• 18 de febrero de 2026 17:52

Donald Trump reúne a los miembros del Consejo de Paz para rediseñar la geopolítica mundial

Porradioplayjujuy

Feb 18, 2026

Este jueves, la ciudad de Washington se convertirá en el epicentro de un movimiento diplomático sin precedentes con la sesión constituyente del denominado “Consejo de Paz”. El encuentro tendrá lugar en las instalaciones del Instituto de Paz de Estados Unidos.

Esta primera reunión marca el comienzo de una ambiciosa iniciativa de Donald Trump para intervenir directamente en los conflictos globales más acuciantes, posicionándose como un nuevo eje de poder internacional.

La convocatoria reúne a un grupo heterogéneo de líderes mundiales. Entre los asistentes confirmados, destacan figuras clave de América latina, como el presidente de Argentina, Javier Milei, y su homólogo paraguayo, Santiago Peña.

Ambos mandatarios viajan a la capital estadounidense con el objetivo de fortalecer sus vínculos estratégicos con Trump; en el caso de Argentina, la participación se lee también como un movimiento para contrarrestar la influencia de China en la región.

Además de la representación sudamericana, se espera la presencia de líderes europeos como el primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, quien es uno de los defensores más fervientes de la iniciativa.

Otros países europeos que participarán son Italia, República Checa y Bulgaria. Según fuentes oficiales, al menos 35 jefes de Estado y de gobierno han aceptado formar parte del Consejo, incluidos representantes de Israel, Arabia Saudí y Egipto, aunque no se espera que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, asista personalmente a este primer encuentro. No obstante, el proyecto enfrenta el rechazo de naciones como Francia, España y Suecia, que han declinado la invitación.

Promesas de Trump

Trump ha utilizado sus plataformas de comunicación para elevar las expectativas sobre este nuevo ente. El presidente estadounidense ha afirmado categóricamente que “el Consejo de Paz demostrará ser el organismo internacional más trascendental de la historia”.

Sus declaraciones más recientes subrayan que el alcance de la organización no se limitará a la crisis en Medio Oriente, sino que su visión es lograr la “paz en todo el mundo”, operando con lo que él describe como “los mejores líderes del mundo”.

Uno de los anuncios más impactantes realizados por Trump en la previa a la reunión es el compromiso de U$S 5 mil millones destinados a la reconstrucción de Gaza. Según el mandatario, estos fondos provendrán de los aportes voluntarios de los países miembros y se formalizarán durante la sesión de este jueves.

Objetivos de la Junta

El encuentro en Washington tiene objetivos definidos en dos niveles. El objetivo específico de esta primera cita es instituir los mecanismos de funcionamiento internos del Consejo y abordar de manera urgente la situación en la Franja de Gaza.

Se discutirá la implementación de un plan que incluye no solo recursos financieros, sino también el despliegue de miles de efectivos para fuerzas internacionales de estabilización y policiales en el territorio palestino para garantizar el desarme de grupos milicianos y mantener la seguridad.

En este sentido, Indonesia ya ha dado un paso adelante y anunció que tendrá listos hasta ocho mil soldados hacia finales de junio para esta misión humanitaria y de paz.

A nivel general, el Consejo de Paz busca un mandato mucho más amplio: resolver crisis globales y reconfigurar el orden internacional establecido tras la Segunda Guerra Mundial.

La intención de Trump es que este organismo actúe como un mediador eficaz en conflictos en los que las estructuras tradicionales han fallado, buscando resultados tangibles y directos.

“Un momento histórico”

El respaldo de otros líderes ha sido fundamental para dotar de legitimidad política a la Junta. El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, calificó la creación de este organismo como un “momento histórico”.

Orbán opinó que “las viejas estructuras internacionales destinadas a salvaguardar la paz han perdido fuerza”, una crítica directa a la inoperancia que percibe en los organismos multilaterales actuales.

Por su parte, el canciller paraguayo Rubén Ramírez aclaró que, si bien hay compromisos financieros, los aportes de los países pueden ser también en términos de diálogo y fortalecimiento institucional.

Uno de los puntos de mayor fricción es la relación del Consejo de Paz con el Consejo de Seguridad de la ONU. La iniciativa de Trump es vista por analistas y diplomáticos como un intento de eludir y rivalizar con las Naciones Unidas.

De hecho, muchos aliados tradicionales de Estados Unidos en Europa han rechazado sumarse precisamente por sospechar que el Consejo busca suplantar al Consejo de Seguridad.

Trump ha mantenido una postura ambivalente al respecto. Aunque en ocasiones sugirió que el Consejo podría “reemplazar” a la ONU, sus declaraciones más recientes indican que la entidad trabajará con las Naciones Unidas sólo en “algunos casos”.

“Veremos si logramos que Naciones Unidas trabaje”, señaló el mandatario, añadiendo que, aunque el organismo tiene potencial, el Consejo de Paz está diseñada para ir más allá de las limitaciones actuales de la diplomacia tradicional.

Con este escenario de alta tensión política y grandes promesas económicas, la reunión del jueves 19 no sólo definirá el futuro de Gaza, sino que pondrá a prueba la capacidad de Trump para liderar un nuevo bloque internacional al margen de los consensos globales establecidos.

