• 9 de marzo de 2026 16:57

Atlético Mineiro-Cruzeiro: final con trompadas y patadas; el argentino Villalba se enfrentó con Hulk

Porradioplayjujuy

Mar 8, 2026

El segundo partido de Eduardo Domínguez en el fútbol brasileño terminó con una derrota en la final del torneo estadual de Minas Gerais y en un cierre escandaloso, con una batalla campal entre casi todos los jugadores de los dos equipos. Atlético Mineiro, dirigido por el entrenador argentino, cayó ante Cruzeiro por 1-0.

La última jugada del partido, disputado en el Mineirão de Belo Horizonte, desató el escándalo. Se disputaban los últimos segundos de los seis minutos adicionados cuando el arquero del Mineiro, Everson, atajó una pelota en un choque con Christian, que quedó en el piso, mientras el guardavalla apoyaba sus dos rodillas sobre el torso en un evidente intento de agresión.

Inmediatamente se armó un tumulto, con titulares y suplentes de ambos equipos. Hubo empujones al principio y enseguida se pasó a una escala superior, con trompadas y patadas. Lo que había empezado en el área chica de Atlético Mineiro se extendió al resto del campo. Volaron trompadas y patadas.

El comienzo de todo: el arquero de Mineiro agrede a Christian

La seguridad privada y los auxiliares de ambos equipos intentaban separar y apaciguar los ánimos, pero el descontrol era cada vez mayor. Uno de los más enardecidos era el experimentado arquero de Cruzeiro, Cássio, a quien no podían detener en su persecución de varios rivales.

En un momento, las cámaras tomaron el enfrentamiento entre el defensor argentino Lucas Villalba y Hulk, uno de los jugadores más corpulentos del fútbol brasileño, con un bíceps y cuádriceps desarrollados por encima de la media. El lateral izquierdo -ahora ocupa el puesto de zaguero central- surgido en Independiente lo persiguió y le tiró un par de patadas a Hulk, que respondió con un puñetazo e intentó correrlo para vengarse, siendo detenido por guardias de seguridad.

Final con trompadas y patadas

Cruzeiro ganó con un gol de Kaio Jorge, a los 15 minutos del segundo tiempo. En el campo no hubo expulsados porque la acción que originó la gresca fue la última del encuentro. Es de suponer que a partir del informe del árbitro Matheus Delgado se tomarán duras sanciones disciplinarias.

Cuando regresó la calma, se procedió a la ceremonia de premiación como si nada hubiera pasado. Cruzeiro recibió la copa y festejó en el podio. Kaio Jorge tuvo tiempo de dejar una frase provocadora para el adversario: “La próxima vez, el gobierno de Minas Gerais debería permitir la entrada sólo a los hinchas del Cruzeiro, porque no escuché a sus hinchas [del Atlético] cantar en ningún momento”. Durante los incidentes, Kaio Jorge le aplicó una trompada en la mandíbula a Gabriel Delfim, arquero suplente del Mineiro.

En el campeón, además de Villalba, el otro argentino titular fue el volante Lucas Romero. Cruzeiro es dirigido por Tité, exconductor de la selección de Brasil. En declaraciones en el campo, Villalba, con una bandera argentina sobre los hombros, pidió disculpas.

En la conferencia de prensa, el principal malestar de Domínguez fue futbolístico por el rendimiento de su equipo. Fue muy crítico y dejó varias advertencias: “No era el plan que habíamos pensado. Lo que hablé en el vestuario es que nos tenemos que mirar en el espejo. No hay que buscar excusas, seguramente me he equivocado, en la alineación, en la estrategia, en los cambios. Tengo muy en claro que debemos prepararnos mejor, si no va a ser difícil. Todos van a tener su lugar: o lo cuidás o lo ocupa otro. Hoy no jugamos como si fuera una final; ellos sí. Se notó. Necesitamos hechos, lo hablé en el vestuario, no tengo problemas en decirlo. Este camino recién comienza para mí, y el que no corre, no va a jugar conmigo. No necesitamos los datos del GPS para saber que hoy ellos corrieron más”. Esta final fue el segundo cotejo de Domínguez; en las semifinales le había ganado 4-2 a América MG. Un desembarco caliente para el “Barba”, como lo bautizó la hinchada de Estudiantes. Con derrota e indisciplina.

​En la definición del estadual de Minas Gerais, Mineiro, dirigido por Eduardo Domínguez, perdió 1-0; el bochorno empezó en la última jugada  Fútbol