Ya pasaron dos semanas desde el derrumbre de uno de los estacionamientos subterráneos del complejo habitacional Estación Buenos Aires, y los más de 300 vecinos evacuados siguen sin poder volver a sus casas. A la incomodidad de estar instalados en hospedajes brindados por el gobierno porteño o en casas de familiares, se suma la angustia de no saber cuándo podrán volver a sus casas, o si acaso alguna vez podrán hacerlo.
La prohibición de ingresar a sus domicilios dispuesta por las autoridades se debe al riesgo de derrumbre del edificio, desarrollado por Procrear, en el cual se siguen realizando peritajes para determinar si existe o no daño estructural. Mientras, los vecinos siguen a la espera de definiciones oficiales sobre el avance de las tareas y sobre el cronograma para un eventual regreso.
Desde el derrumbe, se sucedieron comunicados oficiales y comenzó a tomar forma una investigación judicial. El Gobierno porteño informó en los primeros días tras el incidente que se desplegó un operativo de emergencia y que el reingreso de los vecinos dependería de evaluaciones técnicas y de las autorizaciones correspondientes.
En paralelo, la empresa constructora, Cosud, informó que avanzaría con tareas de apuntalamiento preventivo, la desvinculación de la zona afectada y la verificación del estado estructural, y que presentó un Plan Ejecutivo de Trabajo ante la Guardia de Auxilio para su aprobación. Consultadas por novedades y la posibilidad de un nuevo comunicado sobre el estado de la obra, fuentes de Cosud respondieron: “Por el momento, nada nuevo”. En paralelo, LA NACION preguntó al gobierno de la Ciudad sobre las condiciones de la torre y la situación de los vecinos evacuados, pero no obtuvo respuestas.
En medio de un clima de extrema incertidumbre, parte de los vecinos comenzó a organizarse para canalizar reclamos y asesorarse legalmente. El estudio del abogado Fernando Burlando se presentó en la causa y quedó como referencia para un grupo de residentes, quienes buscan centralizar información y seguir el curso del expediente.
Nuestra comunicación con COSUD y el Gobierno de la Ciudad está totalmente rota: solamente toman nota y eso es todo. No nos informan nada”, cuestiona Teresa Alfaro, una de las vecinas evacuadas. La residente vinculó el malestar que sienten ella y sus vecinos a la falta de precisiones sobre los próximos pasos, tanto en lo referido a la situación estructural del complejo como en materia habitacional.
La cobertura de los hospedajes de los vecinos evacuados volvió a actualizarse en las últimas horas. En algunos casos, la actualización de fechas se conoció con pocas horas de anticipación. Norma Ramírez, también evacuada, contó que se enteró de la renovación del alquiler el mismo día en que vencía su plazo anterior. “Me tuve que comunicar yo y firmar un reclamo con el estudio de Burlando para que me informen qué pasa con mi hospedaje”, contó a LA NACION.
Según dice, se repitieron situaciones similares con otros vecinos, que también recibieron la renovación en el límite del vencimiento, lo que incrementó la ansiedad por no saber si deberán volver a cambiar de alojamiento o si se sostendrán las condiciones actuales.
En las últimas horas, Ramírez señaló que el avance de la obra también se volvió un terreno de versiones cruzadas, sin confirmaciones oficiales para los vecinos. “Parece que terminaron la primera etapa, entre vecinos nos informamos, pero no hay nada oficial. Por eso es que estamos muy ansiosos”, dijo a este medio. Según pudo saber, la continuidad del proceso está atada a decisiones judiciales: “La fiscal tiene que evaluar para poder seguir con la etapa dos de restauración de la loza que se hundió”, agregó.
La vecina sumó además que continúa pendiente la situación de los vehículos afectados por el derrumbe y que, según lo que conversan entre residentes, podría requerirse intervención de compañías de seguros para verificar el estado de los autos. “Las aseguradoras piden documentación de los autos. Pero seguramente van a mandar a ver. El lugar está cerrado por policías. Es la fiscal la que determina seguir la obra de reconstrucción”, afirmó.
El reclamo también volvió a expresarse en la calle. El sábado pasado los vecinos realizaron una concentración en el barrio para pedir respuestas sobre el estado del edificio, el avance de las pericias y el esquema de asistencia. Según indicaron, una nueva convocatoria está prevista para el sábado 21 de marzo. “La fiscal sigue buscando un culpable y estamos a la espera del informe del equipo del Dr. Burlando y el sábado vamos a hacer otra marcha en el barrio como el sábado pasado”, expresó Alfaro.

Sin información sobre los próximos pasos a seguir, y reubicados en pensiones y casas de familiares, los vecinos esperan novedades sobre el estado de sus departamentos, a los que no saben si podrán volver; el asesoramiento de Burlando y nuevas movilizaciones en busca de respuestas Sociedad

