• 16 de febrero de 2026 17:58

El tremendo elogio de un miembro del cuerpo técnico de Scaloni para Vázquez

Porradioplayjujuy

Feb 16, 2026

Por Matías Manna.

En un fútbol cada vez más histérico, digital y apurado, apareció Franco Vázquez y todo empezó a ir a otro ritmo.

A los pocos días de su llegada a Córdoba, el cuerpo técnico decidió ponerlo y enseguida ya se asoció con otro 10 en un partido. Sin necesidad de largas charlas de video, mediciones de velocidad, datos o drones, se juntaron los buenos dentro del campo de juego, de forma natural. La esencia del juego.

Lo que más me gusta es su manera de defender. Inteligente, bien ubicado, suele anticipar lo que hará el rival y, sobre todo, esa pelota que recupera termina en los pies de un compañero.

El partido se calma cuando la tiene en la suela y se acelera cuando decide el pase final. Justo hoy, cuando todos se apuran y cada uno parece tener su propio partido sin importarle el de al lado, el Mudo representa un juego extinguido, de otras décadas. Junta a todos y el equipo se parece a sus intenciones. Siendo tan antiguo, es casi una solución para el fútbol del futuro. Los 10, cuanto más 10 tengan al lado, mejor; y también buenos mediocampistas. Y toda Córdoba los tiene. ¿Será por el legado de Ardiles? Sánchez, Galarza y Lodico mezclan muy bien con cualquier jugador con talento.

En Sevilla, alguna vez, escuché decir a alguien que el fútbol ya tenía otro ritmo, que no podían juntar a Nasri, al brasileño Ganso y al Mudo. Fue en 2016. Franco usaba la camiseta 22. Siempre creí que ese equipo fue la antesala, por ejemplo, del Argentina 4-1 Brasil de 2025.

Pero volvamos al 20 de Belgrano. Acompaña como nadie a Di María y a Paredes para jerarquizar nuestro fútbol. Para marcar que “la nuestra” es a otro ritmo, como decía esa persona en Sevilla: un ritmo de sociedades, de pase corto, entre jugadores hoy en desuso bajo la mirada europeizante. El Mudo marca ese ritmo.

* Matías Manna es asistente, analista, en el cuerpo técnico de Lionel Scaloni en la Selección Argentina.

Es autor del libro “El tiempo de los árboles”.

Por Matías Manna.En un fútbol cada vez más histérico, digital y apurado, apareció Franco Vázquez y todo empezó a ir a otro ritmo.A los pocos días de su llegada a Córdoba, el cuerpo técnico decidió ponerlo y enseguida ya se asoció con otro 10 en un partido. Sin necesidad de largas charlas de video, mediciones de velocidad, datos o drones, se juntaron los buenos dentro del campo de juego, de forma natural. La esencia del juego.Lo que más me gusta es su manera de defender. Inteligente, bien ubicado, suele anticipar lo que hará el rival y, sobre todo, esa pelota que recupera termina en los pies de un compañero.El partido se calma cuando la tiene en la suela y se acelera cuando decide el pase final. Justo hoy, cuando todos se apuran y cada uno parece tener su propio partido sin importarle el de al lado, el Mudo representa un juego extinguido, de otras décadas. Junta a todos y el equipo se parece a sus intenciones. Siendo tan antiguo, es casi una solución para el fútbol del futuro. Los 10, cuanto más 10 tengan al lado, mejor; y también buenos mediocampistas. Y toda Córdoba los tiene. ¿Será por el legado de Ardiles? Sánchez, Galarza y Lodico mezclan muy bien con cualquier jugador con talento.En Sevilla, alguna vez, escuché decir a alguien que el fútbol ya tenía otro ritmo, que no podían juntar a Nasri, al brasileño Ganso y al Mudo. Fue en 2016. Franco usaba la camiseta 22. Siempre creí que ese equipo fue la antesala, por ejemplo, del Argentina 4-1 Brasil de 2025.Pero volvamos al 20 de Belgrano. Acompaña como nadie a Di María y a Paredes para jerarquizar nuestro fútbol. Para marcar que “la nuestra” es a otro ritmo, como decía esa persona en Sevilla: un ritmo de sociedades, de pase corto, entre jugadores hoy en desuso bajo la mirada europeizante. El Mudo marca ese ritmo.* Matías Manna es asistente, analista, en el cuerpo técnico de Lionel Scaloni en la Selección Argentina. Es autor del libro “El tiempo de los árboles”.