• 6 de abril de 2026 18:50

La Casa Rosada le prohibió el acceso a periodistas acreditados de medios que publicaron notas de la campaña de espionaje ruso contra Milei

Porradioplayjujuy

Abr 6, 2026

“¿Usted es del área de prensa? ¿Su nombre?“. Las preguntas se repitieron este lunes en la puerta de ingreso a la Casa Rosada. Bajo la llovizna que cubría Buenos Aires, una agente de la Policía Federal y un efectivo de Casa Militar tomaban lista y chequeaban los nombres en la pantalla de su celular. Así, varios periodistas acreditados se enteraron de que no podían pasar.

El Gobierno decidió restringir el acceso a periodistas de medios que publicaron artículos identificados con una campaña de espionaje ruso para desacreditar al gobierno de Javier Milei durante 2024.

“Es una medida preventiva hasta esclarecer los hechos”, dijeron voceros oficiales ante la consulta de LA NACION. Ante la pregunta específica sobre los medios alcanzados por la decisión, evitaron compartir el listado y apuntaron: “Todos los que están involucrados”.

La medida, según pudo saber LA NACION, se extendió a la Cámara de Diputados, que preside Martín Menem. Le comunicaron al Círculo de Periodistas Parlamentarios que suspenden las acreditaciones de los medios La Patriada, el Destape, A24 y Gritos del Sur. Aclararon que no era algo “personal” con los periodistas, sino con los medios.

“En el Senado no va a ocurrir”, le respondieron a LA NACION desde la Cámara que preside Victoria Villarruel, enfrentada con Milei.

La reacción del Gobierno podría ir más allá: en la Casa Rosada evalúan convocar “en las próximas horas” a los responsables de los medios señalados “para que ”expliquen” lo sucedido, afirmó una fuente oficial.

“Podría haber casos de traición a la patria. Hubo injerencia de un país extranjero sobre la Argentina”, agregó el funcionario.

Según pudo saber LA NACION, hubo al menos seis casos −entre ellos El Destape, FM La Patriada, Tiempo Argentino, A24 y Ámbito Financiero− en los que periodistas acreditados no pudieron ingresar este lunes a la Casa Rosada para cubrir las actividades de la administración nacional. Tampoco se les informó por cuánto tiempo se extendería la prohibición para desempeñar su tarea.

La información sobre lo sucedido alrededor del caso se conoció el último viernes, según reveló un consorcio de investigación periodística que accedió a una filtración de documentos e informes de inteligencia rusos.

Tal como contó LA NACION el último viernes, un consorcio de periodistas de investigación accedió a una filtración de informes de inteligencia rusos en los que se reveló que un grupo de espionaje conocido como “La Compañía” desarrolló una campaña mediática y política para desacreditar al gobierno libertario durante 2024.

La campaña de desprestigio consistió en una serie de maniobras de “guerra híbrida” dirigidas a cuestionar al presidente Milei y a su gobierno con la difusión de noticias verdaderas y falsas, fomentar divisiones internas dentro del oficialismo, apoyar a la oposición por diversos medios y alentar conflictos con países vecinos.

Según el material al que accedió el consorcio de periodistas, la campaña de desacreditación incluyó la realización de encuestas, reuniones y sesiones informativas sobre partidos políticos y sindicatos, perfiles de líderes políticos y “entrevistas con expertos”, incluyendo “políticos (peronistas), politólogos de la oposición y economistas”.

Los trabajos de “La Compañía” en la Argentina también abarcaron análisis de la situación militar-industrial argentina y de los recursos petrolíferos en la Antártida, una campaña para promover proyectos de ley contra la adhesión de la Argentina al Grupo de Contacto de Amigos de Ucrania y un plan para apoyar a los candidatos de la oposición en las elecciones legislativas que se desarrollaron durante 2025.

La filtración abarca un total de 76 documentos sensibles a los que accedieron el medio africano The Continent, que lo compartió con un consorcio de medios de investigación que incluye a openDemocracy (Gran Bretaña), Dossier Center e iStories (Rusia), All Eyes on Wagner y Forbidden Stories (Francia), además de Filtraleaks, que lidera el periodista argentino Santiago O’Donnell.

La filtración dejó en evidencia, cuantificó y hasta cotizó el valor de “una red para la distribución de contenidos mediáticos en los medios de comunicación argentinos y en el segmento local de las redes sociales”. Para eso, detalló más de 250 artículos de noticias, análisis y opinión que se publicaron en más de 20 medios de comunicación digitales entre junio y octubre de 2024 a un costo de al menos 283.100 dólares, convirtiendo a la Argentina en el país de América Latina y África donde más dinero desembolsó Rusia para esos fines, de acuerdo con lo revelado.

La Casa Rosada, en tanto, ya había denunciado la injerencia de “La Compañía” en la Argentina. En junio de 2025, acusó a cinco ciudadanos rusos, residentes en el país, de desarrollar tareas sospechosas en coordinación con el Kremlim. Entre ellos, señaló a Lev Konstantinovich, al que identificó como el “encargado de financiamiento y de promover vínculos con colaboradores locales”, y a su esposa, Irina Iakovenko.

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