• 19 de mayo de 2026 08:45

Por primera vez en 339 años, un Colegio Nacional elegirá a una mujer como directora

Porradioplayjujuy

May 19, 2026

CÓRDOBA.– En 1998, por primera vez en su historia, ingresaron mujeres a estudiar en el Colegio Nacional de Monserrat, fundado en 1687 por Ignacio Duarte y Quirós. En tres semanas, la institución tendrá también por primera vez una directora.

El colegio, una de las dos instituciones dependientes de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), elegirá entre dos docentes de amplia trayectoria: María José Alcázar (Lista Ser Monserrat) y Gabriela Helale (Lista Pluralismo y Participación).

Las votaciones para definir quién asumirá el cargo se realizarán entre el 2 y el 4 de junio, en una semana en la que también se renovará el rectorado de la UNC. Están habilitados a sufragar docentes, estudiantes, graduados y también las familias de los alumnos, a través de una persona adulta representante por grupo.

Gabriela Helale, candidata a la dirección del Colegio Monserrat, en una elección que marcará un hecho inédito en la historia de la institución

Nacido como Real Colegio Convictorio de Nuestra Señora de Monserrat, el 1 de agosto de 1687, el presbítero cordobés Duarte y Quirós ofreció y donó todos sus bienes a ese fin a los religiosos jesuitas. Su edificio integra la Manzana Jesuítica de Córdoba, declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco en 2000. Es el colegio más antiguo del país con funcionamiento ininterrumpido desde su creación, siempre vinculado a la UNC, que también es la más antigua de la Argentina.

Fue un establecimiento exclusivo para varones hasta que, en 1998, se abrió también a mujeres. La discusión venía creciendo lentamente y cada vez resultaba más difícil sostener la exclusión. Quienes la defendían apelaban a la tradición y al argumento de que había sido “pensado” para varones. A esas razones se sumaron otras menos consistentes, como que la convivencia alteraría la disciplina o que el edificio no estaba preparado.

Alcázar es docente de inglés del colegio desde 2001 y secretaria académica desde 2023. Helale, también profesora de inglés desde 2005, fue secretaria administrativa y vicedirectora académica. Esta elección marca además la primera vez en que no hay lista única, aunque en el ámbito del colegio se habla más de “alternativa” que de “oposición”.

Gabriela Helale, candidata a la dirección del Colegio Monserrat, en una elección que marcará un hecho inédito en la historia de la institución

Alcázar lleva como compañeros de fórmula a Efraín Cejas y Hernán Moya. Su propuesta se centra en la innovación pedagógica y el desarrollo profesional docente, el fortalecimiento institucional y patrimonial, la internacionalización del colegio a través de «Monserrat en el mundo» —con programas de intercambio— y la profundización del sentido de comunidad y pertenencia.

En diálogo con LA NACION, Alcázar señaló que tanto ella como Helale tienen un largo recorrido en la institución y que el acceso de mujeres a cargos de gestión viene ampliándose desde hace años. “Adriana Verdi, la primera directora académica en 2010, inició este camino. Es un buen momento para que haya una mujer directora. Quizás sea el aporte de un liderazgo firme pero empático, con una sensibilidad distinta y con mayor búsqueda de consensos en la comunidad”, dijo.

La lista de Helale la completan María Elena Tarbine y Andrés Damiani. Entre sus ejes destaca la innovación educativa, “en un contexto de estudiantes hiperconectados que nos obligan a repensar la tarea docente, también en función de su salud mental”; la transparencia y la rendición de cuentas —“la UNC se destaca por eso y los colegios preuniversitarios deben sumarse”—, y una mayor apertura a la comunidad.

Patio del colegio Monserrat en la ciudad de Córdoba

En diálogo con LA NACION, Helale valoró que las mujeres “hoy podamos ocupar posiciones de liderazgo y gestión. Es la posibilidad de ofrecer miradas diversas. La complejidad educativa actual debe basarse en capacidades, formación y trayectorias”.

La actual vicedirectora académica, Felisa Díaz Gavier, reconoció que el hecho de que la nueva autoridad surja de una elección entre dos mujeres es “histórico”, aunque aclaró que no es sorpresivo. “Hace 30 años que entraron las primeras mujeres y desde entonces fueron ganando espacio no solo en las aulas, sino también en la gestión”, indicó.

A su criterio, lo relevante es que ambas candidatas trabajan para sostener la calidad y la excelencia de la educación pública. Díaz Gavier lleva 26 años en el Monserrat: fue docente de la última promoción exclusivamente masculina y de la primera promoción mixta. “Eran 16 chicas; una de ellas, que fue mi alumna, hoy es regente”, recordó.

Desde 1998, la presencia femenina creció hasta alcanzar hoy el 55% de la matrícula. “Hace años que el Centro de Estudiantes es presidido por una mujer; hemos tenido varias abanderadas y ganadoras de premios en ciencia y arte. La actual titular de la Federación Universitaria de Córdoba es egresada del Monserrat”, repasó, en referencia a Constance “Coni” Keegan.

Díaz Gavier también recordó que, cuando ingresó como docente, la sala de profesores estaba dividida entre hombres y mujeres. “Todavía era una etapa de transición”, señaló.

Largo camino judicial

El ingreso de mujeres al colegio fue el resultado de un proceso judicial que se extendió entre 1997 y 2000 y se convirtió en un caso emblemático sobre igualdad y no discriminación en la educación argentina.

El 6 de mayo de 1997, el Consejo Superior de la UNC aprobó por unanimidad la Ordenanza 2/97, que establecía que las inscripciones al Monserrat debían realizarse “sin distinción de sexo”.

La decisión desató tomas del colegio, protestas de docentes, padres y alumnos, presentaciones judiciales y una fuerte disputa pública en Córdoba. Un grupo de familias presentó amparos para frenar la medida, con el argumento de que tenían derecho a elegir una educación diferenciada por sexo y que la UNC no podía modificar la “tradición” del colegio.

El primer fallo relevante fue del juez federal Ricardo Bustos Fierro, el 19 de junio de 1997. Sostuvo que el Monserrat “es y debe ser” mixto, al considerar que no existía norma válida que impidiera el ingreso de mujeres. Sin embargo, cuestionó formalmente la ordenanza universitaria y declaró su “invalidez virtual”.

La resolución generó interpretaciones contrapuestas. Los defensores de la educación mixta destacaron el reconocimiento del carácter inclusivo del colegio, mientras que los sectores opositores valoraron la objeción a la ordenanza.

El fallo decisivo llegó el 29 de octubre de 1997, cuando la Cámara Federal de Apelaciones de Córdoba revocó parcialmente la decisión y respaldó la validez de la norma universitaria. Uno de los camaristas, Raúl Sánchez Freytes, sostuvo que la exclusión de mujeres había sido una práctica histórica, pero no una obligación jurídica.

Esa resolución habilitó la inscripción de alumnas para el ciclo lectivo 1998. Se presentaron 95 aspirantes; 44 aprobaron el examen de ingreso y se convirtieron en las primeras estudiantes del “Monse”.

Finalmente, en septiembre de 2000, la Corte Suprema de Justicia de la Nación confirmó la constitucionalidad del ingreso femenino. En su voto, el juez Enrique Petracchi señaló que mantener un colegio nacional dependiente de la UNC reservado solo para varones violaba principios de igualdad y tratados internacionales contra la discriminación.

También sostuvo que la solución no era crear una institución paralela para mujeres, sino garantizar la educación mixta en la ya existente, en línea con la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (Cedaw), incorporada a la Constitución en 1994.

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