Fin de semana largo de Carnaval y la tele encendida en la TV Pública muestra una entrevista de Coki Ramírez a Los Caligaris, quienes están a punto de afrontar su show en una fiesta popular de la ciudad bonaerense de Lincoln.
El diálogo es fluido y fraterno. Se basa en un coleguismo sincero que da cuenta tanto de la felicidad de la conductora como de la comodidad de los artistas abordados.
En otras palabras, es evidente que la cantante cordobesa ha encontrado su lugar en el mundo en Se siente Argentina, el programa de las previas festivaleras que viene desde hace años en un canal estatal que el gobierno siempre tiene en jaque. De hecho, Manuel Adorni, jefe de Gabinete de Ministros, dijo hace unos días que evalúan cerrarlo.
“Es algo que por un lado es impensado, pero por el otro, no tanto. Es que estoy ejerciendo un rol de comunicadora”, contó sobre este nuevo rol la también exparticipante de Bailando por un sueño, en contacto con La Voz en Vivo.
“No tengo título de locutora ni de periodista, pero toda mi vida soñé con poder estar en un programa así. Sobre todo, destaco que se hable de arte y de cultura en una televisión tan violenta y con tan poco encendido. Recibo literalmente a amigos, porque ya son más de 25 años en el ambiente musical. Ayer (por el lunes feriado de Carnaval) entrevisté a los chicos de Los Caligaris y a la Pepa Brizuela. Es muy loco y muy disfrutable poder estar en ese rol de entrevistadora pero a la vez de colega”, añade.
Coki siente que la gente nota la buena vibra general de las entrevistas y asegura que le agradece el resultado, tanto en chats en vivo como en comentarios de redes. “La Televisión Pública es el canal más federal que hay. Cuando pensaron en mí, no podía creerlo, porque han sido muchos años golpeando puertas y esta se abrió sin fuerza. Me dijeron: ‘Pensamos en vos, sos la persona para esto’”, suma.
–¿Cómo surgió la oportunidad?
–El director artístico del canal me lo ofreció. Fui a una reunión para un programa de viajes, pero nos enganchamos hablando de Alta Gracia y de festivales. Yo ya tenía identificado a Se siente Argentina, me parecía que era un buen espacio para aportar. Un par de meses después, me llamó a su oficina y me dijo: “La semana que viene empezás”. No lo podía creer porque acá las cosas no funcionan así. Es un ambiente difícil lleno de acosadores”.
Coki Ramírez se siente bendecida de poder trabajar con un exproductor de Juan Alberto Badía y con otros número uno: “Es un equipo impresionante donde los artistas quieren venir porque no tienen otro lugar donde mostrar sus canciones”.
“Conectamos a todo el país y estoy aprendiendo sobre culturas diversas. Cada vez que viene un invitado me pide que cante algo con él y me siento feliz; todo es genuino”, amplió.
–Vuelvo sobre eso que planteabas segundos atrás: ¿siguen los acosadores a sus anchas en el ambiente del espectáculo?
–Sí, es hartante. Es reunirte y perder el tiempo; me ha pasado de ir a reuniones y que me digan “¿vamos a una cenita?”. Se te cierran puertas porque sabés que por ahí no es; hay caminos que no son para forzar. Hay hombres que no lo entienden ni se dan cuenta de lo que hacen. Te hacen perder el tiempo después de reunirte diez veces. Es una triste realidad ver que hay chicas dispuestas a hacerlo, pero no es mi caso. Yo he hecho todo con mucho esfuerzo y mi dignidad intacta. Además de acosos, hay mafias. Mi manager es mujer y, al ser dos mujeres, a veces no nos toman tan en serio. Nos tildan de “jodidas” porque somos profesionales y estrictas, especialmente cuando hay dinero de por medio. De cada diez propuestas, nueve te hacen perder el tiempo o te ningunean el trabajo.
–En nuestra TV, siempre se busca a la nueva Susana, Moria o Mirtha. ¿Te anotás en esa carrera?
–Mientras más pasan los años, no puedo evitar ser como soy. Me han dicho que disimule o que no diga ciertas cosas, pero no puedo evitar ser yo. Es por eso que algunos me comparan con Susana. Pero lo cierto es que no imito a nadie y sólo quiere ser cada vez más Coki. Ahora me pasan cosas maravillosas que tienen que ver con lo que fui sembrando. Ahora conduzco en el mismo estudio donde hace 15 años estuve como invitada cantando folklore.
–¿Cuál es la lógica productiva de “Se siente Argentina”?
