• 13 de febrero de 2026 14:18

De Tomaso Pantera: el deportivo argentino que unió Italia y Estados Unidos para desafiar a Ferrari

Porradioplayjujuy

Feb 13, 2026

A comienzos de la década de 1970, el mundo de los autos deportivos parecía regirse por una fórmula inalterable: los fabricantes italianos dominaban el diseño y el prestigio, mientras que Estados Unidos aportaba potencia, pero sin refinamiento.

En ese escenario surgió una figura disruptiva, Alejandro De Tomaso, un argentino decidido a demostrar que era posible unir ambos universos en un solo vehículo. El resultado fue el De Tomaso Pantera, un modelo que marcó una época y dejó una huella profunda en la historia del automovilismo.

De Tomaso Pantera: el deportivo argentino que unió Italia y Estados Unidos para desafiar a Ferrari.

Cómo es el De Tomaso Pantera

El Pantera no fue concebido como una evolución conservadora, sino como una declaración de principios. De Tomaso buscaba un deportivo con estética italiana, pero con una mecánica robusta y confiable.

Para lograrlo, confió el diseño a Tom Tjaarda, de Ghia, quien creó una carrocería baja, angulosa y agresiva, con líneas que aún hoy conservan vigencia. El nombre “Pantera” reforzaba esa identidad feroz, pensada para competir de igual a igual con los grandes fabricantes europeos.

El salto definitivo llegó en 1970, cuando el modelo llamó la atención de Ford durante su presentación en Estados Unidos. Gracias a un acuerdo estratégico, el Pantera se comercializó a través de la red Lincoln-Mercury, algo inédito para un deportivo de este estilo.

De Tomaso Pantera: el deportivo argentino que unió Italia y Estados Unidos para desafiar a Ferrari.

Bajo el capó incorporaba un motor V8 Ford Cleveland de 5.8 litros, capaz de superar los 330 caballos de fuerza, asociado a una caja manual ZF y frenos de disco en las cuatro ruedas. Además, fue el primer De Tomaso con chasis monocasco de acero, un avance clave en rigidez y seguridad.

De Tomaso Pantera: el deportivo argentino que unió Italia y Estados Unidos para desafiar a Ferrari.

Aunque las primeras unidades tuvieron problemas de terminación, el modelo evolucionó rápidamente. Versiones como el Pantera GTS y, más tarde, los GT5 y GT5-S consolidaron su imagen radical durante los años 80. La producción se extendió hasta 1992, algo poco habitual para un deportivo de estas características.

Hoy, el Pantera es un objeto de culto. Cotizado por coleccionistas y subastado a valores cada vez más altos.

A comienzos de la década de 1970, el mundo de los autos deportivos parecía regirse por una fórmula inalterable: los fabricantes italianos dominaban el diseño y el prestigio, mientras que Estados Unidos aportaba potencia, pero sin refinamiento. En ese escenario surgió una figura disruptiva, Alejandro De Tomaso, un argentino decidido a demostrar que era posible unir ambos universos en un solo vehículo. El resultado fue el De Tomaso Pantera, un modelo que marcó una época y dejó una huella profunda en la historia del automovilismo.Cómo es el De Tomaso PanteraEl Pantera no fue concebido como una evolución conservadora, sino como una declaración de principios. De Tomaso buscaba un deportivo con estética italiana, pero con una mecánica robusta y confiable. Para lograrlo, confió el diseño a Tom Tjaarda, de Ghia, quien creó una carrocería baja, angulosa y agresiva, con líneas que aún hoy conservan vigencia. El nombre “Pantera” reforzaba esa identidad feroz, pensada para competir de igual a igual con los grandes fabricantes europeos.El salto definitivo llegó en 1970, cuando el modelo llamó la atención de Ford durante su presentación en Estados Unidos. Gracias a un acuerdo estratégico, el Pantera se comercializó a través de la red Lincoln-Mercury, algo inédito para un deportivo de este estilo. Bajo el capó incorporaba un motor V8 Ford Cleveland de 5.8 litros, capaz de superar los 330 caballos de fuerza, asociado a una caja manual ZF y frenos de disco en las cuatro ruedas. Además, fue el primer De Tomaso con chasis monocasco de acero, un avance clave en rigidez y seguridad.Aunque las primeras unidades tuvieron problemas de terminación, el modelo evolucionó rápidamente. Versiones como el Pantera GTS y, más tarde, los GT5 y GT5-S consolidaron su imagen radical durante los años 80. La producción se extendió hasta 1992, algo poco habitual para un deportivo de estas características.Hoy, el Pantera es un objeto de culto. Cotizado por coleccionistas y subastado a valores cada vez más altos.