, recuperación económica y reconciliación, y finalmente, transición.En este marco, el chavismo ha comenzado a ceder en áreas estratégicas que antes eran intocables para la “revolución bolivariana”.La Asamblea Nacional aprobó una reforma a la Ley de Hidrocarburos que reduce el rígido control estatal y abre las puertas a la inversión extranjera privada en el sector petrolero.Además, se anunció que los fondos sociales derivados de esta apertura estarán bajo supervisión de Estados Unidos, un esquema impensado durante la gestión de Maduro.Gabinete y estilo de gestiónEl ascenso de Delcy Rodríguez también trajo cambios en el estilo de liderazgo y en la conformación del gabinete.A diferencia de las largas alocuciones de sus predecesores, Rodríguez opta por mensajes “concisos” y una imagen más técnica y académica, aunque asumiendo plenamente su rol de comandante en jefe de la Fuerza Armada.En el plano ministerial, se destaca la fusión de ministerios económicos y la salida del empresario colombiano Alex Saab, extraditado previamente a EE.UU. y retornado a Venezuela en 2023, quien quedó fuera del nuevo esquema.Ley de Amnistía y presos políticosEn el plano interno, la medida de mayor impacto político es el anuncio de una Ley de Amnistía, presentada como un paso hacia la “reconciliación nacional”.Si bien el gobierno niega la existencia de presos políticos —calificándolos de delincuentes—, se ha iniciado un proceso de excarcelaciones que las ONG monitorean con cautela.Alfredo Romero, director de la ONG Foro Penal, advirtió que la amnistía “no es una varita mágica” y señaló discrepancias en las cifras: mientras el gobierno habla de 895 liberados, la organización ha verificado 344.Analistas como Guillermo Tell Aveledo consideran la propuesta como una “señal embrionaria” de transición, aunque advierten que todavía faltan condiciones estructurales para una apertura democrática plena.La situación de Nicolás MaduroMientras Caracas se reacomoda, Nicolás Maduro cumple su primer mes detenido en una cárcel de Nueva York, enfrentando cuatro cargos federales, incluido el de narcoterrorismo.El expresidente se declaró “no culpable” ante el tribunal estadounidense y espera una nueva audiencia para finales de marzo.Aunque el ministro Diosdado Cabello asegura que la prioridad es el regreso de Maduro y de su esposa, Cilia Flores, la dinámica diaria del gobierno parece enfocada en garantizar la supervivencia institucional bajo las nuevas reglas de juego.“Llegó la patria, llegó la paz”, coreaban los simpatizantes en las marchas, evidenciando el intento oficial de normalizar la vida política del país bajo la tutela de facto de la nueva administración interina.  La Voz