–El programa se graba los lunes y martes y sale los fines de semana, pero en verano es en vivo cubriendo festivales. Me impresiona cómo se ve en el interior. Cuando piso Aeroparque, gente de Neuquén o Tucumán me reconoce. Lo ve todo el país porque es algo sano. El folklore está muy en auge y hay muchos artistas jóvenes en el interior que ya lo maman desde su casa. El festival en el Hipódromo de Palermo que produjimos estuvo lleno. En general, Buenos Aires no le da entidad a nada que sea del interior, salvo noticias de incendios. Mi programa es el único producido 100% por el canal y el más visto. El rating se mide en Buenos Aires, pero si se midiera en el interior, los números serían muy diferentes.
Esta oportunidad que asegura estar aprovechando le permitió a Coki concluir que no hay que forzar las cosas y que sólo basta “ir por el camino del bien”. “He tenido momentos de depresión en los que sentí que se me venía el mundo abajo, pero muchas veces los ‘no’ son señales de que por ahí no es. Al final, entendí que la venía remando y alguien me valoró”, concluye.
–Siempre te preguntan por tu vínculo con Marcelo Tinelli…
–No sigo relacionada con él. Tengo su celular pero no nos escribimos. Siempre fue todo muy cordial entre nosotros. La última vez que estuve en el Bailando fue hace cuatro años y la relación fue de buena onda, de disposición para laburar. Sobre sus problemas actuales, desconozco el tema económico. A mí me pagó.
–¿Cómo sigue tu carrera? La cantante sigue, ¿no?
–Sigo cantando a full y quiero hacer colaboraciones con artistas que vienen al programa, como Juan Fuentes o Los Caligaris. Además, saqué un nuevo single en homenaje a Alejandra “Locomotora” Oliveras: Mujer salvaje. Es una composición mía que habla de la resiliencia. Íbamos a hacer el videoclip juntas, pero ella falleció antes. Me gusta el folklore por mi viejo, he escuchado cuarteto y de todo, siempre con respeto. Que folkloristas número uno me inviten es maravilloso; me largué a llorar al entrevistar a Cuti Carabajal, por ejemplo. Hoy me siento una bendecida y exitosa. Empecé a laburar mucho en mí para salir de las malas sensaciones y hacer todo con ganas y sonrisas. Tengo quilombos como todos, pero hoy me siento muy bien.
Fin de semana largo de Carnaval y la tele encendida en la TV Pública muestra una entrevista de Coki Ramírez a Los Caligaris, quienes están a punto de afrontar su show en una fiesta popular de la ciudad bonaerense de Lincoln. El diálogo es fluido y fraterno. Se basa en un coleguismo sincero que da cuenta tanto de la felicidad de la conductora como de la comodidad de los artistas abordados. En otras palabras, es evidente que la cantante cordobesa ha encontrado su lugar en el mundo en Se siente Argentina, el programa de las previas festivaleras que viene desde hace años en un canal estatal que el gobierno siempre tiene en jaque. De hecho, Manuel Adorni, jefe de Gabinete de Ministros, dijo hace unos días que evalúan cerrarlo. “Es algo que por un lado es impensado, pero por el otro, no tanto. Es que estoy ejerciendo un rol de comunicadora”, contó sobre este nuevo rol la también exparticipante de Bailando por un sueño, en contacto con La Voz en Vivo.“No tengo título de locutora ni de periodista, pero toda mi vida soñé con poder estar en un programa así. Sobre todo, destaco que se hable de arte y de cultura en una televisión tan violenta y con tan poco encendido. Recibo literalmente a amigos, porque ya son más de 25 años en el ambiente musical. Ayer (por el lunes feriado de Carnaval) entrevisté a los chicos de Los Caligaris y a la Pepa Brizuela. Es muy loco y muy disfrutable poder estar en ese rol de entrevistadora pero a la vez de colega”, añade.Coki siente que la gente nota la buena vibra general de las entrevistas y asegura que le agradece el resultado, tanto en chats en vivo como en comentarios de redes. “La Televisión Pública es el canal más federal que hay. Cuando pensaron en mí, no podía creerlo, porque han sido muchos años golpeando puertas y esta se abrió sin fuerza. Me dijeron: ‘Pensamos en vos, sos la persona para esto’”, suma.–¿Cómo surgió la oportunidad?