​Este jueves, la ciudad de Washington se convertirá en el epicentro de un movimiento diplomático sin precedentes con la sesión constituyente del denominado “Consejo de Paz”. El encuentro tendrá lugar en las instalaciones del Instituto de Paz de Estados Unidos. Esta primera reunión marca el comienzo de una ambiciosa iniciativa de Donald Trump para intervenir directamente en los conflictos globales más acuciantes, posicionándose como un nuevo eje de poder internacional.La convocatoria reúne a un grupo heterogéneo de líderes mundiales. Entre los asistentes confirmados, destacan figuras clave de América latina, como el presidente de Argentina, Javier Milei, y su homólogo paraguayo, Santiago Peña.Ambos mandatarios viajan a la capital estadounidense con el objetivo de fortalecer sus vínculos estratégicos con Trump; en el caso de Argentina, la participación se lee también como un movimiento para contrarrestar la influencia de China en la región.Además de la representación sudamericana, se espera la presencia de líderes europeos como el primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, quien es uno de los defensores más fervientes de la iniciativa. Otros países europeos que participarán son Italia, República Checa y Bulgaria. Según fuentes oficiales, al menos 35 jefes de Estado y de gobierno han aceptado formar parte del Consejo, incluidos representantes de Israel, Arabia Saudí y Egipto, aunque no se espera que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, asista personalmente a este primer encuentro. No obstante, el proyecto enfrenta el rechazo de naciones como Francia, España y Suecia, que han declinado la invitación.Promesas de TrumpTrump ha utilizado sus plataformas de comunicación para elevar las expectativas sobre este nuevo ente. El presidente estadounidense ha afirmado categóricamente que “el Consejo de Paz demostrará ser el organismo internacional más trascendental de la historia”. Sus declaraciones más recientes subrayan que el alcance de la organización no se limitará a la crisis en Medio Oriente, sino que su visión es lograr la “paz en todo el mundo”, operando con lo que él describe como “los mejores líderes del mundo”.Uno de los anuncios más impactantes realizados por Trump en la previa a la reunión es el compromiso de U$S 5 mil millones destinados a la reconstrucción de Gaza. Según el mandatario, estos fondos provendrán de los aportes voluntarios de los países miembros y se formalizarán durante la sesión de este jueves.Objetivos de la JuntaEl encuentro en Washington tiene objetivos definidos en dos niveles. El objetivo específico de esta primera cita es instituir los mecanismos de funcionamiento internos del Consejo y abordar de manera urgente la situación en la Franja de Gaza. Se discutirá la implementación de un plan que incluye no solo recursos financieros, sino también el despliegue de miles de efectivos para fuerzas internacionales de estabilización y policiales en el territorio palestino para garantizar el desarme de grupos milicianos y mantener la seguridad. En este sentido, Indonesia ya ha dado un paso adelante y anunció que tendrá listos hasta ocho mil soldados hacia finales de junio para esta misión humanitaria y de paz.A nivel general, el Consejo de Paz busca un mandato mucho más amplio: resolver crisis globales y reconfigurar el orden internacional establecido tras la Segunda Guerra Mundial. La intención de Trump es que este organismo actúe como un mediador eficaz en conflictos en los que las estructuras tradicionales han fallado, buscando resultados tangibles y directos.“Un momento histórico”El respaldo de otros líderes ha sido fundamental para dotar de legitimidad política a la Junta. El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, calificó la creación de este organismo como un “momento histórico”. Orbán opinó que “las viejas estructuras internacionales destinadas a salvaguardar la paz han perdido fuerza”, una crítica directa a la inoperancia que percibe en los organismos multilaterales actuales. Por su parte, el canciller paraguayo Rubén Ramírez aclaró que, si bien hay compromisos financieros, los aportes de los países pueden ser también en términos de diálogo y fortalecimiento institucional.Uno de los puntos de mayor fricción es la relación del Consejo de Paz con el Consejo de Seguridad de la ONU. La iniciativa de Trump es vista por analistas y diplomáticos como un intento de eludir y rivalizar con las Naciones Unidas. De hecho, muchos aliados tradicionales de Estados Unidos en Europa han rechazado sumarse precisamente por sospechar que el Consejo busca suplantar al Consejo de Seguridad.Trump ha mantenido una postura ambivalente al respecto. Aunque en ocasiones sugirió que el Consejo podría “reemplazar” a la ONU, sus declaraciones más recientes indican que la entidad trabajará con las Naciones Unidas sólo en “algunos casos”. “Veremos si logramos que Naciones Unidas trabaje”, señaló el mandatario, añadiendo que, aunque el organismo tiene potencial, el Consejo de Paz está diseñada para ir más allá de las limitaciones actuales de la diplomacia tradicional.Con este escenario de alta tensión política y grandes promesas económicas, la reunión del jueves 19 no sólo definirá el futuro de Gaza, sino que pondrá a prueba la capacidad de Trump para liderar un nuevo bloque internacional al margen de los consensos globales establecidos.  La Voz