La Cámara de Casación facilitó hoy que el juicio oral contra Cristina Kirchner y otros 86 acusados por el caso de los Cuadernos de las Coimas sea presencial, en una renovada sala de audiencias, tres veces por semana y si los jueces lo deciden, puedan sesionar durante las vacaciones.
Además, los jueces de la Casación resolvieron eximir por seis meses del sorteo de nuevas causas al Tribunal Oral Federal N°7, y reenviar al resto de los tribunales orales las causas residuales que tenían los magistrados.
Ahora, la decisión final la tendrán los jueces Enrique Méndez Signori, Fernando Canero y Germán Castelli, que además pidieron a la Casación que les permitan contratar a más personal y habilitar un espacio físico, cuestiones que se derivaron a la Corte Suprema de Justicia.

El juicio por los Cuadernos de las Coimas contra Cristina Kirchner, exfuncionarios de su gobierno y empresarios que admitieron haber pagado sobornos para mantener sus contratos de obra pública, comenzó el 6 de noviembre pasado,
Dado que son 87 acusados y está previsto que declaren 650 testigos, se estima que se tratará de un juicio muy prolongado, máxime cuando los jueces del tribunal oral dispusieron que se realice solo una audiencia semanal y por Zoom.
El asunto generó preocupación entre los jueces de la Corte, en el Consejo de la Magistratura y en la Cámara de Casación, que le hicieron saber a los jueces que así no se podía seguir con el juicio de corrupción mas importante del país.
La fiscal de la causa, Fabiana León, también reclamó que el juicio se realice con mayor frecuencia, y lo propio hizo uno de los imputados.
Así las cosas, el Tribunal de Superintendencia Casación, integrado por los presidentes de cada sala, citó para el martes pasado a los jueces del caso.
Acudieron Méndez Signori y Canero, que expusieron que ellos ya venían pidiendo ayuda desde 2019, pero que no los escucharon, y señalaron que necesitaban que los aliviaran del trabajo que tenían por delante.
Así las cosas, tras la reunión celebrada ayer, los camaristas Daniel Petrone, Diego Barroetaveña, Ángela Ledesma, Carlos Mahiques y Mariano Borinsky resolvieron hoy darles facilidades para que aceleren el proceso.
Resolvieron poner a disposición del TOF7 la Sala Auditorium, que es como se conoce a la sala donde se desarrolló el primer juicio por el ataque a la AMIA.
Esa sala está en refacciones, pues se está modernizando con nueva tecnología para la puesta en marcha del sistema acusatorio, pero estará lista el 10 de diciembre.
Se trata de un amplio espacio para 200 personas, con más de 50 butacas en la planta baja y un pulman tipo teatro. Está ubicada en el edificio de Comodoro Py 2002. El TOF 7 está emplazado en el Palacio de Justicia de la calle Talcahuano.
Además, los jueces de Casación eximieron al tribunal oral por el término de seis meses del sorteo de nuevas causas, para garantizar “la eficacia, eficiencia, celeridad e inmediación en la celebración del juicio”.
Además, dispusieron “para una mejor gestión judicial del proceso y mayor eficacia en la administración de Justicia, poner a disposición” la nueva sala de juicios.
Estará disponible con una frecuencia de tres jornadas semanales, incluyendo días y horas inhábiles, es decir que los jueces pueden seguir sesionando por la tarde, y no de 9.30 a 13.30 como hasta ahora, y estará también utilizable “en futuras ferias judiciales”, es decir en estas vacaciones de verano e incluso en las próximas de invierno.
Los jueces del tribunal oral ahora decidirán. Por lo pronto y ante la exigencia de darle mayor velocidad e inmediatez al caso, decidieron luego de las quejas sumar una segunda audiencia semanal desde el 25 de noviembre.
Habían pedido además usar la sala especial donde se hizo el Juicio a las Juntas, en el Palacio de Tribunales, para hacer sesiones “híbridas”, esto es, semipresenciales, pero la Casación los envió a la sala AMIA..
No obstante, los magistrados destacaron en una extensa resolución de 14 carillas que se leyó al comienzo del juicio, el jueves pasado, que ellos venían pidiendo ayuda a la Corte Suprema, al Consejo de la Magistratura y a la Cámara de Casación desde 2019, hace seis años, y que no fueron oídos, salvo excepciones en cuanto a la provisión de nuevos empleados.
Los jueces del tribunal oral defendieron la modalidad virtual, pero al mismo tiempo dijeron que van a imprimir mayor celeridad y presencialidad.
Sobre todo, se pretende que las audiencias sean presenciales cuando, tras la lectura de la acusación, que ya lleva dos semanas y se extenderá hasta el 11 de diciembre próximo, comiencen las declaraciones indagatorias de los 87 acusados.
Eximió al tribunal de recibir nuevas causas durante seis meses y habilitó una sala para que el proceso sea presencial tres veces por semana y en vacaciones Política