–El director artístico del canal me lo ofreció. Fui a una reunión para un programa de viajes, pero nos enganchamos hablando de Alta Gracia y de festivales. Yo ya tenía identificado a Se siente Argentina, me parecía que era un buen espacio para aportar. Un par de meses después, me llamó a su oficina y me dijo: “La semana que viene empezás”. No lo podía creer porque acá las cosas no funcionan así. Es un ambiente difícil lleno de acosadores”.Coki Ramírez se siente bendecida de poder trabajar con un exproductor de Juan Alberto Badía y con otros número uno: “Es un equipo impresionante donde los artistas quieren venir porque no tienen otro lugar donde mostrar sus canciones”. “Conectamos a todo el país y estoy aprendiendo sobre culturas diversas. Cada vez que viene un invitado me pide que cante algo con él y me siento feliz; todo es genuino”, amplió.–Vuelvo sobre eso que planteabas segundos atrás: ¿siguen los acosadores a sus anchas en el ambiente del espectáculo? –Sí, es hartante. Es reunirte y perder el tiempo; me ha pasado de ir a reuniones y que me digan “¿vamos a una cenita?”. Se te cierran puertas porque sabés que por ahí no es; hay caminos que no son para forzar. Hay hombres que no lo entienden ni se dan cuenta de lo que hacen. Te hacen perder el tiempo después de reunirte diez veces. Es una triste realidad ver que hay chicas dispuestas a hacerlo, pero no es mi caso. Yo he hecho todo con mucho esfuerzo y mi dignidad intacta. Además de acosos, hay mafias. Mi manager es mujer y, al ser dos mujeres, a veces no nos toman tan en serio. Nos tildan de “jodidas” porque somos profesionales y estrictas, especialmente cuando hay dinero de por medio. De cada diez propuestas, nueve te hacen perder el tiempo o te ningunean el trabajo.–En nuestra TV, siempre se busca a la nueva Susana, Moria o Mirtha. ¿Te anotás en esa carrera?–Mientras más pasan los años, no puedo evitar ser como soy. Me han dicho que disimule o que no diga ciertas cosas, pero no puedo evitar ser yo. Es por eso que algunos me comparan con Susana. Pero lo cierto es que no imito a nadie y sólo quiere ser cada vez más Coki. Ahora me pasan cosas maravillosas que tienen que ver con lo que fui sembrando. Ahora conduzco en el mismo estudio donde hace 15 años estuve como invitada cantando folklore.–¿Cuál es la lógica productiva de “Se siente Argentina”?–El programa se graba los lunes y martes y sale los fines de semana, pero en verano es en vivo cubriendo festivales. Me impresiona cómo se ve en el interior. Cuando piso Aeroparque, gente de Neuquén o Tucumán me reconoce. Lo ve todo el país porque es algo sano. El folklore está muy en auge y hay muchos artistas jóvenes en el interior que ya lo maman desde su casa. El festival en el Hipódromo de Palermo que produjimos estuvo lleno. En general, Buenos Aires no le da entidad a nada que sea del interior, salvo noticias de incendios. Mi programa es el único producido 100% por el canal y el más visto. El rating se mide en Buenos Aires, pero si se midiera en el interior, los números serían muy diferentes.Esta oportunidad que asegura estar aprovechando le permitió a Coki concluir que no hay que forzar las cosas y que sólo basta “ir por el camino del bien”. “He tenido momentos de depresión en los que sentí que se me venía el mundo abajo, pero muchas veces los ‘no’ son señales de que por ahí no es. Al final, entendí que la venía remando y alguien me valoró”, concluye.–Siempre te preguntan por tu vínculo con Marcelo Tinelli…–No sigo relacionada con él. Tengo su celular pero no nos escribimos. Siempre fue todo muy cordial entre nosotros. La última vez que estuve en el Bailando fue hace cuatro años y la relación fue de buena onda, de disposición para laburar. Sobre sus problemas actuales, desconozco el tema económico. A mí me pagó.–¿Cómo sigue tu carrera? La cantante sigue, ¿no?–Sigo cantando a full y quiero hacer colaboraciones con artistas que vienen al programa, como Juan Fuentes o Los Caligaris. Además, saqué un nuevo single en homenaje a Alejandra “Locomotora” Oliveras: Mujer salvaje. Es una composición mía que habla de la resiliencia. Íbamos a hacer el videoclip juntas, pero ella falleció antes. Me gusta el folklore por mi viejo, he escuchado cuarteto y de todo, siempre con respeto. Que folkloristas número uno me inviten es maravilloso; me largué a llorar al entrevistar a Cuti Carabajal, por ejemplo. Hoy me siento una bendecida y exitosa. Empecé a laburar mucho en mí para salir de las malas sensaciones y hacer todo con ganas y sonrisas. Tengo quilombos como todos, pero hoy me siento muy bien.

