• 10 de abril de 2026 01:39

Platense fue empuje y corazón, pero debutó en la Copa Libertadores con una derrota ante Corinthians

Porradioplayjujuy

Abr 9, 2026

Fue un debut copero amargo para Platense. Lejos de las expectativas y las ilusiones de su gente. Más allá de la fiesta en las tribunas y garra en el campo de juego, el Calamar perdió 2 a 0 ante Corinthians y arrancó con el pie izquierdo su camino en su primera Copa Libertadores. Así y todo, los 25.000 hinchas presentes en el estadio Ciudad de Vicente López no dejaron de alentar en una jornada histórica, cargadas de sensaciones encontradas por el resultado adverso. Fue la explosión de los humildes ante el poderoso, que a lo largo de noventa minutos mostró más jerarquía y no perdonó las situaciones de gol que tuvo.

Platense y Corinthians no se habían enfrentado nunca, ni en amistosos. Y la invitación internacional generó presencias sorpresa en este jueves, como la de Ramón Díaz -DT que estuvo en el Timao hace poco-. Estuvieron las banderas de siempre y gorros armados para la ocasión, elegantes y creativos. Platense tomó este partido como un ingreso con alfombra roja a la Copa Libertadores, sobre todo por el camino recorrido. Hace apenas cinco años estaba ascendiendo a Primera. En 2025 se dio el gusto de ser campeón del torneo Apertura y su primer partido en el certamen más prestigioso de la Conmebol en 2026 tuvo mucho para sentirse orgulloso, pero terminó perdiendo ante Corinthians por 2-0. Encima terminó expulsado el lateral derecho Juan Saborido, luego de una revisión del VAR por un planchazo a Matheus Bidu.

La hinchada de Platense, en el debut histórico del Calamar en la Copa Libertadores, ante Corinthians, en Vicente López

Platense fue dueño del primer tiempo e incluso en el comienzo del segundo tuvo dos chances buenísimas para llegar al gol, pero el arquero Hugo Souza terminó como una de las figuras desviando dos cabezazos, el primero de Lencina y el segundo del central Vázquez. Como contrapartida, el 8 rival (que es argentino y juega de 10) apareció con dos pinceladas para habilitar a los compañeros y definir el partido: Rodrigo Garro habilitó primero a Kayke y luego a Yuri Alberto con dos toques sutiles de zurda para marcar la diferencia. Y también había sido Garro quien habilitó a Yuri Alberto en la chance más clara de la primera etapa, la única del visitante. Fue un equipo brasileño en donde están Jesse Lingard (ingresó recién sobre el final) y Memphis Depay (no viajó por estar lesionado), pero la principal jerarquía la aportó un enganche argentino.

Primera gran asistencia de Garro

Le pesó mucho a Platense experimentar la sensación de la primera vez en el máximo torneo continental. Esos cánticos que rápidamente se tornaron en una agradecida plegaria apenas el árbitro decretó el final del partido, entregaron, a la hora de las expresiones emocionales, un reflejo exacto de lo que había sucedido sobre el césped del estadio Ciudad de Vicente López. Platense perdió sin reprocharse nada. Hizo lo que pudo y fue competitivo mientras mantuvo el orden. Aunque el inobjetable triunfo del poderoso Corinthians no da para tanto análisis futbolístico, sí obliga a internarse en la noche que quedará marcha a fuego en la línea de tiempo.

Fueron 121 años esperando este momento. Todo una vida resumida a la perfección en una añeja bandera colgada sobre la popular que da a la avenida General Paz: “Morir nunca. Rendirse jamás”. Esa frase parece ser la ley que los aúna y que le da fuerzas. La que después de 22 años pululando en el ascenso lo llevó a ganar la liga en 2025 y la que hoy le permite jugar la copa más importante, la que no juegan River, Racing, Independiente ni San Lorenzo. Porque como lo cantó el entrañable Polaco Goyeneche en el tango Naranjo en flor: “primero hay que saber sufrir…” Y sufrió: esta primera aventura copera parece no ser para nada fácil.

