En un contexto económico donde los argentinos buscan alternativas para dolarizar ahorros y generar ingresos estables, surge una propuesta que combina tecnología, movilidad y renta pasiva: invertir en Uber sin necesidad de manejar.
El esquema se apoya en una alianza estratégica entre la plataforma y la firma especializada De Rentas, que ofrece un modelo de gestión integral para quienes desean ingresar al negocio del transporte privado sin involucrarse en la operación diaria.
Cómo invertir en Uber sin tener la necesidad de manejar
Tradicionalmente, generar ingresos con la aplicación implicaba disponer de un vehículo propio y dedicar horas al volante. El nuevo formato rompe con esa lógica. El inversor adquiere un auto, generalmente 0 km o de modelo reciente, y lo incorpora a una flota administrada por De Rentas.

A partir de ese momento, pasa a desempeñar el rol de “socio de flota”: conserva la titularidad del vehículo, pero delega toda la gestión operativa.
El modelo apunta a transformar un bien tangible en una fuente de renta periódica. La empresa gestora se encarga de seleccionar y calificar conductores, organizar turnos, supervisar el mantenimiento preventivo, gestionar seguros y monitorear el rendimiento de la unidad.
La tecnología permite controlar recorridos, tiempos de uso y facturación, con el objetivo de maximizar la productividad del vehículo.
En cuanto a los requisitos de ingreso, la inversión inicial ronda los 12.000 dólares, o su equivalente en pesos, para la compra total o parcial del automóvil.

Se priorizan unidades con GNC o alta eficiencia de combustible, ya que el ahorro en costos operativos incide directamente en la rentabilidad. Una vez firmado el contrato, el inversor comienza a percibir ingresos semanales o mensuales, según el esquema acordado.
Uno de los argumentos centrales del modelo es su comparación con el mercado inmobiliario. Según la firma, la renta proyectada puede equipararse a la de un departamento en alquiler, pero con una inversión significativamente menor.
Además, el flujo constante de viajes dentro de la plataforma permite una ocupación elevada de las unidades, lo que aporta previsibilidad.
En un contexto económico donde los argentinos buscan alternativas para dolarizar ahorros y generar ingresos estables, surge una propuesta que combina tecnología, movilidad y renta pasiva: invertir en Uber sin necesidad de manejar. El esquema se apoya en una alianza estratégica entre la plataforma y la firma especializada De Rentas, que ofrece un modelo de gestión integral para quienes desean ingresar al negocio del transporte privado sin involucrarse en la operación diaria.Cómo invertir en Uber sin tener la necesidad de manejarTradicionalmente, generar ingresos con la aplicación implicaba disponer de un vehículo propio y dedicar horas al volante. El nuevo formato rompe con esa lógica. El inversor adquiere un auto, generalmente 0 km o de modelo reciente, y lo incorpora a una flota administrada por De Rentas.A partir de ese momento, pasa a desempeñar el rol de “socio de flota”: conserva la titularidad del vehículo, pero delega toda la gestión operativa.El modelo apunta a transformar un bien tangible en una fuente de renta periódica. La empresa gestora se encarga de seleccionar y calificar conductores, organizar turnos, supervisar el mantenimiento preventivo, gestionar seguros y monitorear el rendimiento de la unidad. La tecnología permite controlar recorridos, tiempos de uso y facturación, con el objetivo de maximizar la productividad del vehículo.En cuanto a los requisitos de ingreso, la inversión inicial ronda los 12.000 dólares, o su equivalente en pesos, para la compra total o parcial del automóvil. Se priorizan unidades con GNC o alta eficiencia de combustible, ya que el ahorro en costos operativos incide directamente en la rentabilidad. Una vez firmado el contrato, el inversor comienza a percibir ingresos semanales o mensuales, según el esquema acordado.Uno de los argumentos centrales del modelo es su comparación con el mercado inmobiliario. Según la firma, la renta proyectada puede equipararse a la de un departamento en alquiler, pero con una inversión significativamente menor. Además, el flujo constante de viajes dentro de la plataforma permite una ocupación elevada de las unidades, lo que aporta previsibilidad.