El gol de Kayke, picando la pelota ante la salida de Borgogno

Razón por la cual todos quisieron estar ahí para vivirlo desde el alma. Desde la dupla técnica campeona, Favio Orsi y Sergio Gomez, hasta los fantasmas insepultos, las glorias del pasado, los vitalicios de siempre, los pibes del Barrio Mitre, los ídolos modernos, los símbolos y los mitos de Saavedra. No quedó uno sin la piel sensibilizada y el corazón a mil pulsaciones: “Ahora me puedo morir tranquilo”, exclama Pedro, de 94 años. “No creo que vuelva a vivir algo más”, agrega. Como también le pasará a Fausto, de apenas 8 años, con el paso del tiempo. “No me olvido más”, comenta.

Desde bien temprano, el puente de Zapiola se transformó en un shopping a cielo abierto: Gorritos Pilusos a $20.000, bufandas a $15.000 y camisetas imitación de marca oficial a $30.000. Todo se vendió más rápido que los choripanes y las hamburguesas. “Hoy salvo el mes”, se animó a vaticinar Oscar, el sexagenario vendedor.

El festejo de Yuri Alberto para el 2-0 de Corinthians en la cancha de Platense

Ni hablar de lo que fue el recibimiento del equipo en el momento que pisó el césped. No se escuchó nada por el rugido de la gente. No quedó un hincha por pararse a cantar y emocionarse hasta las lágrimas. Desde la popular Goyeneche, rápidamente, se esparció en forma de plegaria: “Vamos Platense que tenemos que ganar”. Hasta 600 hinchas paulistas ubicados sobre la popular Julio Cozzi observaron, azorados, tanta pasión y tanto color. No quedó un rincón del estadio sin adornar con las legendarias banderas: “De Saavedra al continente” y “Pibes del Barrio Mitre presentes”.

Detrás de todo ese laberinto de pasiones que encierra y despierta el fútbol, hubo noventa minutos jugados en intensidad y cargados de expectativas. Obviamente, empujado por gente, fue el local el que rápidamente asumió el protagonismo, el que se adueñó de la posesión del balón y el que arrinconó a su rival en campo adversario. Poco le importó tener enfrente a uno de los clubes más poderosos del continente, con un plantel valuado en 154.300.000 millones de euros, según el sitio Transfermarkt. Algo que lo ubica como el 4° equipo con mayo valor de mercado de la presente Copa Libertadores, solo por debajo del Flamengo, Palmeiras y Cruzeiro. Para darse una idea de las enormes diferencias económicas que existe entre un equipo y otro, solo el valor de sus dos hombres más cotizados, Yuri Alberto (25 millones) y Breno (22 millones), duplican al costo total de todo el plantel de Platense (28.000.300).

Lo mejor del partido

Sin embargo, esa superioridad local que había existido durante los primeros cuarenta y cinco minutos, viró drásticamente en el segundo tiempo y fue un duro mazazo para todos los hinchas Calamares. De nada sirvió ese dominio efímero insinuó en los primeros minutos el conjunto local. Cuando se confió de la superioridad que generaba en la mitad de la cancha y las situaciones de gol comenzaban a llegar, se descuidó defensivamente y dejó espacios para los veloces delanteros brasileño.

El árbitro Piero Maza expulsa a Saborido

Así, a los siete minutos, el delantero Kayke recibió un buen pase en profundidad del argentino Rodrigo Garro por el costado izquierdo del área y, ante el achique del arquero Borgogno, la picó para el 1-0.

Con el alma herida y las garganta quebradas, los hinchas Calamares siguieron su fiesta y buscaron contagiar de optimismo a sus jugadores. Sin embargo, la reacción -desde el campo de juego- no llegó a plasmarse. A los 25 minutos, otro pase filtrado de Garro dejó mano a mano a Yuri Alberto, que definió fuerte y cruzado para poner el 2-0. En ese instante lo que era fiesta en las tribunas se transformó en un silencio cruel por el reclamo de algún hincha. Y esa locura que anidó en los corazones calamares durante gran parte de la histórica jornada se esfumó en tibios aplausos y cantos desencantados que marcaron un regreso a casa con una mezcla de orgullo y tristeza.

​En el equipo brasileño debutó como DT Fernando Diniz, quien le ganó la final de 2023 al Boca de Almirón con Fluminense; Rodrigo Garro fue la gran figura y fue expulsado Saborido tras una revisión del VAR  Fútbol